Trump: más muro y menos programas sociales

El presupuesto para 2019 se dispara en Defensa y eleva el déficit hasta casi el billón de dólares

Trump: más muro y menos programas sociales

Infraestructura, frontera y defensa, esos son los 3 pilares sobre los que el presidente de los Estados Unidos quiere sustentar su propuesta de gasto para 2019. El mandatario destinará 686.000 millones de dólares a reforzar su poderío militar, 200.000 millones para mejorar y ampliar las maltrechas y obsoletas infraestructuras del país –sobre todo la ferroviaria- y 23.000 millones para combatir la inmigración ilegal, es decir, reforzar el muro con México y contratar a miles de policías fronterizos.

 

Estas medidas concuerdan plenamente con la hoja de ruta republicana, pero implican un drástico recorte en políticas sociales e incrementan el gasto hasta los 4,4 billones, es decir, un 10% más que en 2018. El aumento catapulta el déficit en casi un billón de dólares.

 

Estos presupuestos aumentan la incertidumbre en un país donde la deuda pública es superior a los 20 billones de dólares y la propuesta presentada por Trump se aleja del equilibrio fiscal tan defendido por los republicanos. El déficit acumulado puede alcanzar los 7,2 billones, cifra que se encuentra muy por encima del límite de los 3,2 billones que había prometido el magnate el año pasado. La diferencia es gigantesca y ni siquiera los enormes recortes en gasto social (3 billones en la última década) conseguirían contrarrestar.

 

Esta arriesgada propuesta deberá pasar ahora por el exigente filtro del Congreso, donde republicanos y demócratas analizarán a fondo las partidas presupuestarias para ver cuáles se adaptan mejor a sus necesidades.

 

¿Cuáles serían las consecuencias de la propuesta?

 

Hasta que ese momento llegue, lo que más preocupa de la propuesta de Trump es el poco interés por la diplomacia internacional. La preocupación radica en que el Departamento de Estado vería recortado su presupuesto en un 32%, quedando en 37.000 millones de dólares, 20 veces menos que el del Pentágono. Las operaciones de paz, los fondos para la ONU y otros organismos internacionales serían los más afectados.

 

En cuanto al tema migratorio, el mandatario reclama 23.000 millones de dólares, de los que 18.000 se destinarían al muro de México. Los Dreamers, 700.000 inmigrantes registrados que llegaron al país siendo menores de edad, se quedan fuera de cualquier presupuesto. Por orden de Trump, esta población carecerá de protección legal a partir del 5 de marzo. Si bien el Presidente se justificó diciendo que “este asunto no lo he incluido en la propuesta para que los congresistas puedan discutirlo libremente y llegar a un acuerdo”.

 

En cuanto al gasto militar, éste se incrementará hasta los 686.000 millones de dólares. El aumento favorece al Pentágono; de hecho, James Mattis, Secretario de Defensa, confirmó que con esta partida “Estados Unidos volverá a la primacía en el pulso estratégico con China y Rusia”. A estas declaraciones Trump añadió que “gracias a este presupuesto el país volverá a tomar la delantera en la carrera nuclear con un arsenal más amplio y moderno”.

Por último, la infraestructura es la otra protagonista. Sin embargo, el presupuesto destinado -200.000 millones de dólares- dista mucho del billón prometido por el Presidente durante el pasado discurso del Estado de la Unión: “juntos podemos recuperar nuestra herencia como constructores, haciendo flamantes carreteras, puentes, autopistas, vías férreas y fluviales. Y lo haremos con corazón estadounidense, con manos estadounidenses y agallas estadounidenses”. Por tanto, si Trump quiere concretar lo dicho en su discurso, el mandatario deberá contar con el apoyo de fondos estatales, locales e inversión privada.

 

Latin American Post | José María González Alonso
Copy edited by Marcela Peñaloza

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