Crecen escándalos de acoso sexual en el Congreso de EE.UU.

Durante los últimos meses, las acusaciones a demócratas y republicanos han incrementado

Crecen escándalos de acoso sexual en el Congreso de EE.UU.

Empleadas y legisladoras han denunciado prácticas de acoso por algunos congresistas. El caso más reciente es el del Senador Al Franken, senador demócrata por el estado de Minnesota, quien fue acusado por cuatro mujeres de tocarlas inapropiadamente.

En 2006, Franken, quien antes fue comediante, participó en un tour de celebridades con la presentadora de televisión y modelo, Leeann Tweeden, organizado para entretener a las tropas militares de Estados Unidos. El ahora congresista escribió en el tour un guion en el que debía besar a la modelo, situación que a ella no le pareció, ya que en un ensayo la besó a la fuerza.

“Me tomó por la cabeza, me pegó sus labios babosos y me metió la lengua. Lo empujé y le dije que si lo volvía a intentar respondería con más agresividad. Solo recuerdo que fui de inmediato al baño para lavarme la boca y quitarme su sabor”, afirmó Tweeden.

Después, mientras la modelo dormía, le tocó los senos, o simuló hacerlo, para tomarse una foto que ahora es viral. Tweeden comenta que decidió contar su historia para dar respaldo a los acosos que otras mujeres han sufrido por parte de personas que están en el poder político. 

Luego de los días feriados por el Día de Acción de Gracias, Franken se disculpó públicamente y afirmó sentir la situación con Tweeden.

Sin embargo, el caso de Franken no es el único, se ha dado a conocer un reporte de CNN en el cual se enlistan relatos de 50 mujeres trabajadoras en el Congreso quienes denuncian tratos indignos por parte de los congresistas.

Según testimonios, existe un manual no escrito que ellas comparten con recomendaciones para tener cuidado con las personalidades del lugar. Como evitar ir a actos en los que estén los legisladores y haya alcohol, tener cuidado con los congresistas que duermen en sus oficinas y, en la medida de lo posible, no subir sola con un hombre en un elevador, ya que este lugar es uno de los más propicios para tener acoso.

También mencionaron que entre ellas existe una lista de los legisladores más “asquerosos” a quienes recomiendan evitar a toda costa.

Por otra parte, el representante demócrata, John Conyers, quien fuera conocido por su lucha por los derechos civiles renunció a su puesto en la Comisión de Justicia de la Cámara de Representantes. Su renuncia se dio tras la denuncia de una exempleada, quien lo acusó de despedirla por no aceptar sus propuestas sexuales.

Durante una audiencia en el Congreso, un grupo de legisladoras denunciaron que hay hombres que hacen comentarios soeces o que buscan favores sexuales de empleados de menor rango.

“La cultura del acoso sexual en este congreso es algo generalizado”, mencionó la representante Jackie Speier, además de confesar que muchos de sus colegas la han hostigado durante sus años en el Congreso.

Al respecto, la presidencia de la Cámara y del Senado anunciaron que serán obligatorios los cursos sobre acoso sexual para todo el personal.

 

Latin American Post | Cinthia Flores

Copy edited by Susana Cicchetto

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