¿Maduro se compró un mes de tranquilidad?

La comunidad internacional ha manifestado que no reconocerá los resultados de los comicios presidenciales de Venezuela

¿Maduro se compró un mes de tranquilidad?

Con el anuncio del Consejo Nacional Electoral (CNE) de mover las elecciones que estaban programadas para el 22 de abril, Nicolás Maduro se compró un mes de tranquilidad. El anuncio se da después que se lograra un acuerdo entre el gobierno y los partidos que apoyan al opositor Henri Falcón.

14 países del continente americano que conforman el Grupo de Lima ya se habían pronunciado que no reconocerían los resultados de los comicios que estaban programados para el 22 de abril en Venezuela, así como tampoco serían reconocidos por los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y los de la Unión Europea. Lo que implica que de ganar Nicolás Maduro las elecciones, que muchos consideran fraudulentas, no habría reconocimiento internacional y se convertiría en un gobierno ilegitimo.

Pero la situación es más compleja de lo que parece a simple vista. A cualquier presidente reconocido por la comunidad internacional, explica el abogado Carlos Ramírez López, se da por entendido un trato especial y una inmunidad que lo protege de ciertas investigaciones que estén en su contra.

Sin embargo, cuando el reconocimiento no se da, se entiende que el gobernante es ilegitimo y es tratado como una persona común. En el caso de Nicolás Maduro, ya existe un historial de investigaciones lo que implica que, de resultar ganador en el mes de mayo, estas investigaciones pueden convertirse en órdenes de captura internacional.

La posibilidad más grande de expedir dicha orden de captura está relacionada con el escándalo de Odebrecht en Latinoamérica. Según las investigaciones, él habría recibido 30 millones de dólares en el delito de fraude y estafa procesado penalmente en Brasil. También aparece en el expediente en Estados Unidos en relación con el caso Odebrecht donde el Departamento de Estado publicó que Nicolás Maduro está implicado en 98 millones de dólares cuyos efectos negativos se extendieron hasta Suiza. 

Además, en el país norteamericano existe un grupo de testigos que han estado vinculando a Maduro con otros delitos.

La ficha clave para esta posibilidad judicial es la ex fiscal Luisa Ortega, quien debe aprovechar para viajar a todos los países donde hay procesos en contra de Nicolás Maduro para llevar las pruebas y que deje de ser una posibilidad la orden de captura y se materialice el próximo mes de mayo. Brasil es la primera opción que hay, Ortega ya consignó las pruebas que hay en el caso Odebrecht. Si Brasil emite una orden de captura tendrían que acatarla todos los países porque estaría el nombre de Nicolás Maduro en la Interpol.

Para el abogado Ramírez López, Maduro no había pensado bien el tema de las elecciones, pues al tener a las potencias occidentales y los países más influyentes de Latinoamérica en contra y con la decisión de no reconocer los resultados del 22 de abril, “es ver las posibilidades de un suicidio sin retorno”, afirma el jurista, quien es especialista en justicia penal internacional.

Sin embargo, parece entenderse que Maduro analizó a profundidad la situación logrando un acuerdo con algunos partidos opositores. Ramírez explica que después de las elecciones, si no hay reconocimiento internacional, no solamente es Maduro quien pueda verse afectado por una orden de captura, sino también los miembros de su gabinete que se vean salpicados por las investigaciones en curso.

Por otro lado, al no haber reconocimiento del presidente venezolano, tampoco habría reconocimiento de las sedes diplomáticas en los países que no reconozcan los comicios. Es un panorama que dificulta aún más la crisis venezolana, pues no habría representación del país suramericano que pueda acreditar la existencia de un gobierno legítimo.

 

Latin American Post | Carlos Eduardo Gómez Avella

Copy edited by Susana Cicchetto

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