Los zombis en el país de las maravillas

Un territorio maravilloso saqueado por la clase dirigente ante la mirada pasiva de los dolientes.

Los zombis en el país de las maravillas

Colombia se encuentra ubicada en la punta de Sudamérica, tiene fronteras con 5 países y salidas a los océanos atlántico y pacífico. Un clima diverso que a su vez le permite contar con exuberante vegetación, variedad de animales y la posibilidad de producir una amplia gama de alimentos para los consumidores de todos los gustos y bolsillos. Cuenta con ecosistemas de los que brotan aguas dulces y limpias durante todo el año, aún en las épocas de sequía; en suma, por su posición, geografía y características físicas, Colombia es un país realmente rico, un territorio donde las personas pueden sentirse orgullosas de vivir o visitar, pero hasta aquí llega la historia del país de las maravillas.

Corrupción

El aparato encargado de crear las leyes, decretos y demás normas que rigen a los colombianos está formado por 268 personas entre representantes y senadores, de los cuales, más de la tercera parte están siendo investigados por la Corte Suprema de Justicia.  El miembro más investigado de este sistema gubernamental es el senador Álvaro Uribe Vélez, fundador del Partido “Centro Democrático”, con diez investigaciones en trámite. Además, durante su mandato como presidente (2002 -2010) acumuló 276 investigaciones en su contra, entre las cuales han tenido mayor renombre las relativas al auspicio de grupos paramilitares.

Desarrollo y bienestar social

Según el cálculo del coeficiente de Gini realizado para el informe de desarrollo humano de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el 2012 Colombia ocupó el puesto 12 a nivel mundial entre los países con mayor desigualdad de ingresos entre sus habitantes. Para el 2014 ya ocupaba el décimo lugar y en el 2016 se encontraba en el octavo puesto. En este mismo año, el Estado colombiano gastó por habitante menos de la cuarta parte de lo registrado en el resto de Latinoamérica y de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Colombia es el país latinoamericano que menos invierte en educación.

En cuanto a violencia el panorama no es alentador: acorde con declaraciones del presidente de Colombia Juan Manuel Santos, “en el país cada tres días es asesinada una mujer y a diario se producen 55 casos de violencia sexual”. La Defensoría del Pueblo publicó un informe indicando que 156 líderes sociales fueron asesinados en un transcurso de 14 meses entre 2016 y 2017, además se ésta viendo un aumento de la intimidación y extorsión en zonas donde tradicionalmente operaba la guerrilla de las FARC.

El tipo y superficialidad de información recibida así como la insensibilización y naturalización de actos criminales como algo cotidiano, han convertido a la mayoría de colombianos en zombis incapaces de reaccionar ante la magnitud de los hechos; la excepción, son algunas organizaciones indígenas, comunidades campesinas y afro que se han plantado para pelear por sus derechos y tratar de lograr una mejora en los mismos, aún a pesar de los acostumbrados incumplimientos, señalamientos y hasta asesinatos de los que son víctimas durante el proceso.

Firmado el acuerdo de paz entre la guerrilla de las FARC y el gobierno está todo por hacer. Ya se ha dado el primer gran paso para superar la situación en la que se encuentra el país, ahora es deber de cada uno de los habitantes de ese territorio dar su propia lucha para cambiar el sistema político, detener los abusos del estado y proteger los recursos que naturalmente acompañan su territorio.

¿Y cómo se logra tal empresa? Exigir la salida de funcionarios corruptos y el pago de indemnizaciones por sus millonarios desfalcos es lo mínimo que se puede hacer. Además, demandar la presencia e intervención del estado en las zonas donde solía operar la guerrilla más antigua del continente y la ejecución de programas sociales encaminados a mejorar las condiciones de vida de los pobladores para reducir la desigualdad. El camino es duro, ¿pero cuando se han logrado cambios sociales radicales quedándose con los brazos cruzados?

 

Latin American Post | Yeni Alexandra Riaño Suárez

Copy edited by Carlos Eduardo Gómez Avella

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