Papa Francisco casa a dos miembros de la tripulación en el avión hacia Iquique

El pontífice calificó esta boda como algo histórico 

El Papa Francisco casó a dos asistentes de vuelo a bordo del avión que los llevaba desde Santiago de Chile hasta la ciudad norteña de Iquique, hecho que marca un momento histórico, ya que ningún pontífice había realizado algo similar.

 La iglesia en la que la pareja había decidido celebrar el matrimonio se derrumbó por el terremoto de 2010

Los dos tripulantes del vuelo de la compañía Latam son Carlos Ciuffardi y Paula Podest Ruiz; estaban casados por lo civil, ya que cuando se iban a casar, la iglesia en la que habían decidido celebrar el matrimonio se derrumbó por el terremoto de 2010 en la comuna de Ñuñoa en Santiago.

“El Papa nos preguntó si nos queríamos y, al asegurarle que sí, se ofreció a celebrar la boda, y además ahora y a bordo. Simplemente nos dijo: ‘Bueno, los caso’”, cuenta Ciuffardi.  

Según explicó Ciuffardi, el Papa les dijo que buscaran un testigo y actuó como tal el presidente de la compañía aeronáutica, Ignacio Cueto, quien se encontraba abordo del avión. Como en cualquier boda, Francisco los tomó de las manos, bendijo los anillos que ya tenían y los casó "en nombre de Dios".

El acta del matrimonio fue hecha en una hoja en blanco

Luego de esto, pidió a uno de los cardenales que lo acompañan que, para que lo celebrado pudiera ser un evento legal, preparara en una hoja en blanco el acta de matrimonio en la que se lee, en su única frase, dos elementos únicos: «Sobre el vuelo papal en el trayecto de Santiago a Iquique» y «siendo el Santo Padre el Papa Francisco quien ha tomado el consentimiento».

Carlos añadió otro detalle: “El Papa nos dijo que ‘este es el sacramento que hace falta en el mundo’ y que ‘ojalá esto motive a otras parejas del mundo a contraer matrimonio’".

”Los anillos no deben ir demasiado apretados, pero tampoco demasiado sueltos”

Sobre el matrimonio, Francisco ha dicho que "Las familias son el primer lugar en que nos formamos como personas y, al mismo tiempo, son los ladrillos para la construcción de la sociedad". Asimismo, el pontífice ha dicho que  "Es normal que los esposos peleen, es normal. Siempre se hace. Pero les aconsejo que jamás terminen la jornada sin hacer la paz".

Francisco les ha dado incluso un consejo sabio y sencillo para su matrimonio: «Es como los anillos, no deben ir demasiado apretados, pero tampoco demasiado sueltos».

Media hora después de la inesperada ceremonia, ambos se reincorporaron a su trabajo y después de los aplausos y un desayuno con fruta fresca, cruasanes, café y té, el avión aterrizó en Iquique, lugar en el que la pareja disfrutaría de una corta luna de miel.

 

Latin American Post | Luisa Fernanda Báez Toro

Copy edited by Susana Cicchetto

 

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…