¡Es perjudicial! La falta de educación de las niñas produce impactos negativos

“Cuando se educa a las mujeres ellas forman parte de los recursos del país, también ayudan a contribuir a la economía y las ventajas son muchas” Malala

¡Es perjudicial! La falta de educación de las niñas produce impactos negativos

Un reciente informe del Banco Mundial titulado “Missed Opportunities: The High Cost of Not Educating Girls” (Oportunidades perdidas: el alto costo de no educar a las niñas) explica que no educar a las niñas tiene consecuencias negativas para un país. “Los bajos índices educativos de las niñas tiene impactos negativos potenciales en una amplia gama de otros resultados de desarrollo no sólo para las niñas mismas, sino también para sus hijos, familias, comunidades y sociedades”, se explica en el informe. Esto se debe a que, según el Banco Mundial, a nivel mundial se estiman pérdidas de entre 15 millones a 30 billones de dólares como resultado del bajo nivel educativo de esta población.

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En América Latina y el Caribe, la falta de educación tanto en niños como en niñas es una situación preocupante. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (Unicef), si bien esta región “ha progresado en el aumento de las matrículas en educación preescolar, primaria y secundaria en las últimas décadas, (...) aún existen lagunas en el acceso y la finalización de la educación, ya que 14 millones de niños y adolescentes de entre 7 y 18 años de edad están fuera del sistema educativo”.

“El porcentaje de niños, niñas y adolescentes que no asisten a la escuela en los primeros años de la educación secundaria en América Latina y el Caribe es del 7,7%, casi 4 veces más que en los países desarrollados (2,1%)”, explica el organismo. No obstante, si bien tanto la falta de educación de los niños como de las niñas es perjudicial, “no educar a las niñas es especialmente costoso debido a la relación entre educación, matrimonio infantil y maternidad precoz, y los riesgos que esto supone para las madres jóvenes y sus hijos”, afirma el Banco Mundial.

De acuerdo con la BBC, un estudio realizado por la Campaña One reveló que en esta región los países con peor educación para las niñas son Haití, Guatemala, Honduras, Brasil y Bolivia. En Brasil, por ejemplo, 1.5 millones de mujeres no tienen acceso a este derecho, como explicó la activista Malala Yousafzai en su visita a Brasil en 2018. Por su parte, en Guatemala "más de 15 años de edad tiene un promedio de escolaridad de 6.5 años. En el área metropolitana, el promedio educativo es de 8 años, en contraste con el área rural que cuenta únicamente con un promedio de 4 años de escolaridad; las mujeres indígenas cuentan únicamente con 3 años, las mujeres no indígenas con 5.3 años”, afirma ONU mujeres.

No obstante, las niñas representan un porcentaje considerable de la población de esta región, por lo que la falta de educación es una problemática alarmante. En un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) se explica que “la población infantil y adolescente representa el 34,5% de la población total de América Latina y el Caribe. La incidencia de la población compuesta por niñas y adolescentes en el total de mujeres en la región llega a 35%”. Es por eso que cada día se está luchando por que esta población pueda acceder a ese derecho básico, pues no solo aporta beneficios a la economía de una nación, también aporta bienestar a la persona.

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Por un lado, esto se debe a que las mujeres que reciben educación son menos propensas a casarse a una edad temprana y a tener menos hijos. Además, estas mujeres “tendrán más probabilidades de sobrevivir y de estar mejor nutridas y educadas”. Por otro lado, “las mujeres educadas son más productivas en el hogar y mejor remuneradas en el lugar de trabajo, y más capaces de participar en la toma de decisiones sociales, económicas y políticas”, afirma la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Es por eso que activistas como Malala Yousafzai luchan por los derechos de que las niñas puedan recibir educación.

“Cuando se educa a las mujeres ellas forman parte de los recursos del país, también ayudan a contribuir a la economía y las ventajas son muchas. Es bueno seguir recordando a nuestros líderes, a nuestros políticos, que esto no es sólo educar a una niña individual sino también es un beneficio a largo plazo para la sociedad. Entonces, tenemos que invertir en la educación de las niñas”, fue uno de los mensajes que dio Malala en una conferencia que se llevó a cabo en San Diego en 2018, según América Economía. Es por eso que los países de América Latina tienen que comenzar a crear políticas mucho más eficientes para que esta población tenga la posibilidad de acceder a la educación y así poder generar un cambio positivo tanto para estas sociedades, como para cada individuo que hace parte de esta población.

 

LatinAmerican Post | Diana Rojas Leal
Copy edited by Marcela Peñaloza

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