Aves en Bogotá: Una razón más para la preservación

La capital es considerada como la ciudad con mayor número de especies con aproximadamente 200 registradas

Aves en Bogotá: Una razón más para la preservación

La capital colombiana puede llegar a ser una de las ciudades más llamativas para los ornitólogos (o aficionados a las aves) del mundo. A pesar de ser una metrópoli, en los parques, humedales y bosques de la ciudad se esconde una gran variedad de animales.

La Asociación asegura que en la Sabana existe una gran variedad de hábitats para las aves:

  • Bosque nativo
  • Matorral nativo
  • Subpáramo
  • Bosques y los matorrales foráneos
  • Zonas semiáridas
  • Potreros y cultivos
  • Humedales
  • Lagos y estanques

Gracias a esta diversidad de ecosistemas se hace posible la existencia de múltiples especies de aves endémicas, migratorias y residentes entre las que podemos identificar a las siguientes 10:

  1. Copetón (Zonotrichia capensis): Es una de las aves más emblemáticas de la Sabana. 

           

  1. Paloma doméstica (Columba livia). 

           

  1. Colibríes (Familia Trochilidae o Colibríes Comúnes): En la sabana, se pueden observar distintas especies de esta familia.

            

  1. Tingua azul o rascón andino (Rallus semiplumbeus): Esta es una especie endémica de los humedales de Bogotá, es decir, sólo puede encontrarse en este territorio, en ninguna otra parte del mundo. Se encuentra en vía de extinción.

            

  1. El chamicero cundiboyacense (Synallaxis subpudica), también denominado Pijuí de garganta plateada. Endémico de la sabana de Bogotá. Se encuentra en vía de extinción. 

         

  1. Golondrina Riberedeña (Riparia riparia).  

           

  1. Monjita Bogotana (Chrysomus icterocephalus).

         

  1. Carbonero Ladiblanco (Diglossa albilatera)​​.

          

  1. Pato Rufo (Oxyura jamaicensis).

         

  1. Mirla (Turdus fuscater).  

           

  1. Cucarachero (Troglodytes aedon).

         

Alerta por las aves

Pese a toda su riqueza y biodiversidad, en la actualidad, la realidad de Bogotá al respecto es desalentadora. De seguir así, en pocos años, los pájaros podrían perderse para siempre. Los hábitats de las aves en la Sabana son cada vez menos seguros y escasos, pues se ha presentado una constante destrucción de ecosistemas que los pone en estado de vulnerabilidad frente a las iniciativas de constructores y políticas irresponsables.

Las amenazas para las especies no terminan allí, se debe tener en cuenta el cambio climático, los cambios biológicos, la contaminación y el desentendimiento de los ciudadanos frente a las problemáticas ambientales. Todos estos son factores que también han influido en el actual panorama que se evidencia en materia de conservación en la ciudad.

Gracias al proceso de paz que se desarrolla en Colombia, el aviturismo tiene una nueva oportunidad. Los expertos y aficionados podrán realizar avistamiento de aves en lugares seguros e inexplorados. Tal vez, este tipo de actividades en conjunto con acciones de las autoridades ambientales, los Institutos de Investigación, las ONG, fundaciones, e instituciones de educación superior, puedan hacer un plan efectivo de conservación, restauración y educación para salvar la riqueza natural que alberga este territorio. 

Es importante resaltar que la preservación de las aves tiene estrecha relación con los árboles y arbustos nativos potencialmente valiosos para ser empleados en los Planes de Restauración y Recuperación Ambiental (PMRA).

 

Latin American Post | Andrea Espitia
Copy edited by Marcela Peñaloza

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…