El mercado y la minería de criptomonedas en Venezuela: ¿Una carga insostenible?

Las criptomonedas se han convertido en una salida a la crisis para los venezolanos; sin embargo, podría traer consigo otros problemas

El mercado y la minería de criptomonedas en Venezuela: ¿Una carga insostenible?

Si algo ha caracterizado a la economía venezolana en los últimos años es el control cambiario y la aguda crisis que atraviesa. Dado que los venezolanos no poseen gran capacidad de ahorro debido a las altas tasas de inflación que ha presentado su economía recientemente, las criptomonedas, sobretodo el Bitcoin, se han convertido en una salida para ahorrar.

Según estadísticas de LocalBitcoins, en lo que va de febrero se han realizado transacciones equivalentes a 234 Bitcoins en promedio por semana, que a la cotización promedio del mismo periodo representan  2,4 millones de dólares, una cifra que deja a Venezuela como el principal país de la región en el uso de esta criptomoneda.

Entre otras cosas, esta es una de las razones que impulsó al gobierno de Venezuela a lanzar su propia criptodivisa, el Petro, la cual se encuentra respaldada por las reservas de petróleo y que entró en oferta inicial el pasado 20 de febrero.

Minería de criptomonedas y la electricidad más barata

Otra de las razones que ha impulsado de forma exponencial las transacciones en criptomonedas en Venezuela, es el bajo costo de la electridad. La minería de criptomonedas se ha hecho famosa en el mundo tanto por su gran rentabilidad como por su alto consumo eléctrico. Un marco legal aparentemente amigable con los mineros, aunado al subsidio de las tarifas del servicio eléctrico, hace de Venezuela un lugar ideal para esta actividad.

Venezuela es el país del mundo con la electricidad más barata. Según cifras de Corpoelec, la Corporación Eléctrica Nacional, el Kilovatio por hora (Kw/h) tiene un precio de 0,0020 dólares a la tasa oficial, mientras a la tasa paralela el precio del Kw/h se ubica en 0,00026 dólares.

Este bajo precio de la energía sumado a los altos índices de inflación, las dificultades para obtener divisas, una grave crisis económica y las dificultades para obtener efectivo son la combinación perfecta para que las criptomonedas sean cada vez mas aceptadas por la población y la minería sea vista como una actividad sumamente rentable que permita aminorar los efectos de la crisis.

El mayor consumidor de energía eléctrica de la región

Las bajas tarifas han hecho que Venezuela ocupe el primer lugar como consumidor de energía per cápita de América Latina, según cifras suministradas por el Banco Mundial y el Ministerio de Energía Eléctrica de Venezuela, con 4.179 Kw/h por cada habitante, por encima de países como Chile que tiene un consumo energético de 3.393 Kw/h por cada habitante, Argentina con 2.860 Kw/h, Uruguay con 2.750 Kw/h, Brasil con 2.317 Kw/h, México con 1.999 Kw/h, Ecuador con 1.575 Kw/h y Colombia con 1.331 Kw/h por habitante.

Aunque Venezuela tiene una población que supera por poco los 30 millones de habitantes consume más energía que Brasil, el cual sobrepasa los 206 millones de habitantes, que México con una población de 127 millones de habitantes y que Colombia y Argentina con sus 48 y 43 millones de habitantes respectivamente.

La minería y el consumo eléctrico

Según Digiconomist, la minería de Bitcoin a nivel global utiliza aproximadamente 45,2 Twh/año, colocando el consumo mundial de la minería por encima del consumo anual de países como Irlanda.

Venezuela, según cifras de Corpoelec, tiene una capacidad instalada para generar entre 22 y 34 Tw/año. Sin embargo, solo se esta generando alrededor de 17 Tw/año, lo que indica que la mitad del sistema eléctrico se encuentra inactivo por falta de mantenimiento y nuevas inversiones. 

El sistema de distribución eléctrica en Venezuela, presenta fallas de magnitudes importantes desde el año 2009. Durante los últimos nueve años, millones de venezolanos han tenido que acostumbrarse a vivir entre apagones y racionamiento de electricidad, que son más o menos frecuentes dependiendo del clima, la demanda y la época del año.

Apagones e interrupciones momentáneas del servicio son recurrentes en los 23 estados del país, y si la luz o el internet fallan, es imposible la minería. En otras palabras, las ventajas de las criptomonedas son contrarrestadas por la irregularidad del suministro eléctrico. Además, un aumento de la minería podría tener impactos negativos considerables sobre el ya maltrecho sistema eléctrico nacional, de modo que esta alternativa de ahorro no parece ser sostenible en el tiempo.

 

Latin American Post | Daniel Ramírez Pérez 

Copy edited by Susana Cicchetto

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