Autoridades económicas del mundo en contra de la Bitcoin

¿Será este el final de la Bitcoin?

Bitcoin

Jamie Dimon es el CEO de J.P. Morgan Chase, la empresa número 53 más grande del mundo al contar con 11.3 billones de dólares en activos y que se dedicada a los servicios financieros desde 1871. La multinacional opera en banca de inversión, banca privada y manejo de activos principalmente.

Donald Trump ofreció el puesto de Secretario del Tesoro a Jamie Dimon antes que a Steven Mnuchin, pero este rechazó la oferta. Sin embargo, el presidente de J.P Morgan es considerado como el representante en las sombras de América corporativa; un individuo altamente influyente en el mundo de los negocios.

Jamie Dimon llegó a los titulares mundiales al realizar explosivas declaraciones respecto a la criptomoneda en boga, la Bitcoin: “cualquier trader que trance con la Bitcoin será despedido por dos razones, la primera es porque va en contra de las reglas y la segunda es porque hacerlo es estúpido y peligroso”, dijo el gerente.

Las declaraciones del empresario se dan en el marco de duras posiciones de gobiernos y autoridades financieras a lo largo del mundo; tan solo un día antes de las declaraciones del lunes 11 de septiembre, el gobierno de China anunció que cerraría todas las operaciones existentes en el país relativas a Bitcoin por motivos de seguridad.

Las declaraciones cuasi conjuntas de las autoridades económicas de China y Estados Unidos redujeron en al menos 100 dólares el precio de cotización de la Bitcoin, la que hubiese pasado la marca de los USD 5,000 en la primera semana de septiembre; esta habría llegado a un mínimo de USD 4,108 en su mínimo de la semana pasada.

La principal razón por la que los gobiernos del mundo se oponen a la Bitcoin es por su rampante desregulación al no ser una moneda centralizada es imposible para cualquier ente político o económico ejercer control sobre su distribución y uso, o sobre la seguridad en sus transacciones.

Una principal consecuencia de tener una moneda no regulada en el mercado es que esta se puede usar para fines netamente ilegales. El mayor escándalo registrado en donde la Bitcoin se vio implicada ocurrió en 2011 de la mano del negociante denominado Dread Pirate Roberts, quien creó en la Deep web un portal llamado “Silk Road” o “La Ruta de la Seda” en español, este portal vendía drogas y servicios ilegales a cambio de Bitcoin.

Los gobiernos del mundo velan en conjunto por asegurar la seguridad jurídica de sus ciudadanos y, parte de su labor, es elaborar reglas de juego claras para el libre desarrollo de la economía. A pesar de que la Bitcoin es un hito tecnológico, tiene barreras sin establecer que se pueden cruzar con facilidad.

 

Latin American Post | David Eduardo Rodríguez Acevedo

Copy edited by Susana Cicchetto

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