La crisis de perder un Superclásico

Boca Juniors es el mejor equipo argentino de la actualidad, pero entró en una aguda crisis al perder contra River Plate en la final de la Supercopa Argentina

La crisis de perder un Superclásico

Boca Juniors ha sido el claro dominador del fútbol argentino desde la temporada 2016/17, logrando ganar el campeonato de la Superliga Argentina en aquella edición y practicamente asegurando revalidar el título en la actual temporada. Boca es líder desde el 17 de septiembre de 2017, y aunque restan ocho jornadas para que finalice el campeonato, el equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto parece que no perderá la punta y se hará con el título.

El `Xeneize´ ha mostrado un nivel de juego apabullante en Argentina, lo que generó que fuera considerado como el equipo favorito en la Copa Libertadores de América de 2018. El ambiente y el panorama para Boca era color de rosa, nada parecía poder bajar a Boca de aquel pedestal, hasta que River Plate, de paupérrima temporada, lo derrotó en uno de los partidos más importantes de la historia entre ambos clubes. Boca pasó del cielo al infierno en tan solo un Superclásico.

River, el verdugo del Boca imparable

El equipo `Millonario´ arrastra una pobre temporada en la Superliga Argentina, donde su participación lo ha condenado a la segunda mitad de la tabla. Sin embargo, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo fue el ganador de la Copa Argentina 2016/17, y por otra parte Boca Juniors fue el ganador indiscutible de la Superliga Argentina 2016/17. Todo esto generó un ambiente donde la palabra “súper” se convirtió en la favorita y más importante del fútbol argentino: el Superclásico River-Boca tendría una edición más en la Supercopa Argentina 2017.

El fútbol argentino es tan especial que la Supercopa Argentina 2017 se disputó en marzo de 2018 y el decimoctavo clasificado de la liga le ganó al líder. River se impuso por dos goles a cero a Boca, su más grande archirrival histórico. Gallardo, el técnico de los de la banda cruzada, soltó otra perlita del fútbol argentino después del triunfo: “Tengo que sincerarme, estos dos meses en los que venimos jugando muy mal fueron parte de la estrategia. Nosotros sabíamos cómo jugaba Boca y ellos no sabían cómo jugábamos nosotros (…) Fue parte de la estrategia de estos dos meses jugar muy mal para ganar el partido más importante que teníamos en el semestre”. Sarcasmo o estrategia sublime, nadie lo sabe, pero lo concreto es que River ganó uno de los Superclásicos más importantes de la historia.

Boca y el duro golpe de perder el Superclásico

Boca Juniors llegó a la Supercopa Argentina como el club argentino de mejor rendimiento, siendo prácticamente imparable desde hace más de año y medio. El ambiente en el club era de triunfo debido a la buena gestión, por lo que el equipo respondió con buenos resultados y buen nivel de juego, pero el duro golpe de perder el Superclásico, que además era una final, hizo temblar los cimientos del club.

El presidente de Boca, Daniel Angelici, acudió a la práctica del equipo dos días después de la catástrofe y, según el medio de comunicación TyC Sports, recriminó duramente a sus jugadores: "Algunos jugaron como un partido de verano. No me va a temblar el pulso para echar a alguno de ustedes". Aunque la calamidad fue grave, el presidente no actuó con la cabeza tan caliente. "No vine ayer porque si venía, no sé quiénes quedaban en el plantel", agregó Angelici.

Esta final era de suma importancia para la historia de ambos clubes, pues la única final River-Boca que se había disputado hasta la fecha fue hace 42 años, cuando Boca logró quedarse con el título del Nacional 1976 con un resultado de un gol a cero. Por tal motivo, perder la segunda final de la historia entre estos dos archirrivales fue doloroso y contundente para el 'Azul y Oro'. “Quedaron en la historia negra del club. Boca no puede dar esa imagen”, afirmó Angelici delante de los jugadores xeneizes.

Los Superclásicos son de inmensa trascendencia para estos dos clubes, y quedó demostrado para estos dos equipos que se puede ser el mejor, pero si no se le gana al máximo rival histórico, no vale de nada. River y Boca han logrado lo impensado al llevar la rivalidad a un nuevo nivel. Ahora más que nunca perder un Superclásico es sinónimo de crisis.

 

LatinAmerican Post | Javier Aldana

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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