Michelle Bachelet, líder ambientalista en 2017

Las Naciones Unidas felicitan la labor ambientalista de Michelle Bachelet, presidenta de Chile

Michelle Bachelet, líder ambientalista en 2017

En un planeta en el que las inmensas mayorías idolatran los antivalores, se hace fundamental alentar y exponer líderes que puedan ser emulados y sirvan de inspiración para que otros dirigentes mundiales adopten iniciativas ambientalmente responsables, socialmente solidarias y económicamente factibles y exitosas.

Ese es el propósito de “Campeones de la Tierra”, galardón que es otorgado por la Organización de las Naciones Unidas y su Programa para el Medio Ambiente, que desde su creación ha destacado el trabajo de 84 líderes ambientales inspiradores y que han demostrado al mundo que su denodado trabajo en pro de la conservación y la sostenibilidad ha sido ampliamente admirado.

En la más reciente edición de la entrega de estos premios en la capital Keniana, Nairobi (durante la cumbre mundial de "ONU Environment"), fueron galardonados en cinco diferentes categorías, seis ciudadanos del planeta que han decidido convertir las buenas ideas en excelentes iniciativas en pro de la defensa de la vida en el planeta.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet ha sido reconocida como campeona de la tierra en la categoría "Liderazgo y Política" por su decidida política de incentivar el uso de energías renovables, llevando al país austral a abastecerse de energías no convencionales en un 17% al final de su mandato. Recordando que la mandataria chilena había recibido un país que sólo utilizaba este tipo de fuentes energéticas en un 6%.

La ampliación de áreas protegidas también ha sido la bandera de Bachelet, adoptando políticas de protección para los activos ambientales más significativos del país suramericano.

"Chile le ha demostrado al mundo que no es necesario ser un país rico para preservar el medio ambiente", fue la frase lapidaria con la que Bachelet no sólo agradeció por el reconocimiento obtenido, también instó a otros líderes de la política en el planeta, a templar su voluntad para la toma de decisiones acertadas.

Por su parte, Paul A. Newman, científico en jefe de Ciencias de la Tierra en el Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA fue destacado en la categoría Ciencia e Innovación por sus grandes aportes a la identificación del agujero en la capa de ozono.

Gracias al destacado científico e investigador, el mundo pudo conocer el agujero en la capa de ozono que amenazaba la salud de toda la población mundial, debido a la pérdida del escudo natural de la atmósfera contra los dañinos rayos UV.

Por su parte, Hu Weiwei presidente y fundador de la empresa Mobike es ejemplo de Visión Emprendedora, tal como se llama la categoría en la que fue destacado como Campeón de la Tierra por su gran aporte a la reducción de emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) como consecuencia de incentivar el uso de la bicicleta.

Las cifras hablan por sí solas en la compañía de bicicletas compartidas más grande del mundo, 200 millones de afiliados en todo el mundo en 200 países que han rodado cerca de 18 millones de kilómetros en menos de dos años de fundada. Esto ha generado cerca de 30 millones de viajes diarios, aporte que equivale a retirar al rededor de 1,4 millones de automóviles generadores de GEI contribuyentes al Cambio Climático.

La Organización de las Naciones Unidas, a través de los Campeones de la Tierra, también reconoció la comunicación como una fundamental herramienta para sensibilizar y educar comunidades enteras y un agente modificador de hábitos de consumo y dinámicas sociales. Este año, el premio en la categoría Inspiración y Acción, se lo llevó Jeff Orlowski, ganador también de un premio Emmy.

Gracias a su documental Chasing Ice junto con el más reciente Chasing Coral, son algunos de los grandes aportes que este cineasta realiza en favor de la protección del ambiente y la preservación de la vida en el planeta.

En la misma categoría de Inspiración y Acción, fue reconocido el trabajo colaborativo y disciplinado de Comunidad de forestación de Saihanba, que logró rehabilitar ambientalmente los territorios desérticos del norte de China y aumentar la cobertura vegetal de los mismos, pasando del 11,4% en 1962, al 80% en la actualidad, después de tres generaciones forestales producto del trabajo comunitario.

Liu Haiying, director de la Comunidad, afirmó en la entrega de los premios en Nairobi que cree que "mientras sigamos promoviendo la civilización ecológica, generación tras generación, China puede crear más milagros verdes como Saihanba y lograr la armonía entre los humanos y la naturaleza".

Para cerrar el grupo de los Campeones de la Tierra, “el hijo del desierto”, como es conocido, Wang Wenbiao, presidente de Elion Resources Group, fue galardonado en la categoría Premio a la Trayectoria por dedicar toda una vida a generar esa coexistencia que debería reinar entre todos los seres humanos y la madre tierra.

En 1988, este chino compró la salina Hangjinqi y pronto se dio cuenta que el proceso de desertificación creciente se consolidaba como una grave amenaza para la supervivencia de cerca de 70.000 personas que apenas lograban resistir en un área de aproximadamente 18.000 kilómetros cuadrados. Siglos de prácticas de pastoreo insostenible lograron llevar al límite al ecosistema y a la población, reduciendo drásticamente los servicios ambientales y ecosistémicos de la región.

Wang habló como todo un Campeón de la Tierra afirmando que "El único objetivo de mi vida es combatir la desertificación para un mundo más verde, con montañas más exuberantes, con agua clara, que siempre valoro como montañas de oro y plata".

 

Latin American Post | Alberto Castaño

Copy edited by Santiago Gómez Hernández

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