Disidencia de las FARC,¿un problema que aún no se controla?

La cooperación entre Ecuador y Colombia ha sido el primer paso hacia la paz

Disidencia de las FARC,¿un problema que aún no se controla?

El problema de las disidencias de las FARC -la guerrilla colombiana que se desmovilizó, firmó un acuerdo de paz con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y ahora es un movimiento político- se está convirtiendo en una piedra en el zapato para el proceso de paz. El problema ha llegado al punto que la cooperación militar entre Colombia y Ecuador se ha incrementado con el fin de dar captura o baja al jefe del grupo disidente que opera en Nariño, Colombia y Ecuador, y quien es el responsable de la muerte de los tres periodistas ecuatorianos. La situación de las disidencias y los constantes ataques por parte de la guerrilla del ELN, también hicieron que Ecuador se retirara de la mesa de negociación entre el gobierno colombiano con esta guerrilla hasta que no cesen las actividades terroristas.

Por su parte la Fundación Ideas para la Paz (FIP) publicó el pasado domingo 15 de abril, un informe titulado “las trayectorias y dinámicas territoriales de las disidencias de las FARC”, en el que se pretende dar una radiografía del problema. El informe les atribuye a estas estructuras armadas, la capacidad para “desestabilizar las condiciones de seguridad en ámbitos rurales y urbanos, dinamizar economías criminales e influir negativamente en la implementación de los acuerdos de paz”, así como entorpecer todo esfuerzo para la construcción de paz.

¿De cuantas personas se habla y de que se financian?

Aunque no hay acuerdo entre la cantidad de combatientes con los que cuentas estos grupos, la FIP se aproxima a decir que 1.200 personas hacen parte de estos grupos. Sin embargo, otras cifras se incrementan a 1.500, e incluso entre las organizaciones gubernamentales existen diferencias: para la Fiscalía General de la nación, se puede hablar de un máximo de 500 combatientes, la Defensoría del Pueblo de 800, la Vicepresidencia señala que son 1.000, las Fuerzas Militares calculan que el número ha crecido hasta los 1.200, y algunas organizaciones sociales señalan que pueden ser entre 700 y 1000. Estos desacuerdos también influyen en la percepción del problema por parte de la sociedad, e incluso por la forma en que deberían combatirse.

Para el Gobierno nacional, las disidencias principalmente viven del narcotráfico y la minería ilegal. Pero la FIP advierte a esta afirmación que, sus motivaciones no siempre son las únicas que establecen su patrón de comportamiento, es decir: “si las actividades de financiación son unas no se puede inferir que estas mismas actividades determinan su actuar”. Para Eduardo Álvarez Vanegas, ex director de la FIP, “los cambios de liderazgos, los temores e incertidumbres sobre los avances de la implementación, las medidas de reincorporación y las garantías de seguridad, influyen en el surgimiento de las disidencias”, por lo cual no se puede encerrar a todas las disidencias en un mismo interés de actuación.

¿De donde vienen y donde actúan?

Aunque se tenia conocimiento inicialmente de un solo grupo disidente, el Frente 1 y frente al cual se cree que en la fuga que hizo alias “el Paisa” su verdadero objetivo era vincularse a este grupo. Sin embargo, la actuación de la entonces cúpula de las FACR y ahora jefes del partido político influyó para que éste retornara al campo de concentración y dejara atrás la idea de vida subversiva. Para la FIP y el Gobierno existen 18 estructuras, con presencia en 13 departamentos.

Las disidencias de las FARC se pueden agrupar en dos macro-regiones: 1) la Oriente y Sur, que afecta a: el Sur de Meta, Guaviare, Caquetá, Vaupés, Guainía, Vichada, Putumayo, Casanare y Arauca y 2) la Occidente, con presencia en los departamentos de: Nariño, Choco, Cauca y Antioquia. 

¿Qué han logrado las disidencias?

La facción de la disidencia de las FARC, que actúa en Nariño y que según inteligencia militar y reportes de la sociedad civil ya tiene actuaciones en Ecuador es la sindicada de la muerte de los tres periodistas ecuatorianos, así como el secuestro de una pareja en la población de Esmeraldas. El reto, se cree, de este grupo es tener el control del narcotráfico en la región, así como la conexión con el Cartel de Sinaloa en México.

Cómo resultado de los actos de este grupo, las fuerzas armadas colombianas y ecuatorianas actúan en cooperación para dar captura o muerte al líder de esta disidencia Walter Patricio Artizala, alias Guacho.

Para los dos países, la situación se convierte en un reto que debe controlarse y acabar este foco antes que se dispersen en cualquiera de los dos países y las consecuencias sean nefastas.

 

Latin American Posy | Carlos Eduardo Gómez Avella

Copy edited by Susana Ciccheto
 

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