Venezuela: Tres razones por las que Maduro podría ganar la reelección

¿Cuál es la verdadera intención del gobierno al adelantar las elecciones presidenciales?

Venezuela: Tres razones por las que Maduro podría ganar la reelección

En Venezuela, los estantes de supermercados y farmacias están vacíos. 2017 cerró con una hiperinflación del 2.616%. 91 de cada 100.000 habitantes son asesinados, cifra que posiciona al país como uno de los más violentos de Latinoamérica, según el estudio anual del Observatorio Venezolano de Violencia.

Aunque en enero el salario mínimo mensual fue aumentado una vez más por el gobierno, su equivalente no supera 1 dólar. Sí, 1 dólar mensual que reciben como remuneración por su trabajo, miles de venezolanos.

Según encuestas de opinión, el 90% de la población en Venezuela considera que la situación del país es precaria y 7 de cada 10 ciudadanos no aprueban la gestión del gobierno de Nicolás Maduro.

Sin embargo, es probable que el actual mandatario “gane” un nuevo periodo presidencial -pese al rechazo nacional e internacional que carga sobre hombros- puesto que existen tres factores que podrá usar a su conveniencia: Manipulación electoral, compra de votos y debilidad de la oposición.

Manipulación electoral

La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) ordenó que las elecciones presidenciales pautadas para diciembre de 2018 fueran adelantadas para antes del 30 de abril. La ANC, encargada de redactar una nueva Constitución para Venezuela, está conformado en su totalidad por chavistas y tiene poderes absolutos por encima de los del Estado.

No obstante, la ANC carece de reconocimiento internacional puesto que su elección en octubre fue calificada como fraudulenta por Smart Matić, empresa encargada del voto automatizado del país y la cual denunció que los datos de votación sobre la ANC el pasado octubre habían sido manipulados.   

Por su parte, el Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo responsable y garante de los procesos electorales de Venezuela, también está compuesto por una mayoría chavista, con cuatro rectores oficialistas y solo uno imparcial, Luis Emilio Rendón, quien pese a evidenciar todas las irregularidades presentadas durante comicios pasados, es opacado por la mayoría chavista.

De esta manera, tanto el convocante a adelantar las elecciones presidenciales como el ente regulador de las mismas, son órganos chavistas. Como ya se ha evidenciado en ocasiones pasadas, esto permite que los miembros de las mesas electorales sean solo oficialistas y que se instalen colectivos armados del gobierno en las zonas más pobres, impidiendo que los observadores de la oposición se presenten en los puestos de escrutinio durante la verificación del conteo de votos.

Compra de votos

Muchos especialistas en el tema coinciden en que el éxodo de venezolanos beneficia las intenciones dictatoriales del gobierno de Maduro puesto que, finalmente, se queda con un país lleno de gente con bajos niveles de educación y dependientes de las raciones de alimento y bonos del Estado. Características que los convierten en individuos, fáciles de controlar.

En este punto, el hambre se convierte en el principal aliado del chavismo. Numerosas denuncias de ciudadanos han puesto en evidencia que se ofrecen perniles y bolsas de comida a cambio de votos a favor del gobierno. Una satírica recompensa para una población vulnerable que come solo una vez al día por estar sumidos en una crisis liderada por el Estado.

Aquí también se debe poner de manifiesto el denominado “carné de la patria”, un documento con código QR creado por el gobierno que tiene como objetivo ayudar a las familias más necesitadas del país, pero el que en realidad se utiliza para ejercer presión.

Esto se evidenció el pasado octubre durante las elecciones constituyentes a gobernadores cuando Maduro y varios de sus funcionarios sugirieron a los ciudadanos presentar el “carnet de la patria” al momento de sufragar. No hizo falta lanzar una amenaza más directa para entender que un voto podría representar, para muchos, quizá una semana más de comida.

Oposición dividida

La decisión de la ANC por adelantar las elecciones presidenciales obedece a una movida sucia, pero inteligente, por parte del gobierno, puesto que en este momento la oposición está dividida, debilitada y ha perdido credibilidad de los ciudadanos. Los opositores que algún día parecieron devolverle la esperanza al país están exiliados como Antonio Ledezma, presos como Leopoldo López o inhabilitados como Enrique Capriles.

A pocos meses de llevarse a cabo las “inconstitucionales” elecciones presidenciales, la alianza opositora no tiene un candidato y ni siquiera ha definido el mecanismo para escogerlo. La abstención se vislumbra una vez más como la única alternativa, pero todos saben que las cifras serán alteradas y los resultados impuestos, aunque nadie quiera reconocerlos.

Así que hasta el momento la única estrategia clara es la orquestada por el gobierno y no tendría por qué extrañarle al mundo que Madura volviera a celebrar su “triunfo”, aunque Venezuela pida a gritos y con llanto un cambio.    

 

Latin American Post | Krishna Jaramillo
Copy edited by Susana Cicchetto

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