AMÉRICAS

FARC: ¿se repetirá la historia de la UP?

Los recientes hechos de violencia en contra de los ex-guerrilleros, recuerdan el genocidio que sufrió la Unión Patriótica a finales del siglo XX

FARC: ¿se repetirá la historia de la UP?

 

El 17 de enero del presente año, Semana reportó el asesinato de dos excombatientes de las FARC en Antioquia. La publicación resaltó que, de acuerdo con un comunicado emitido por las FARC, se han cometido 30 crímenes en contra del ahora partido político.

 

Según el medio El Colombiano, la cifra varía dependiendo de la fuente. El presidente, Juan Manuel Santos, reconoció que han sido 33 los asesinatos de miembros de dicho grupo (35 con los últimos dos hechos), después de la firma del Acuerdo de Paz.

 

Sin embargo, en concordancia con líderes del ahora partido de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (cuyas mismas siglas son las de la guerrilla: FARC), los asesinados ascienden hasta los 36. Dentro de estas listas se incluyen los dos homicidios que se presentaron el pasado 16 de enero en Peque, Antioquia.

 

Comienzan las amenazas

 

El mismo día de los asesinatos, el Consejo Local de los Comunes, dirección de la FARC en Cali, dijo haber recibido una carta por parte de las ’Autodefensas Gaitanistas de Colombia’ (AGC) principales representantes del llamado ‘neoparamilitarismo’ en el país.

 

Dicha misiva no tenía otro fin que el de amenazar a los dirigentes del grupo político, asegurando que acabarían con cada una de las sedes del Consejo Local de los Comunes en la ciudad. El argumento utilizado por AGC es el de evitar que Colombia sea “influenciado por el Fenómeno Castro-Chavista”, tal y como lo redactaron en el mensaje.
 

“Nuestros combatientes y simpatizantes están obligados a cumplir órdenes, una de ellas es la de llevárnoslos vivos y desaparecerlos por nuestra organización”, añadió el grupo paramilitar, el cual también es denominado como el ‘Clan del Golfo’.
 

Por supuesto, este tipo de amenazas y ataques mantienen en vilo a los cientos de miembros que tiene hoy las FARC, como partido político, alrededor de Colombia. Por ejemplo, en el corregimiento de Conejo, La Guajira, algunos de sus integrantes han mostrado su miedo por un posible ataque paramilitar en contra suya. El temor incrementó después de que un hombre, nunca antes visto por la población, se hiciese pasar como un profesor conocido en la zona.

 

Por supuesto, las alarmas se encendieron en dicho corregimiento después de esta suplantación, aún más sabiendo que es una de las formas que tienen los grupos armados de extrema derecha para conocer y adentrarse en las comunidades de excombatientes guerrilleros, para así realizar un trabajo de investigación desde el interior.

 

Genocidio de la Unión Patriótica
 

Debido a la cartas de amenaza y los asesinatos selectivos, líderes, expertos y medios colombianos se preguntan si la actualidad de la FARC llegará a ser la representación de lo ocurrido entre los años de 1980 y 1990 con los miembros de la Unión Patriótica (UP) y el genocidio del que fueron víctimas.
 

Dicho exterminio se dio a manos de narcotraficantes, grupos paramilitares y agentes oficiales del Estado, junto con líderes políticos de los sectores tradicionales, estos últimos como autores intelectuales de esta aniquilación.
 

Según el periodista del Centro de Memoria Paz y Reconciliación,  Roberto Romero Ospina, fueron 1598 víctimas que fallecieron a causa de asesinatos, desapariciones o masacres entre 1984 y 1997. De estas, destacan personajes como Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo, quienes llegaron a ser, incluso, candidatos a la Presidencia de la República por parte de este extIGNORE INTO grupo político.
 

No obstante, las cifras son aún más escabrosas, si se dice, por ejemplo, que solo en 1988 fueron 278 los muertos, casi un asesinato perpetuado a diario en ese año.
 

De hecho, las cifras de victimas pudieron ser superiores a las 1598 víctimas que menciona Roberto Romero en su libro ‘Unión Patriótica: Expedientes contra el olvido’. De acuerdo con la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, pudieron ser más de 4000 los asesinatos de miembros de la UP.
 

En 2014, cada una de las muertes que hicieron parte de este genocidio fueron consideradas como crímenes de lesa humanidad, por la Fiscalía General de la Nación.
 

Cuestión de seguridad
 

Hasta el momento, los principales dirigentes de la FARC han declarado que el papel del Gobierno Nacional es primordial en esta complicada realidad del país.

“Es urgente el cumplimiento de las medidas de seguridad tal cual se encuentra estipulado en el Acuerdo Final”, escribió Rodrigo Londoño, candidato a la presidencia por parte del movimiento político, en su cuenta de Twitter.
 

Por su parte, alias Iván Márquez, también por medio de la red social, aseguró que el fin del Acuerdo Final era la paz y no el inicio de otro genocidio político.

“Acordamos dejar las armas para participar en política, no para que nos maten uno a uno”, señaló el excombatiente.
 

LatinAmerican Post | Christopher Ramírez Hernández

Copy edited by Marcela Peñaloza

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