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OMS alerta sobre incremento de la resistencia a los antibióticos en infecciones mortales

La Organización Mundial de la Salud ha prendido las alarmas a través de un estudio que ha revelado un incremento en los casos de agentes patógenos con resistencia a los antibióticos.

Antibióticos

Foto: Pixabay

LatinAmerican Post | Julián Andrés Pastrana Cuéllar

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Read in english: WHO Warns of Increasing Resistance to Antibiotics in Deadly Infections

Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) arroja una conclusión preocupante: se han detectado niveles de resistencia a los antibióticos por encima del 50 % en bacterias causantes de septicemias altamente letales en hospitales. De igual manera, se ha descubierto un incremento de la resistencia a los tratamientos en bacterias responsables de infecciones comunes a lo largo y ancho del globo.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU (CDC), la resistencia a estos medicamentos y tratamientos es uno de los mayores desafíos que están encarando los sistemas de salud a nivel mundial. En ciertos casos, los antibióticos dejan de funcionar para eliminar hongos y microbios, razón por la cual dichos agentes continúan multiplicándose en el cuerpo del paciente, lo que hace necesario que a este se le someta a periodos de hospitalización más largos y a tratamientos costosos y tóxicos.

Una de las causas por las cuales se genera resistencia a los antibióticos es la formulación de antibióticos, por parte de consultorios médicos y centros de emergencia, en casos en los que no es necesario. Los CDC estiman que en Estados Unidos se recetan hasta 47 millones de antibióticos para combatir infecciones como los resfriados y la influenza que no requieren de estos tratamientos. 

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Septicemias mortales con alta resistencia a los antibióticos

La OMS basó su estudio en un informe del Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos y de su Uso (GLASS). Este, a su vez, analizó “las tasas de resistencia a los antimicrobianos (o antibiorresistencia) en relación con la cobertura de pruebas analíticas en cada país, así como las tendencias al respecto desde 2017 y datos sobre el consumo humano de antimicrobianos en 27 países”. Cabe añadir que, en un periodo de seis años, se han involucrado en el estudio a 127 países, es decir, una representación del 72 % de la población mundial.

De este informe se desprenden inquietantes conclusiones como, por ejemplo, una prevalencia de altos niveles de resistencia de bacterias como Klebsiella pneumoniae o Acinetobacter spp, responsables de delicados casos de septicemias en entornos hospitalarios. Hay que recordar que las septicemias son cuadros clínicos de extrema gravedad que se dan cuando el cuerpo reacciona a una infección provocando daños en sus propios tejidos. Una septicemia puede evolucionar a un choque séptico que es cuando disminuye ostensiblemente la presión arterial, lo que puede desencadenar problemas orgánicos severos e incluso la muerte.

El tratamiento de estas infecciones potencialmente mortales demanda el uso de antibióticos de último recurso conocidos como carbapenémicos. No obstante, el estudio del GLASS y la OMS ha podido determinar que el 8 % de las septicemias provocadas por Klebsiella pneumoniae han desarrollado resistencia a los carbapenémicos.

Infecciones comunes también se muestran resistentes a los tratamientos

Causan alarmas asimismo otras conclusiones de este estudio por cuanto se ha descubierto que las infecciones bacterianas comunes también se muestran cada vez más resistentes a los tratamientos. Por citar un ejemplo, el ciprofloxacino, antibacteriano de empleo oral regularmente usado para tratar la gonorrea, ha resultado ineficaz para erradicar más del 60 % de las cepas aisladas de Neisseria gonorrea, el agente causante de esta molesta enfermedad de transmisión sexual. Por su parte, un 20 % de las cepas aisladas de E. coli -patógeno involucrado en la mayoría de casos de infecciones urinarias- ha desarrollado resistencia no solo a los tratamientos de primera línea como la ampicilina y el cotrimoxazol, sino también a los de segunda línea (fluoroquinolonas).

Otras conclusiones alarmantes

Desde 2017 a la fecha, han aumentado, al menos en un 15 %, los casos de gonorreas y septicemias provocadas por cepas resistentes al Escherichia coli y Salmonella Spp. Al respecto, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, manifiesta que “la resistencia a los antimicrobianos erosiona la medicina moderna y pone millones de vidas en peligro”. Y añade que “para aprehender realmente la magnitud de la amenaza mundial y organizar una respuesta de salud pública eficaz contra las antibiorresistencias debemos multiplicar los análisis microbiológicos y generar datos de calidad garantizada en todos los países, y no solo en los más ricos”.

De los análisis de la OMS también se infiere una mayor posibilidad de que los países en vías de desarrollo, y que, por ende, presenten menor cobertura de pruebas analíticas, informen sobre tasas de resistencia a los antibacterianos mucho más altas, situación que puede obedecer al hecho de que en estas naciones solo haya pocos hospitales de referencia que suministran información al GLASS. “Estos hospitales suelen atender a los pacientes más enfermos que pueden haber recibido tratamiento antibiótico previo”, señala la OMS.

Dicho panorama de poca cobertura de las pruebas analíticas y la casi nula capacidad de laboratorio en los países de renta media y baja sigue siendo un obstáculo para la interpretación de las tasas de resistencia a los antimicrobianos. La solución a este problema se concentra en que estos países intensifiquen su capacidad de vigilancia y que además provean información al respecto que sea de alta calidad.