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Invierno en Europa: ¿una oportunidad de paz en Ucrania o una ocasión de encrudecer la guerra?

La llegada del invierno en Europa suscita para los expertos dos posibles hipótesis en medio de la guerra entre Ucrania y Rusia: lograr una tregua durante el tiempo que dure esta situación o aprovechar la misma para ganar terreno sobre los rusos.

Bandera de Ucrania

Foto: AP

LatinAmerican Post | Christopher Ramírez

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Read in english: Winter in Europe: a chance for peace in Ukraine or a chance to escalate the war?

El pasado 24 de febrero, el ejército de Rusia, al mando de su presidente Vladimir Putin, se plantó en los límites con Ucrania, para iniciar la que hasta hoy ha sido la noticia geopolítica más importante de este año: la invasión sobre ese país.

Aunque las cifras de víctimas mortales son ambiguas y dependen de la organización, institución o Estado que las publica, según el fiscal general ucraniano, Andrii Kostin, son más de 8.300 civiles los que han perdido la vida en Ucrania desde que el Kremlin ordenó la invasión. Por su parte, la agencia de noticias ucraniana UNIAN detalla que entre los fallecidos hay más de 430 menores de edad, mientras que los heridos superan los 11 mil.

Aún con esta realidad, para el Gobierno ucraniano hablar de negociaciones de paz no es una opción, ya que, según lo explicó el presidente Volodimir Zelensky en un foro de seguridad en Canadá, “los compromisos amorales acarrearán más sangre. Una paz auténtica y duradera sólo puede ser resultado del total desmontaje de todos los elementos de la agresión rusa”.

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¿La ‘fría’ paz?

Ahora, en medio de la confrontación y la no opción de negociar por parte de rusos y ucranianos, podría haber una oportunidad de tregua que, aunque obligada, podría dar vida a las tropas y población civil que ya necesitan un respiro de los bombardeos rusos: el invierno.

Para muchos expertos, aunque es incierto lo que podría suceder en medio de lo que el alcalde de Kiev (capital ucraniana), Vitali Klitschko, indicó será “el peor invierno desde la Segunda Guerra Mundial”, algunos son optimistas al ver esta situación climática como un ‘pare’ a las hostilidades entre ambas partes, o al menos una oportunidad para que Ucrania pueda sacudirse de las arremetidas rusas.

En las últimas semanas, los ataques de las fuerzas rusas, especialmente desde el aire, han afectado la mitad de la infraestructura eléctrica del país que, según analistas, no podrán repararse fácilmente.

Frente a esto, los que tienen una mayor expectativa son los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), quienes han tenido que replantear el tipo de ayuda que enviarán a Ucrania, con materiales para restablecer la red de energía eléctrica.

Tan solo Alemania ha prometido una suma de 150 millones de euros para poder ayudar al pueblo ucraniano durante el invierno, mientras que la OTAN como organización ha designado la entrega de elementos como mantas, ropa de abrigo y tiendas de campaña, así como generadores y transformadores para transmitir de forma alternativa la energía eléctrica a Ucrania. Cabe recordar que, entre diciembre y marzo, las temperaturas en Ucrania suelen descender entre los -4,8 °C y los 2 °C, por lo que la calefacción se convierte en un servicio esencial para poder sobrevivir.

Sin embargo, para países como Estados Unidos y el mismo Alemania, esta situación, que también podría afectar negativamente a los rusos, no significa obligatoriamente un cese al fuego bilateral, por lo que es esencial pensar en la población civil pero no abandonar el apoyo a las fuerzas ucranianas.

Así lo expuso el ministro de Asuntos Exteriores de Lituania, Gabrielus Landsbergis, quién después de visitar Kiev aseguró que el país necesita más tanques y sistemas antiaéreos para contrarrestar los ataques rusos, especialmente al oriente del territorio. “¡Mantengan la calma y den tanques!”, escribió el diplomático en su cuenta de Twitter. Es importante destacar que la petición de Landsbergis no es descabellada, teniendo en cuenta que la fortaleza del Ejército ucraniano se fundamenta principalmente en los ataques terrestres; un detalle que también se podría aprovechar durante el invierno.

Actualmente, los rusos mantienen el control de amplias zonas de la región de Lugansk (oeste de Ucrania), mismo que obtuvieron con ayuda de su fuerza aérea y la poca activación terrestre de los ucranianos en ese lado del país. Por esto, es importante que, según los planes ucranianos, los suelos logren congelarse para poder hacer uso de los vehículos rodados e intentar tomar el control de un territorio que, prácticamente, ha estado en manos de los soldados del Kremlin desde el inicio de la invasión.

Además, también es valioso resaltar el hecho de que los rusos son mucho más fuertes que sus enemigos con ataques aéreos o con el uso de artillería de largo alcance, no obstante, esta opción podría ser nula ante las tormentas de niebla y nieve que podrían limitar su visión y propiciar ataques poco efectivos.

Ahora, esta escena que sobre el papel podría tornarse positiva para los ucranianos también podría escribirse de una forma totalmente diferente, en el caso de que las tormentas, en lugar de ser heladas, sean lluviosas. En caso de ocurrir de esta forma, los expertos aseguran que serían las fuerzas ucranianas las más perjudicadas, ya que son las menos capacitadas para moverse en terrenos fangosos y profundos.

Así fue como los rusos ganaron la Batalla de Stalingrado en 1943, con un ejército nazi sumido en el lodo y la desesperación, y un ejército rojo (ejército ruso) haciéndose fuerte gracias a lo que ellos mismo consideraron como el “General Invierno”.

Lo cierto es que ambas hipótesis son solo eso, ideas que se gestan en la mente de estrategas militares, que a la hora de la verdad deberán tomar decisiones contundentes y en tiempo real, ya sea para atacar al enemigo, defenderse entre sí o hacer una “Tregua de Navidad”, como la ocurrida entre Francia y Alemania en 1914. En ese entonces, los soldados de ambos bandos decidieron bajar las armas por un momento y celebrar las fiestas (y protegerse del frío) con un extraño pero amistoso juego de fútbol.

¿Existirá una paz transitoria en este conflicto bélico que ya superó los 9 meses de duración o ambos gobiernos verán esta situación como una ocasión privilegiada para ganar terreno en la guerra? Solo el paso de las semanas y las condiciones climáticas que se presenten podrán definir esta realidad.