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​​Europa pide a gritos petróleo venezolano pensando en el invierno

El presidente Francés, Emmanuel Macron, pide que se levanten las sanciones al petróleo venezolano e iraní.

Centro Gazprom

Foto: Wikimedia-Homoatrox

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Europa está en alerta, el riesgo de un desabastecimiento de gas y petróleo para el próximo invierno inquieta a los países más poderosos del continente. Rusia ya ha comenzado a cumplir sus amenazas de cortar el suministro de gas a los países europeos "poco amistosos" que no paguen en rublos (moneda rusa que Moscú intenta proteger).

El gigante ruso de la energía, Gazprom, suspendió el suministro de gas a Bulgaria y Polonia, 2 países pertenecientes a la Unión Europea y que mayor rechazo han generado hacia Rusia.

Durante la reunión del G7, evento que reúne a las 7 potencias occidentales, el presidente francés, Emmanuel Macron, solicitó al resto de superpotencias, levantar las sanciones al petróleo venezolano e iraní, de acuerdo con el medio Bloomberg. El mandatario francés busca estabilizar los precios del crudo en el mercado y poder contrarrestar el alza de los precios. Todo esto, bajo una crisis política que vive en casa donde recientemente perdió la mayoría en el Congreso y esto podría poner en riesgo la gobernanza.

Además de reanudar negociaciones en levantamiento o relajamiento de sanciones con el Ayatola, "El petróleo venezolano también debe poder volver al mercado", anunció Paris.

En la cumbre de mandatarios que reunió a los presidentes de Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Italia, Japón y Reino Unido, igualmente se trataron la crisis económica y la inflación de productos que hoy afecta a todo el planeta, debido a la invasión rusa en Ucrania y las sanciones impuestas por occidente al régimen ruso.

La crisis para los mandatarios europeos se agudiza cuando a futuro ven un frío invierno acercándose. Con el aumento de la demanda por energía para calentar los hogares del frío, el fantasma del desabastecimiento empieza a rondar las cabezas en el viejo continente.

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Por su parte, Estados Unidos es consciente de la necesidad de los europeos, muestra de ello fue el levantamiento parcial a exportar petróleo venezolano a Europa por ciertas empresas.

Precisamente, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció que nueva delegación de funcionarios de la administración Biden se encuentran en Venezuela para avanzar en las negociaciones. Sin embargo, el juego es a tres bandas, ya que no solo dependerá de los avances que puedan lograr Washington y Caracas, sino también Biden necesitará que tanto chavismo como oposición retomen los diálogos y logren avances.

La última vez que ambos grupos se vieron, fue recientemente, la semana pasada, en el foro de Oslo, mediado por el gobierno de Noruega. Sin embargo, la mesa de negociación instalada en México desde 2021 no ha logrado avances y las partes no han regresado.

Otra propuesta que sale de la reunión de las superpotencias es el aumento de la producción del petróleo por parte de los países productores. Naciones como Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes, Qatar, etc. podrían aumentar la producción y fijar límites en los precios.

Para esto, será vital la reunión que adelanten Joe Biden y el Gobierno saudí en una reunión prevista para julio. Igualmente, Macron mantiene comunicación constante con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán y con el presidente de los EAU, Mohamed bin Zayed. Aunque, tomar medidas con los precios del gas, también será vital. 

También será necesario negociar con Qatar, Noruega, Australia, Canadá, Argelia y Nigeria, los principales productores de gas natural después de Rusia y Estados Unidos.
Por su parte, otros países europeos, como Austria, no descartan aumentar la producción de energía en sus plantas termodinámicas impulsadas con carbón. Mientras se contrarresta la crisis próxima, el pequeño país alpino confía en que triplicando la importación de gas y aumentando la producción de las plantas de hidrógeno verde y biogas, para el 2027, podrían dejar de depender de Rusia.