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Salud mental y cambio climático: una relación necesaria de abordar

Según la OMS los países deben ir implementando políticas para atender la salud mental como una prioridad frente a la crisis ambiental.

Mujer caminando por el bosque durante el dia

Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | Brandon Martínez Salazar

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Sin duda alguna, el cambio climático es el desafío más complejo que tendrán que afrontar todos los países del mundo en los próximos años. De hecho, la ciencia lo ha venido advirtiendo durante décadas, pues si no se detiene ahora el avance del calentamiento global, las consecuencias en la sociedad y el bienestar de los humanos serán graves.

Entre tanto, un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud apunta a que también es fundamental ver la salud mental como una prioridad en las medidas que se deben implementar para la adaptación de los humanos frente a los eventos climáticos extremos.

Este nuevo comunicado en Estocolmo 50 explica cómo el cambio climático podría afectar la salud mental y en el bienestar en los países.

Salud mental y cambio climático: resumen de políticas

El informe titulado “Salud mental y cambio climático: resumen de políticas”, diseñado por la OMS, explica detalladamente las complejidades a nivel psicológico que podría conllevar este fenómeno natural. No obstante, advierte que no solamente se trata de estudiar estos retos en el bienestar mental, también es necesario tomar acciones urgentes que permitan mitigar el impacto en las personas.

“Las personas y las comunidades pueden experimentar muchas emociones intensas frente a un clima cambiante, que incluyen tristeza, miedo, desesperación, impotencia y dolor”, afirma la OMS.

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Así mismo, se han ido abordando nuevos conceptos a partir de la crisis ambiental en los que se destacan la solastalgia, la angustia ambiental y el duelo ecológico. Por eso, para el organismo internacional es esencial que se tomen con seriedad estos planteamientos, ya que el aumento de estrés o ansiedad puede representar una disminución en el sistema inmunológico de los humanos. Por lo tanto, esto los haría vulnerables a la contaminación atmosférica y las enfermedades trasmitidas por el agua.

Por otro lado, pone en conocimiento que el aumento de la temperatura podría estar relacionado con la alta incidencia de suicidios en diferentes países.

¿Qué están haciendo los países y cuáles son las recomendaciones de la OMS?

Para el organismo internacional hay una gran preocupación sobre esta situación en el mundo. De acuerdo con una encuesta realizada en el 2021 en 95 países, se determinó que sólo 9 han estado elaborando planes sobre salud mental y cambio climático.

“El impacto del cambio climático está agravando la situación ya de por sí sumamente complicada en que se encuentran la salud mental y los servicios de salud mental a nivel mundial. Casi mil millones de personas viven con trastornos mentales, pero, en los países de ingreso bajo y mediano, tres de cada cuatro personas no tienen acceso a los servicios necesarios”, expresó Dévora Kestel, directora del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS.

Por esa razón, la OMS ha establecido una serie de recomendaciones como: integrar las consideraciones climáticas en los programas de salud mental, integrar el apoyo a la salud mental con la acción climática, basarse en compromisos mundiales, elaborar enfoques basados en la comunidad para mitigar las vulnerabilidades y reducir el importante déficit de financiación que existe para el apoyo a la salud mental y psicosocial.

De la misma manera, destacó a Filipinas como un ejemplo en estas políticas, pues después del tifón Haiyan en el 2013, este país mejoró los servicios de salud mental tras el impacto que sufrió. Al igual que India que ha desarrollado proyectos para la reducción de riesgos de desastres y preparar a las ciudades para la contingencia ambiental, teniendo como prioridad las necesidades psicosociales de las personas.