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8 países de Latinoamérica se han unido para combatir la contaminación por plásticos en el mar

México, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá integran una iniciativa para proteger a los océanos de la contaminación por plásticos.

Plásticos en una playa

Foto: Pixabay

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

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“Plan de Acción de Basura Marina para el Pacífico Nordeste 2022-2026” es el nombre de esta iniciativa que pretende abordar el problema de la contaminación por plásticos en esta región. Se trata de una iniciativa que fue lanzada el pasado 8 de junio en el marco de la celebración mundial del Día de los Océanos.

El Plan fue creado en conjunto por las autoridades de los 8 países, especialmente los ministerios de ambiente, con la asesoría y apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PNUMA, la Alianza Mundial sobre la Basura Marina, y la Fundación MarViva.

De acuerdo con información de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente  "América Latina y el Caribe genera diariamente 17.000 toneladas de residuos plásticos". Asimismo, el informe de este plan señala que en la región hay un mal manejo de los residuos: “apenas se recicla el 10 %, y alrededor de 145.000 toneladas se depositan diariamente a basureros a cielo abierto (...) muchas veces terminan en zonas costeras o marinas”. De hecho, afirma que si se continúa por este camino “para el año 2025 más de 1 millón de toneladas de plástico estarían presentes en los espacios marinos de la región del Pacífico Nordeste”.

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El informe señala el estado de la basura marina en la región. Asimismo, indica que existe un problema porque hay pocos indicadores de gestión y malos servicios para el manejo de los residuos. "Cerca del 90 % de los residuos de la región no se reciclan y de estos, el plástico es el que representa el mayor problema (o la mayor oportunidad)", señala. Asimismo, se presentan los indicadores, antecedentes, marcos regionales regulatorios, brechas y oportunidades. 

Al respecto, el plan de acción está dividido por áreas estratégicas: "alianzas y cooperación; educación, capacitación y sensibilización; monitoreo e investigación; gobernanza e institucionalidad; infraestructura para la gestión integral de residuos; control y vigilancia; y financiación".

La ciudadanía tiene un gran poder en las manos 

A diferencia de lo que sucede con la emisión de los gases de carbono, de los cuales los principales responsables son las grandes empresas, en el caso de la contaminación por plásticos un gran porcentaje proviene de objetos que se usan en los hogares. Los indicadores del informe señalan que el 80% de la basura marina proviene de fuentes terrestres y uno de los principales orígenes de esta basura está en los empaques de alimentos y bebidas.

Por esta razón, es lógico que los ciudadanos también pueden hacer un aporte importante, siendo conscientes de lo que consumen y haciendo compras responsables. Preferir las compras a granel, evitar tomar bebidas en botella de plástico, tener recipientes de múltiples usos para los alimentos, usar implementos libres de empaques o zero waste, y no comprar alimentos empacados son algunas acciones que tienen impacto. En cualquier caso, es necesario evitar los plásticos de un solo uso. 

Por ello, la Fundación MarViva, y los demás actores, hacen un especial énfasis en las medidas de educación, sensibilización y capacitación para que se trate de un plan sostenible que sea posible escalar. No obstante, "también, se proponen acciones dirigidas a revisar los marcos legales federales, nacionales y locales, con el propósito de promulgar legislación suficiente para prevenir la generación de la basura marina".

¿Son suficientes estos planes? 

Pese a que cada iniciativa para frenar la contaminación es una buena noticia, la cantidad de desechos que se generan son tantos que es necesario que estos planes también vayan alineados con la prohibición de los plásticos de un solo uso y la adopción de tecnologías que mitiguen e impiden una mayor contaminación. Aunque los organismos internacionales y las organizaciones del tercer sector hagan vigilancia y revisión de las normativas es en los congresos e instituciones de cada país donde se pueden conseguir garantías para evitar la contaminación. 

En este sentido, estas alianzas regionales deben ir acompañadas de compromisos reales a nivel de cada país para evitar la generación de residuos. El país pionero en Latinoamérica en prohibir los plásticos de un solo uso fue Chile. Al respecto, Colombia acaba de dar un gran paso, pues el Senado aprobó un proyecto de ley que prohíbe los plásticos de un solo uso. La iniciativa, de llegarse a implementar, impediría la utilización de 14 tipos de plásticos y no se podría realizar importación, comercialización o distribución de los mismos. No obstante, el proyecto aún tiene pendiente pasar una fase de conciliación en el Congreso y ser sancionado por el presidente Iván Duque. Así como Colombia, México, Costa Rica, Argentina y otros países de la zona, congresistas y activistas se encuentran impulsado reformas para eliminar los plásticos de un solo uso.