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¿Por qué Latinoamérica es de las regiones con menor balance entre la vida y el trabajo?

Un informe reciente de la OCDE deja muy mal situados a países como México y Colombia en la lista de estados que permiten equilibrar mejor a sus ciudadanos la vida personal con las cargas laborales.

Hombres usando dos computadores en una oficina

Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | Christopher Ramírez

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Read in english: Why is Latin America one of the regions with the worst work-life balance?

De acuerdo con un informe de la Clínica Mayo, una de las más importantes del mundo, para toda persona, sin importar su situación socioeconómica, cultural o política, es muy importante encontrar un equilibro claro entre el trabajo y su vida privada. Sin embargo, este es un logro que no siempre se alcanza con facilidad.

“Hubo una época en la que los límites entre el trabajo y el hogar eran bastante claros. Hoy en día, sin embargo, es probable que el trabajo invada tu vida personal (y mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida personal no es precisamente sencillo)”, explicó este reconocido centro hospitalario de Estados Unidos.

Además, alcanzar este objetivo hoy es mucho más difícil que hace 15 o 20 años, teniendo en cuenta que el llamado teletrabajo ha empezado a invadir la vida de las personas, haciendo mucho más complicado dividir claramente el tiempo entre las horas laborales y las horas personales, pues muchas veces en medio de la vida personal se cuela uno que otro asunto del trabajo que “no puede esperar”.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en tan solo tres años el número de personas asalariadas que trabajan en casa pasó de un 3% en 2019 a un 20 % y en algunos casos a un 30 % actualmente, con la pandemia por covid-19 como la principal responsable.

Teniendo en cuenta esto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) decidió aterrizar un poco más el tema, haciendo una investigación a escala mundial entre todos sus países miembros, que finalmente derivó en un ranking de los países con el mejor balance vida-trabajo en todo el planeta; infortunadamente, Latinoamérica no obtuvo buenos resultados.

“Encontrar el equilibrio adecuado entre el trabajo y la vida diaria es un desafío que afrontan todos los trabajadores. Las familias son las más afectadas. La capacidad de combinar con éxito el trabajo, los compromisos familiares y la vida personal es importante para el bienestar de todos los miembros de una familia”, explica la OCDE; sin embargo, esta es una realidad que muy pocos se pueden dar el lujo de vivir.

El informe detalla como un punto importante para alcanzar este equilibrio el número de horas de trabajo. Cabe recordar que un horario de trabajo extenso puede no solo afectar la salud mental y física, sino además poner en riesgo las relaciones personales y sociales, así como la seguridad de un trabajador.

“En los países de la OCDE el 10% de los empleados trabaja 50 horas o más a la semana en un trabajo remunerado”, siendo dos países latinoamericanos los que conforman el Top 3 de territorios con horarios de trabajo remunerado más largo.

“México es el país con el porcentaje más alto de personas que trabajan de manera remunerada muchas horas, con 27%, seguido por Turquía con cerca de 25% y Colombia, con casi 24% de sus empleados”, indica la OCDE.

Por otra parte, esta organización manifiesta también que este punto tiene relación directa con el tiempo que una persona puede invertir en temas como “el cuidado personal o el ocio”; es decir, para el tiempo de descanso y esparcimiento, ya sea con la familia o los amigos.

En promedio, dentro de los países de la OCDE, los trabajadores invierten un 63 % del día para actividades ajenas al trabajo, es decir, unas 15 horas diarias lejos del ambiente laboral. Por supuesto, este es un horario que va disminuyendo cuanto más se desciende en la tabla de los países analizados.

Tal como sucedió en el primer punto, Latinoamérica volvió a ser el territorio menos favorecido con Colombia en la cola de la lista, con un promedio de tan solo 13, 3 horas de ocio y cuidado personal. A los ‘cafeteros’ se unen Costa Rica y México, ambos con 13,5 horas, y Chile (14 horas).

Así, tras revisar estos y otros factores como la salud, el medioambiente, la remuneración laboral y el nivel de educación se encontró que Latinoamérica es la región que menos equilibrio trabajo-vida tiene en todo el mundo. En un puntaje del 1 al 10, México, Costa Rica y Colombia tienen solamente 0.4, 0.6 y 1.3 puntos, respectivamente.

Además, la situación no mejora mucho para el resto de la región, pues los países con mejor ubicación son Chile, con un balance de 4,8 puntos, y Brasil, con 6,2, muy por debajo de los países con mejor puntuación como Italia con 9,4 unidades, Dinamarca con 8,6 y Noruega con 8,5.

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¿Cómo solucionar esta situación?

Para los expertos, este tipo de informes más que “satanizar” a un país o “elevar” a otro, lo que pretenden es ser un espejo en el cual poder ver los errores en los que los países están cayendo, y de esta forma hacer una retroalimentación que permita mejorar y evolucionar a una situación mucho más estable, en este caso, en el balance entre el tiempo invertido para trabajar y otro para poder vivir.

Teniendo en cuenta esto, la OCDE asegura que los gobiernos nacionales deberían ser protagonistas en este cambio, ya que “pueden ayudar a resolver este asunto al estimular prácticas laborales solidarias y flexibles, que faciliten a los padres de familia el logro de un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal”.

Pensamiento similar es el que tiene la OIT que además, en el caso específico del teletrabajo, considera que los países latinoamericanos deberían contar con mejores legislaciones que permitan mejorar la relación trabajo-vida de las personas, especialmente ahora que gran parte de la población desarrolla sus actividades laborales en un sitio de descanso como lo debería ser el hogar.

Según esta organización, en la región es muy poco frecuente encontrar países con regulaciones claras “sobre el derecho a la desconexión o sobre la implementación efectiva del teletrabajo y los procedimientos de ejecución”, lo que por supuesto puede derivar en una sobrecarga laboral que terminará afectando a corto y mediano plaza la vida personal de las personas.