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Amenazas a Gustavo Petro: entre la cotidianidad y la preocupación

Las recientes amenazas a Gustavo Petro, candidato de izquierda a las elecciones en Colombia, resucitan un fantasma de la política del país cafetero.

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Foto: Wikimedia - Coronades03

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Read in english: The Threats to Gustavo Petro Must Be Taken Seriously

Colombia pronto elegirá a su próximo presidente. La primera vuelta de las elecciones presidenciales auguran una holgada diferencia a favor del candidato izquierdista Gustavo Petro. Según las encuestas, ya sea en primera o segunda vuelta, el líder del Pacto Histórico es el favorito a suceder a Iván Duque.

Sin embargo, convertirse en el primer mandatario abiertamente de izquierda en la historia de Colombia hace que su candidatura despierte miedos y a su vez amenazas. En un contexto violento en el que siempre ha existido un intento de acallar voces políticas, estas amenazas no pueden tomarse a la ligera.

En la carrera presidencial actual, no solo Gustavo Petro es víctima de las amenazas por parte de grupos armados, Francia Márquez también ha sido amenazada. La fórmula vicepresidencial de Petro recientemente denunció que por tercera vez ha recibido panfletos intimidatorios por parte de las Águilas Negras, un grupo armado con posturas políticas de derecha. El mismo Federico Gutiérrez recibió amenazas mientras era alcalde de Medellín en 2018.

Hasta el momento, varios de los candidatos se han solidarizado con su contendor Gustavo Petro. Pero, un sector de la derecha se ha manifestado reacio a solidarizarse con el máximo favorito y hasta hay quienes sugieren que estas amenazas no deben ser relevantes e un país en el que las amenazas son parte de la cotidianidad política.

A pesar de que las amenazas a candidatos presidenciales se ha convertido en cotidianidad dentro de la contienda electoral, en Colombia, estas no dejan de ser un riesgo evidente.

Casos como los de Luis Carlos Galán, Jorge Eliécer Gaitán, Álvaro Gómez Hurtado, Carlos Pizarro, entre otros, son la clara muestra de que la violencia en Colombia cumple sus amenazas. Todos estos políticos asesinados en distintos momentos de la historia y en diferentes contextos, pero son la clara muestra de que en Colombia, la violencia política es un tema el cuál debe tener  la más clara precaución por parte de las autoridades que han fallado en el pasado en garatinzar el derecho a la participación política.

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Jorge Eliécer Gaitán

El primer gran magnicidio en la historia de la República. El líder liberal fue asesinado por, aparentemente, Juan Roa Sierra en medio de la ciudad de Bogotá el 9 de abril de 1948. Como efecto de su asesinato, Colombia vivió uno de sus más oscuros periodo conocido como el "Bogotazo" que fue la destrucción de la capital colombiana y "La Violencia" un periodo de guerra bipartidista que enfrentó a liberales y conservadores.

Carlos Pizarro Leongómez

Fue un líder guerrillero del grupo M-19. Luego de pasar por un proceso de paz con el gobierno colombiano en el que se depuso las armas por la participación política, fue candidato presidencial en la década de 1990. Fue asesinado en plena campaña electoral cuando en un avión en el que viajaba a Barranquilla, un sicario sacó un arma y disparó en contra del líder de izquierda.

Luis Carlos Galán

Fue líder del movimiento Nuevo Liberalismo. Luego de ocupar cargos como embajador de Colombia en Italia, ministro de Educación y Senador de la república, fue uno de los más opcionados para llegar a la casa de Nariño en 1990. Fue uno de los más grandes "enemigos" de Pablo Escobar y fue el mismo Cartel de Medellín el que ordenó el asesinato del político, que ocurrió en medio de un evento público en el municipio de Soacha el 18 de agosto de 1989.

Álvaro Gómez Hurtado

Uno de los políticos más relevantes del conservadurismo colombiano. Fue Senador de la República y embajador de Colombia en Estados Unidos y en Francia. Hijo del expresidente Laureano Gómez y uno de los asambleístas más importantes de la Constitución de 1991. El 2 de noviembre de 1995 fue asesinado cuando salía de la Universidad Sergio Arboleda. Hoy, el grupo guerrillero desmovilizado Farc se atribuye el magnicidio.

Hoy, la mayoría de estos líderes políticos tienen homenajes póstumos. Gaitán es la figura del billete de 1,000 pesos; Gómez Hurtado da el nombre al estadio del municipio de Floridablanca; Luis Carlos Galán le dio el nombre al aeropuerto de Bogotá y Pizarro le da el nombre a varios barrios en el país.

Colombia se ha acostumbrado a que a sus grandes líderes políticos sean asesinados. Sin embargo, la violencia en el país no permite tomar las amenazas a candidatos presidenciales a la ligera y es apremiante que los políticos andinos cuenten con todas las garantías para poder participar en política.