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Día del Trabajo: La jornada laboral en países de Latinoamérica

En el marco del Día Internacional de los Trabajadores es preciso analizar la situación laboral en los países de América Latina frente al resto del mundo

Personas al rededor de una mesa durante una reunión

Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Luis Angel Hernández Liborio

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Read in english: Labor Day: The Working Day in Latin American Countries

El 1° de mayo es el Día Internacional de los Trabajadores. En esta fecha es pertinente saber cómo se encuentra el aspecto laboral en la región. Uno de los indicadores más comúnmente utilizados es la jornada laboral, porque permite comparar las condiciones de trabajo entre diferentes países teniendo en cuenta su duración, carga de trabajo y productividad. Por ello, hemos revisado la jornada laboral en diversos países de América Latina, cómo se compara con países de primer mundo y qué dice la Organización Internacional del Trabajo sobre las condiciones idóneas.

La jornada laboral en Latinoamérica

América Latina es una región con diversos retos en materia laboral, aunque su posición no es la de China, la India o diversos países de África (regiones con precariedad en derechos laborales), la realidad es que también se encuentra lejos de las grandes economías del mundo. Los países de esta región suelen estar entre los que más horas trabajan en el mundo. Como ejemplo podemos tomar la duración de las jornadas laborales entre las economías más grandes de la región. Colombia es el país con más horas trabajadas anualmente por persona, con 2172 (47.6 promedio a la semana) en 2020 según datos de la OCDE, le siguen México con 2124 (44.7 semanales), Costa Rica con 1913 (43.9 semanales) y Chile con 1825 (42.9 semanales). Desde luego, las horas trabajadas no siempre corresponden con las horas que por ley corresponden en estos países.

En Colombia, por ley deben ser máximo 48 horas de trabajo semanales, aunque el objetivo es la reducción a 42 hacia 2026 según la Ley 2101 del 2021. En México la cifra es igual de 48 horas como máximo, aunque existe actualmente una propuesta en la Cámara de diputados para reducirla a 36. Por su parte, en Costa Rica también es de 48 horas máximo, mientras que en Chile es de 45. En Venezuela la jornada laboral está limitada a 40 horas, en Argentina y Perú a 48 horas y en Brasil a 44, de acuerdo a las legislaciones laborales de cada uno de estos países. Estos números son en términos de la jornada ordinaria, ya que las legislaciones contemplan medias jornadas, jornadas nocturnas, diurnas, mixtas, extendidas, etc. que cambian el número de horas laboradas por semana.

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¿Una jornada más larga es sinónimo de productividad?

A nivel laboral el denominado primer mundo tiene condiciones que igualan o superan las determinadas por la Organización Internacional del Trabajo que en su convenio C030, adoptado en 1933, establece que la jornada laboral ordinaria no excederá las ocho horas diarias y las 48 horas semanales. Si revisamos las jornadas de Latinoamérica, la mayoría se encuentra en ese límite establecido hace más de 90 años. En cambio, en la Unión Europea principalmente, la jornada se ha reducido notablemente, aunque las legislaciones aún tienen las 48 horas como límite, en la realidad se trabaja mucho menos, en promedio a nivel comunitario se trabajaron 37.1 horas semanales. Aunque existen casos como el de Alemania donde el promedio es de 34.2 horas semanales y 1332 horas anuales (el más bajo de la OCDE), muy lejos de las 2172 de Colombia.

En Estados Unidos la cifra es de 34.6 horas semanales, de acuerdo con datos del portal Statista, un nivel muy cercano al de Alemania y muy por debajo de las horas de trabajo de América Latina.

Algo que debe ser claro es que por sí misma la duración de la jornada laboral no representa una mejor o peor condición laboral, ya que debe entenderse junto a otros indicadores como el salario, la productividad, el poder adquisitivo, el Producto Interno Bruto, etc. Por lo tanto, una jornada más larga no significa que exista mayor productividad, al contrario, las jornadas más largas están relacionadas con una baja productividad y otros problemas para el trabajador. Entre ellos se encuentra el tema de salud, la Organización Mundial de la Salud alertó, en 2021, que del año 2000 al 2016 se duplicaron las muertes por accidente cerebrovascular y cardiopatía isquémica relacionadas con jornadas laborales demasiado largas, en especial las que rebasan 55 horas a la semana. De forma ilegal muchos latinoamericanos trabajan más horas de las establecidas por ley, gracias a la escasa o nula protección laboral lo que supone un riesgo para su salud y un deterioro en su calidad de vida.

Los retos del campo laboral latinoamericano

La corrupción, las legislaciones con escasa protección a los trabajadores y culturas laborales anacrónicas son aún parte de la vida cotidiana de las economías latinoamericanas. Esto genera condiciones laborales poco justas y que impactan directamente en el nivel de vida de los trabajadores. Entre los retos que tiene el campo laboral en la región se encuentran: lograr mejores salarios, prestaciones, vacaciones pagadas de mayor duración, pago de horas extra, jornadas laborales justas, derecho a la desconexión, terminar con la brecha salarial entre hombres y mujeres e igualdad de género, entre otros. La delicada estabilidad de las economías latinoamericanas es usada comúnmente como una de las causas por las que no es posible el aumento de salarios y en general la mejora en las condiciones laborales.