fbpx

Reseña: "The Northman" y el cine folclórico de Robert Eggers

El film "The Northman" es la tercera producción de Robert Eggers, un joven director que ha redefinido la manera de hacer cine con su pasión por el folclore.

Fotograma de la película 'The Northman'

Foto: YT-Universal Pictures

LatinAmerican Post | Theoscar Mogollón González

Escucha este artículo


Read in english: Review: "The Northman" and The Folkloric Cinema of Robert Eggers

El folclore se refiere a un conjunto de leyendas y creencias populares que se han mantenido por tradición a lo largo de los años. El cine moderno se ha olvidado casi por completo de este subgénero, pero el director Robert Eggers se ha encargado de redefinirlo y traerlo de vuelta por todo lo alto con producciones aclamadas por la crítica y espectadores. Y es que a siete años de haber debutado en la gran pantalla, su tercer largometraje promete llevarnos por otro viaje lleno de misticismo con "The Northman".

Ambientada a principios del siglo X en Islandia, Eggers nos trae una historia de venganza, épica y llena de suspenso con vikingos como protagonistas. Amleth, un príncipe nórdico, es obligado a huir de su hogar luego de que su padre fuese asesinado y su madre secuestrada a manos de su tío. Años más tarde, y ya convertido en un hombre, Amleth regresa consumido por el odio para vengarse y recuperar lo que le pertenece. Pero es la potencia de las imágenes y la provocación de los sentimientos lo que hacen de esta cinta algo diferente a lo que ya se ha visto con anterioridad.

De hecho, el cine de Eggers no se caracteriza por tener grandes diálogos o una historia que nos envuelva, sino por ese poder de generar en el espectador diferentes emociones con pequeños detalles. En "The Northman", tales destellos se logran con los escenarios, los gruñidos y la apariencia de sus personajes que impresionan a simple vista. Incluso, el director es capaz de convencernos de que también queremos esa venganza, ya que el camino que debe recorrer el protagonista hace que empaticemos con él aunque sepamos que ese mundo se rige por códigos distintos a los nuestros.

Esta aventura vikinga, al igual que Amleth, no se desvía de su objetivo y va directo al grano. Una vez más, Eggers nos provee de un trabajo técnico sin igual, con planos ricos y una fotografía que capta los bellos paisajes nórdicos, todo esto sin dejar atrás el realismo mágico con escenas de rituales, hechicería y sueños extraños. Tal como quedó marcado en "The Witch" (2015) y "The Lighthouse" (2019), la pasión del director por el cine folclórico ha llevado a redefinir el género terror a otro nivel.

"The Witch", la primera joya mística

No debe haber nada más folclórico que una bruja. En qué año comenzó a surgir este mito, no se sabe con exactitud, pero Eggers nos transporta hasta Nueva Inglaterra en el siglo XVII, donde una familia puritana se muda a una pequeña casa cerca de un bosque que, según creencias populares, está dominada por fuerzas del mal. A simple vista, el público está a la expectativa de que en cualquier momento aparezca tal figura, pero sin necesidad de que salga en pantalla, el terror y la angustia se sienten a flor de piel.

La ópera prima de Eggers logra generar esa inquietud con un simple juego de planos y una ambientación tenue que van cocinando a fuego lento el horror que todos esperan. Es a partir de aquí cuando el director se desentiende de los típicos trucos de Hollywood para con estas producciones, ya que con unas simples secuencias perturbadoras e incongruentes infunde el miedo y el suspenso de principio a fin.

Con "The Witch", Eggers retrata las costumbres, creencias y estilo de vida de las personas de aquella época, la cual siempre estuvo marcada por las constantes historias de brujería. Y es que sin necesidad de repetir los clichés o estereotipos del cine, esta obra terminó convirtiéndose en toda una referencia del terror folclórico del séptimo arte.

Lee también: "Diomedes: el ídolo, el misterio y la tragedia" muestra sus tres caras

"The Lighthouse", el terror de la soledad

Inspirados en el último relato de Edgar Allan Poe "The Light-House", Eggers y su hermano Max se unieron para llevar a la gran pantalla este thriller de época. Muy pocos cineastas han llevado a cabo producciones con un faro como figura principal, pues aunque muchos no lo crean, dichos lugares suelen tener cientos de historias fantásticas por la escalofriante soledad que los rodea. Situados una vez más en Nueva Inglaterra, pero a finales del siglo XIX, acá seguimos el día a día de dos fareros que pierden la cordura cuando una tormenta los deje aislados en una isla.

En esta ocasión, la cinta está grabada en blanco y negro y con una relación de aspecto de 1.19:1 para darle un toque más de cine clásico a una fábula tenebrosa. A esas imágenes magníficas y esotéricas se le unen las actuaciones pulcras de Robert Pattinson y Willem Dafoe, quienes llevan al límite sus trabajos para mostrarnos cómo sus personajes poco a poco van descendiendo en conjunto a la demencia. De hecho, es gracias a ese duelo actoral que la narración tiene un toque exquisito.

Dicho en otras palabras, "The Lighthouse" nos obliga a quedarnos bajo una atmósfera de tensión y claustrofobia, con momentos de intriga y alucinaciones, que se va haciendo asfixiante con el pasar de los minutos. Sin duda, un cuento folclórico que resonará en tu mente y alma como las fuertes olas que azotan durante las tempestades.