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La victoria de AMLO en el referendo no parece servirle

A pesar de que el presidente Mexicano logró un abrumador apoyo en un referendo revocatorio con poca participación, AMLO no logra aprobar uno de sus mayores intereses políticos.

Andrés Manuel López Obrador, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, durante su conferencia mañanera

Foto: TW-GobiernoMX

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Cualquier desapercibido que vea los resultados del referendo revocatorio en México, pensará que Andrés Manuel López Obrador, más conocido como AMLO, mantiene una popularidad aplastante. El 90% de los votos a favor de la continuidad del jefe de Estado, demostrarían el gran poder que mantiene, no obstante, la principal característica de aquellas elecciones fue la baja participación ciudadana. A penas el 17% del censo electoral acudió a las mesas y lo que se esperaba un gran espaldarazo a López, resultó en un gran gasto que ni si quiera consiguió el 40% que necesitaba para que fuese vinculante.

Esto significa, que de haber ganado la "No continuidad de AMLO", el resultado no necesariamente hubiese obligado al presidente a renunciar. Una victoria, que igual AMLO y sus copartidarios de MORENA celebraron y asumieron como símbolo de apoyo al Gobierno Nacional. 

Entonces los resultados se pueden ver tanto como una victoria o como una derrota, dependerá contra quién se quiera comparar. Si evidentemente se toma el absoluto apoyo de los mexicanos que sí participaron, es evidentemente el apoyo. Del 83% de los que no votaron, puede haber también varios apoyos para el presidente. Sin embargo, ese 83% de abstención puede ser el gran lunar de la jornada y que de seguro será interpretado por la oposición como una mayoría de votos en contra.

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Actualmente AMLO sí mantiene altos índices de aceptación dentro de los mexicanos. Las encuestas le dan un 60% de favorabilidad. Sin embargo, no es suficiente como para poder avanzar en sus políticas más ambiciosas.

Además, no son para nada despreciables los 15 millones de mexicanos que efectivamente votaron en favor de AMLO y que serán parte de su principal capital político, que mantendrá el mandatario para el resto de su Gobierno.

El fin de semana pasado, la coalición de Gobierno no logró los suficientes apoyos para aprobar en la Cámara de Diputados y la Reforma Eléctrica. Logró apenas 275 votos a favor y 223 en contra. A pesar de tener la mayoría, no alcanzó los 334 votos necesarios. Esto ha hecho que se tache a la oposición de traidores a México, por parte de los partidos aliados al mandatario.

Los movimientos opositores defendían que esta reforma encarecería los precios de la electricidad y causaría una mayor contaminación. Esto dejó la primera gran derrota legislativa de Andrés Manuel López Obrador.

¿Qué buscaba la Reforma Energética de AMLO?

Obrador volvió una reforma energética en una política nacionalista en la que intentó exacerbar el sentimiento patriótico de los mexicanos. La intención de AMLO era limitar la participación de capital privado, especialmente el capital extranjero en la industria energética nacional, buscando detener el proceso de liberalización de la energía que inició desde los años 90's. Igualmente, López Obrador buscaba devolver el poder a la Comisión Federal de Electricidad, de capital público, que ha perdido participación debido a los altos costos de generación energética, muy por encima de las centrales privadas.

Para esto, se cancelarían todos los contratos privados y garantizar al CFE el 54% de la producción energética que actualmente está en 38%. Adicionalmente, también se buscaba dejar ala explotación del litio (para fabricar baterías eléctricas) de manera exclusiva para las empresas públicas.

Un nuevo periodo parlamentario desfavorable para AMLO

Algo que dejó claro la votación en contra de la reforma energética, es que la coalición opositora "Va por México", compuesto por los antiguos partidos mayoritarios (PRI, PAN y PRD), está más sólida que antes. Esto deja un panorama inquietante para el jefe de Estado Mexicano, que aún tiene 3 años de Gobierno por delante y que enfrentarán a una oposición minoritaria, pero poco dispuesta a negociar .

Ahora lo que sigue para AMLO es una reforma a la Ley Minera. A pesar de la derrota que presentó la Reforma Eléctrica, ahora el presidente intentará "proteger" el litio, como ya lo buscaba en su primera propuesta. Sin embargo, la buena noticia para los morenistas es que para esta iniciativa solo necesitan de una mayoría simple.