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Hambre en el mundo: la amenaza silenciosa detrás de la guerra en Ucrania

Tanto Ucrania como Rusia son dos de los mayores exportadores de trigo y fertilizantes en el mundo. ¿Cómo puede sumar el choque bélico entre ambos países a la hambruna presente hoy en el planeta?.

Hombre pidiendo limosna

Foto: Freepik

LatinAmerican Post | Christopher Ramírez

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Hasta el pasado 6 de abril, las cifras de muertos que dejaba la guerra en Ucrania ya ascendían hasta los 1.563, de los cuales 130 son niños, esto, según datos entregados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, de acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado de esta organización para los Derechos Humanos (ACNUDH), estos números podrían ser aún mayores, teniendo en cuenta las dificultades que se han presentado en la comunicación, desde y hacia Ucrania para conocer realmente cuántas personas han desaparecido en medio del conflicto bélico que enfrenta a ucranianos y rusos.

Ahora bien, las bombas y las balas no son las únicas amenazas para la supervivencia de cientos de miles de personas, no solo en Ucrania sino en todo el mundo. Esta guerra, iniciada el 24 de febrero con la invasión rusa ordenada por Vladimir Putin, podría también desatar una crisis alimentaria mundial, sabiendo que, tanto Ucrania como Rusia son dos de los más grandes exportadores de trigo en todo el planeta, acaparando el 22 % de este mercado, según datos del Consejo Internacional de Granos.

Por otra parte, estos dos países, junto con Bielorrusia, afectados también por las sanciones impuestas por Occidente en contra de Rusia, son de las naciones más importantes en la exportación de fertilizantes en el mundo; por lo que la guerra representa que millas de campos listos para la siembra en todo el planeta no pueden usar, ya que la materia prima necesaria para esta tarea simplemente no llega.

De acuerdo con el Observatorio de Complejidad Económica, tan solo en 2019, Rusia tuvo un volumen comercial de fertilizantes de casi 9 mil millones de dólares, lo que lo convirtió en el exportador más importante del mundo en este rubro. No obstante, los bloqueos económicos sobre el país euroasiático, así como el aislamiento presente hoy en los principales puertos ucranianos, ha hecho que a casi dos meses desde el inicio de la guerra los precios de los fertilizantes se once más de un 40 % de lo que estaban el 24 de febrero, según explicó el Green Markets North America en su índice de precios.

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¿Hambruna mundial?

Todos estos números, negativos de por sí, han hecho que las autoridades internacionales activen la alarma, pues, según manifestó el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA), David Beasley, los niveles de inseguridad alimentaria mundial están alcanzando picos que no se vio desde la Segunda Guerra Mundial, es decir, hace más de 75 años.

De acuerdo con el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI, por sus siglas en inglés) , “muchos países importadores dependen aún más de estos productos de Ucrania y Rusia. El norte de África y Oriente Medio importan más del 50 % de sus necesidades de cereales y una gran parte de trigo y cebada de Ucrania y Rusia. Ucrania es un importante proveedor de maíz para la Unión Europea y China, así como para varios mercados del norte de África, incluidos Egipto y Libia”.

No obstante, los países de América Latina, especialmente los de la zona sur del continente, también tendrán graves afectaciones, teniendo en cuenta las malas cosechas reportadas por el IFPRI, en esta área del mundo. Por ejemplo, en el caso de Colombia, que actualmente importa el 99,8 % del trigo que usa, el aumento en los precios podría afectar la economía que hasta ahora se está levantando luego de la crisis generada por la pandemia de covid-19. Aunque este país importa el grano de Estados Unidos y Canadá, lo cierto es que la guerra en Ucrania ha perjudicado la compra y venta de este producto, haciendo que los precios aumenten en una tasa de más del 19,05 % anual desde enero.

En síntesis, y según lo explicado por el PMA, el conflicto bélico entre ucranianos y rusos podría aumentar la hambruna catastrófica en el mundo, que actualmente amenaza a unas 44 millones de personas en 38 países.

 

 

Según un informe publicado por esta oficina de la ONU , el choque en Europa Oriental ha significado el aumento en más de 29 millones de dólares por mes en los costos de sus operaciones globales, esto sin contar los aumentos que existían antes de la guerra y que superaban los 42 millones de dólares, desde 2019. De esta forma, la guerra en Ucrania le significaría a la PMA costos adicionales por más de 71 millones de dólares mensuales.

Esto, de acuerdo con Beasley, ha hecho que la agencia que dirige tenga “que recortar las raciones para los refugiados y otras poblaciones vulnerables en África Oriental y Oriente Medio (…) Las raciones reducidas a la mitad significan que los niños hambrientos comen el equivalente un dolor de cereal al día”

Por supuesto, estas cifras han generado terror en todo el mundo, aún más sabiendo que los números negativos son, prácticamente, resultado solamente de la crisis social, política y económica en Ucrania y Rusia, con un toque de los rezagos causados ​​por la pandemia de covid-19 desde 2020. Entonces, ¿qué pasaría si a esto se suma una catástrofe natural como la vista a finales de 2020 y principios de 2021 con el huracán Iota en el océano Atlántico?

“Los mercados explotarán. No quiero pintar un panorama sombrío. Si el planeta se muestra generoso con nosotros este año, deberíamos estar bien. Pero un mal golpe en este momento podría llevarnos al borde de una gran crisis alimentaria”, insistió David Laborde, analista director del IFPRI, en conversación con NatGeo.