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Día Mundial de la Salud: ¿Por qué la crisis climática es una crisis de salud?

En el Día Mundial de la Salud es importante hablar sobre los problemas que derivan del calentamiento global en la salud pública y porqué es necesario que se controle esta crisis que pone en riesgo la vida humana.

Hombre sosteniendo un cartel que dice 'SOS'

Foto: Freepik

LatinAmerican Post | Brandon Martínez Salazar

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Read in english: World Health Day: Why is the Climate Crisis a Health Crisis?

Actualmente, los seres humanos se están viendo enfrentados a un mundo devastador y con grandes desafíos debido al calentamiento global. Esta crisis en el medio ambiente afectará principalmente a las naciones menos desarrolladas puesto que sólo la mitad de los países cuentan con tecnologías para producir energías limpias. Mientras tanto, el aire que las personas respiran cada vez se vuelve más peligroso para la salud, dejando al menos siete millones de fallecidos al año por esta circunstancia.

“Un tercio de las muertes por accidentes cerebrovasculares, cáncer de pulmón y cardiopatías se deben a la contaminación del aire. Se trata de un efecto equivalente al de fumar tabaco y es mucho más grave que, por ejemplo, los efectos de ingerir demasiada sal”, afirma un artículo de la OMS sobre la contaminación del aire y su influencia en la salud, publicado a propósito del Día Mundial de la Salud.

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Lo anterior es algo muy grave, pues significa que la incidencia de la contaminación atmosférica es una realidad que está empezando a hacer estragos en la calidad de vida de las personas. A medida que el planeta sigue calentándose y la población crece, el ambiente al que se está expuesto se torna más perjudicial.

¿Qué propone la Organización Mundial de la Salud?

Como se ha venido hablando, huir de las partículas contaminantes que producen las emisiones de gases en todo el mundo es prácticamente imposible. Dichas partículas logran evadir fácilmente el sistema de defensas y, por ende, penetran en los pulmones, el corazón y el cerebro.

No obstante, la OMS y su preocupación por el tema ha llevado a que se desarrolle la Primera Conferencia Mundial acerca de la Contaminación del Aire y la Salud. Este evento se realizará en Ginebra desde el 29 de octubre hasta el 1 de noviembre y busca crear un consenso entre todos los países, cuyo objetivo es que se comprometan a buscar soluciones reales para este problema.

Durante esta conferencia se tocarán temas de fondo como el monitoreo de la calidad del aire, la preparación del personal sanitario, la salud de los niños, el acceso a energías limpias, los riesgos del cambio climático, las enfermedades derivadas de la contaminación y cómo proteger a los trabajadores expuestos al aire libre.

¿Qué hacer para disminuir el riesgo por la mala calidad del aire?

Realmente la crisis climática es una crisis de salud pública. Según los datos de la OMS, alrededor del mundo el 93% de los menores de 18 años tienen que vivir con niveles de contaminación que superan los establecidos por el organismo internacional. Por otro lado, cerca de 1200 millones de personas están expuestas diariamente a la polución en sus lugares de trabajo por ser labores de campo abierto.

De tal manera que las recomendaciones para disminuir el riesgo de respirar aire contaminado son las siguientes:

  • No caminar en la calle durante horas muy concurridas por el tráfico vehicular.
  • Procurar no permanecer mucho tiempo cerca de lugares donde haya autos detenidos como en los semáforos.
  • Realizar actividades de ejercicios en zonas rodeadas de naturaleza y lejos del tráfico vehicular.
  • No utilizar el vehículo en días que haya alto nivel de contaminación.

¿Qué futuro les espera a las próximas generaciones?

Lo que hoy sucede con el calentamiento global pone en peligro la vida de los humanos en los próximos 50 años. Esto quiere decir que las futuras generaciones tendrán que lidiar con los síntomas que empieza a sentir el mundo actual.

Por eso reducir la huella de carbono debe ser una prioridad de todos los gobiernos para prevenir las consecuencias a largo plazo. Ahora bien, en estudios recientes, las cifras de la OMS arrojan que enfermedades como el asma tienen su causa principal en la mala calidad del aire en el 14% de niños entre 5 y 18 años de edad.

Asimismo, anualmente más de medio millón de menores de edad fallecen por la misma razón. Por otro lado, las mujeres embarazadas tienen el riesgo de que sus fetos tengan problemas en el desarrollo del cerebro por estar expuestas a la polución en la calle.

Lo anterior son situaciones que están ocurriendo y podrían empeorar si no se realiza desde ya un control climático. De modo que, es fundamental que los organismos internacionales junto a los gobiernos empiecen a plantear estrategias eficientes para evitar el declive de la humanidad en las siguientes décadas.