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La mitad de los jóvenes del mundo están en riesgo de perdida de audición

Más de 1000 millones de jóvenes están en riesgo de sufrir graves pérdidas de audición por los hábitos recreativos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

Mujer mostrando su oreja

Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

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Read in english: Half of The World's Young People Are At Risk Of Hearing Loss

La sordera es un problema que afecta a más de 1500 millones de personas alrededor del mundo. Según la Organización Panamericana de la Salud, en la región de las Américas el 21,52% de la población vive con pérdida de audición. Es decir, aproximadamente 217 millones de personas. Se estima que para 2050 sean 322 millones. 

Esto, en términos de costos representa más de 980 mil millones de dólares al año en atención de  salud, pérdidas en la productividad, educación y costos sociales, según el informe World Report On Hearing del 2021. No obstante, estos costos pueden mitigarse mediante la prevención de los factores que desencadenan estos problemas en la salud auditiva. 

Los jóvenes, una población en riesgo

Por años, los problemas de audición estaban relacionados con edades avanzadas. No obstante , hoy en día la población entre 12 y 35 años está en alto riesgo. De hecho, en este grupo, el 50% corre el riesgo de pérdida auditiva debido a la  exposición peligrosa a niveles de sonido demasiado altos en ambientes relacionados con la recreación y el entretenimiento. Para comprender mejor la comparación, el estudio señala que "Los dispositivos de audio pueden exponerse al mismo nivel de sonido en 15 minutos de música a 100 decibeles que un trabajador industrial recibiría en una jornada de 8 horas a 85 decibeles" .

Se trata de un problema que lejos de erradicarse, está creciendo por el estilo de vida actual. “Millones de adolescentes y jóvenes corren el  riesgo de sufrir pérdida de audición debido al uso inapropiado de dispositivos de audio personales y a la exposición a niveles de sonido nocivos en lugares como clubes nocturnos, bares, conciertos y eventos deportivos”, aseguró Bente Mikkelsen, directora del departamento de Enfermedades No Transmisibles de la OMS.

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Entonces, la exposición excesiva a música fuerte y sonidos recreativos, como en el uso de videojuegos, servicios de streaming y redes sociales, que principalmente hacen los jóvenes, está acarreando un deterioro prematuro en la salud auditiva. No obstante, los efectos no se limitan a la disminución de la capacidad de escuchar, sino que acarrean otro tipo de efectos para la salud física y mental. 

Por esta razón, dicha Organización creó una nueva normativa, lanzada este año, para mitigar y prevenir esta problemática y permitir que los jóvenes disfruten de un ocio seguro. En este sentido, está enfocada principalmente en regular estos factores a los que están más expuestas las personas hoy, por el desarrollo tecnológico y por los eventos de espectáculo. 

En este sentido, se busca que las personas encargadas de organizar las fiestas y eventos musicales estén capacitados para brindar experiencias de calidad, pero protegiendo la salud auditiva. 

Para ello, se recomienda que exista un nivel sonoro de máximo  100 decibeles y que se realice un monitoreo constante de dichos niveles de sonido. Además, se pide que los lugares de fiesta y eventos cuenten con una optimización de la acústica y los sistemas de sonido, para que además de agradable y de calidad, el sonido sea seguro. 

Asimismo, la OMS recomienda que se empiece a implementar la entrega al público de herramientas para la protección auditiva, así como la creación de zonas silenciosas para que los oídos descansen. No obstante , el verdadero reto es que los encargados de los eventos y los lugares ofrezcan dichas opciones de escucha seguras. Lo mismo sucede con los fabricantes de los dispositivos de audio. De hecho, el lema de la OMS para el día de la audición del 2020 fue “Para oír de por vida, ¡escucha con cuidado!”.  

Por esta razón, es fundamental que existan alianzas entre las instituciones privadas, los organismos internacionales y los gobiernos para que las recomendaciones sean tomadas en cuenta y se apliquen de forma efectiva.