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Turning Red, la nueva película de Pixar que habla de las relaciones familiares

En Disney+ se ha estrenado recientemente esta película que habla acerca de los cambios que sufren las personas que entran en la etapa de la adolescencia. Busca romper con tabúes sobre la pubertad y el tener que cumplir con las expectativas de los adultos. Esta es nuestra reseña de "Turning Red".

Fotograma de la película 'Turning Red'

Foto: Disney+

LatinAmerican Post | Nicolás Donoso

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Desde el pasado 11 de marzo se puede ver "Turning Red" en la plataforma de Disney+. Se trata de la nueva película de Pixar que busca repetir el éxito que han tenido las cintas animadas que se han estrenado en los últimos años. Tan solo cabe recordar el boom que han logrado films como "Coco", "Toy Story 4", "Intensa-Mente", "Soul" y "Luca". Esta última recibió recientemente el premio a Mejor Animación en los premios Globos de Oro.

"Turning Red" nos presenta a Meilin Lee, una chica china-canadiense de 13 años que es inteligente, aplicada, con buenas calificaciones, con muy buenas amigas y fanática de una boyband muy reconocida en Canadá y el mundo. Su vida se paraliza cuando comienza a sufrir cambios que son propios del proceso de entrar en la adolescencia. Esto sumado a tener que ser la niña perfecta para cumplir con todo lo que le exige y espera de ella su intransigente madre.

La película está dirigida por Domee Shi, quien ha trabajado en películas como "Los Increíbles 2" y "Toy Story 4". Fue producida por Lindsey Collins, ex asistente de producción de Walt Disney, quien desde hace algunos años trabaja para Pixar.

Busca romper tabúes y estereotipos

Atrás quedaron ciertos estereotipos y prejuicios que un sinfín de clásicos de Disney dejaron en las generaciones pasadas y que se perpetúan hasta el día de hoy: rivalidades injustificadas entre chicas, el hombre como el salvador de las mujeres y de los niños, y la idealización del amor con el típico "vivieron felices por siempre". Las grandes productoras se han reinventado y, por consiguiente, sus producciones también.

En "Turning Red" quedan en evidencia esos aires de cambio con una propuesta innovadora y explosiva, pero a la vez tranquila. Meilin Lee se esfuerza día a día por ser un ejemplo a seguir para su madre, debido a lo mucho que le exige y por todas las esperanzas que deposita en ella. Es esa presión, a la que está constantemente sometida, la que permite reflexionar sobre la angustia que tienen muchos niños y niñas con respecto a lo que sus padres esperan de ellos y ellas. Esto, en muchas ocasiones, les impide que tomen sus propias decisiones, que se cuestionen ciertas situaciones o que se atrevan a dar ciertos pasos.

La película, busca también acabar con ciertos estereotipos relacionados con la maternidad y la paternidad. En una de las escenas, el padre de Meilin Lee tiene una conversación profunda con ella y rompe con ese cliché que indica que sólo las madres deben escuchar y aconsejar a sus hijos e hijas y no los padres. "Las personas contienen toda clase de ángulos, y algunas veces son complicados",  le dice el padre a Meilin Lee. Es una de las frases que más sobresalen a lo largo del film.

Por otro lado, si bien el largometraje acaba con ciertos tópicos, no puede evitar caer en algunos clichés evitables como lo son el sentir atracción por alguien mayor, amar a una boyband de jóvenes o diversas situaciones que pueden suceder en una escuela. En cuanto a la animación y la música, no se ve nada espectacular si se compara con las últimas producciones de Pixar.

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¿Cumple con las expectativas iniciales?

Metafóricamente, es bastante creativo apostar por una protagonista que se transforma en un panda rojo cuando sus emociones se desbordan. Ya que por un lado muestra las tradiciones asiáticas y el contexto histórico de su familia, y por otro permite visualizar lo que significa entrar a la pubertad (la menstruación) y los cambios físicos y hormonales que aquello significa, en este caso para la mujer.

También es un acierto que sea la primera película de la compañía en donde todo el equipo creativo está conformado por mujeres (dirección, producción, diseño de producción y guion) y una de las primeras que tiene como objetivo abordar temáticas que a lo largo de la historia no se habían tocado.

En cuanto a la animación, el inicio es bastante potente, animado y rápido, pero a medida que avanza la trama pierde algo de interés. Sobre el final, todo se vuelve un poco más predecible y ya no engancha a la audiencia como sí lo logra hacer en un comienzo.

"Todos tenemos una bestia interior, todos escondemos una parte extraña, alocada y estruendosa de nosotros y muchos nunca la dejamos salir", expresa Meilin Lee. Esta pura frase puede servirle a cientos de jóvenes a que no tengan miedo, vergüenza o pudor a ser como son y a comprender que así como todo el mundo tiene virtudes, también tiene defectos. Se necesitan más mensajes optimistas y a su vez realistas como esos en el día a día, y en "Turning Red" aquello se aprecia en gran parte del largometraje. Y si Pixar va a seguir este camino de aquí en adelante, bienvenidas sean estas y las futuras producciones de la compañía.