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Desierto de Atacama: de observatorio astronómico a vertedero de ropa

El consumo desmedido de fast fashion ha dado como resultado un vertedero de ropa con toneladas de prendas usadas y sin vender en el desierto de Atacama.

Vista panorámica del desierto de Atacama en Chile

Foto: Pixabay

LatinAmerican Post | Vanesa López Romero

 

El desierto de Atacama, en Chile, es conocido como el lugar más árido del planeta Tierra. Sus condiciones climáticas y ambientales le permiten ser un sitio con fauna y flora única, además de ser el mejor lugar del mundo para observar el firmamento. En él hay más de una docena de observatorios astronómicos de los niveles más avanzados, por lo que Chile posee más del 40% de la actividad astronómica en el globo. Sin embargo, esa no es la razón por la que Atacama ha estado recientemente en boca de todos, sino porque ahora ha pasado a convertirse en otro de los muchos vertederos de ropa que la industria de la moda, el fast fashion y el consumo desmedido han creado. 

La industria de la moda: un peligro ambiental y social

Quizás suene sorprendente, pero la industria de la moda consume más energía que las industrias de la aviación y del trasporte marítimo juntas. Pero no es un secreto que la esta industria es una de las más contaminantes, pues representa más del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero, es una de las causantes de la deforestación por la extracción de celulosa de árbol para producir el textil viscoso y genera altísimos niveles de contaminación en los suelos y las fuentes de agua que sean cercanas a sus plantas productoras. Además, los químicos que se usan en sus procesos terminan en los océanos y otros cuerpos de agua afectando no solo la vida silvestre, sino también la humana. 

Esto genera, no solo un problema ambiental, sino también de salud pública y social, pues las plantas de las marcas más reconocidas y de aquellas que hacen fast fashion están ubicadas en países pobres y en vías de desarrollo, por lo que las personas que son directamente afectadas por esta son las más vulnerables. 

Atacama: el vertedero de otros países

Lo más preocupante de la situación en Atacama resulta en dos puntos: primero, no todas las prendas que se encuentran en las gigantescas pilas en Atacama son usadas, muchas están con marquilla, lo que quiere decir que no se vendieron y las marcas decidieron desecharlas. En segundo lugar, la ropa que se encuentra acá no se usó ni se pretendía vender en Chile, toda es traída de otras partes del mundo, lo que hace que Atacama sea, básicamente, el vertedero de la industria de moda global. 

Esto sucede, en parte, porque Iqueque, la ciudad más cercana al lugar en donde se encuentra el vertedero de ropa en Atacama es uno de los puertos más grandes de ropa de segunda mano en Sudamérica. Específicamente, toneladas de prendas usadas llegan a la Zona Franca de Iqueque, en donde se vende y compra al por menor, pero también al por mayor en pacas de aproximadamente 50 kilos. Estas llegan en su mayoría de Estados Unidos, pero también de países en Europa y Asia. Sin embargo, no todas las pacas se venden, y se terminan botando al desierto. 

La ropa que llega de los lugares que ya mencionamos suele ser ropa de “beneficencia”. Es decir, donada. Esto viene de la idea de que las personas en los países latinoamericanos y en vías de desarrollo no tienen la posibilidad de acceder a ropa fácilmente, pero esto no sucede hace más de 40 años. 

En tanto, las autoridades poco se han pronunciado. Pero sí aseguraron que se necesitan de alrededor de tres y medio millones de dólares para remover las pilas de ropa que se acumulan en el desierto que no solo afectan el paisaje, sino que también contaminan el ambiente. 

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La moda rápida debe detenerse

Teniendo en cuenta que gran parte de la ropa que se encuentra en el basurero textil es nueva, podemos evidenciar que el fast fashion o moda rápida es en gran parte la responsable de este panorama. Recordemos que la moda rápida es la tendencia de producir ropa en grandes cantidades y sacar colecciones casi que por semana. Antes, las marcas de ropa lanzaban 4 colecciones al año, ahora lanzan alrededor de 52. Esto responde a un consumo masivo por parte de los compradores. 

La situación en el desierto de Atacama dice mucho de cómo nos comportamos como consumidores textiles y cómo la industria de la moda nos ha formado. Detrás de esto se encuentra una mirada capitalista que pone por encima las ventas y ganancias de las consecuencias ambientales y sociales. 

Hoy, un lugar reconocido por ser el mejor lugar para observar el firmamento se convierte en un lugar reconocido por ser el basurero de las potencias mundiales.