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Joe Biden: un año en el poder y varias crisis por resolver

A un año del inicio de su gestión, el presidente norteamericano no ha logrado unir un país profundamente dividido y sus cifras de impopularidad son muy altas.

Joe Biden durante un discurso

Foto: TW-POTUS

LatinAmerican Post | María Fernandez Ramírez

Con minorías en el congreso y su partido dividido, Joe Biden no tiene un panorama nada fácil para el 2022. Se aproximan las elecciones intermedias, en las que se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, así como se elegirán gobernadores en 36 Estados y tres territorios. Estas elecciones tradicionalmente no han salido a favor del partido del presidente y esto empeoraría la situación del demócrata para el próximo año. Además, Trump está en una campaña férrea para desacreditar al partido demócrata y mantener su fuerza de cara a las elecciones del 2024.

Incluso, hoy en día, un senado 50/50 ha dificultado que se aprueben los proyectos promovidos desde la Casa Blanca, como el de la ley de gasto social conocido como “Build Back Better”, que pretende impulsar la recuperación económica tras la crisis ocasionada por la pandemia, así como otorgar mayores beneficios sociales a las personas, como la ampliación del sistema de salud público. Los fondos serían obtenidos de mayores impuestos a los grandes empresarios, lo que ha generado rechazo en un sector poderoso. El tema económico es clave para las mayorías norteamericanas, que Trump aprovecha en sus discursos populistas. Por el momento, el destino de dicho proyecto es incierto y, a pesar de sus esfuerzos, Biden no logra convencer a los senadores. Lo cierto es que la inflación está en un 7%, una cifra que no se veía desde hace 4 décadas.

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Por otra parte, el 17 de enero, en el día de Martin Luther King, se realizaron unas marchas con cientos de personas en Washington para exigir la protección del derecho al voto, por un debate que se está dando en el congreso para frenar iniciativas republicanas de restringir el voto, que termina afectando a minorías. 

 Una reciente encuesta realizada por USA TODAY/Suffolk University señala que el índice de aprobación del presidente ha descendido a 38%, un nivel muy bajo. Esto es un reflejo de los desaciertos que ha tenido el gobierno, que no ha cumplido todas las promesas de campaña.  Un punto débil en la administración de Trump, que influyó en las votaciones, fue su gestión de la pandemia. No obstante, también ha sido un tema problemático para Joe Biden pues las variantes siguen avanzando a pesar del aumento en la vacunación. Además, la vacunación es un tema que se ha politizado y muchos estadounidenses se reconocen como antivacunas.  

Uno de sus recientes logros fue la aprobación de la Ley de Infraestructura, que incluso contó con apoyos republicanos. Dicho proyecto hará grandes inversiones: cerca de 53 mil millones de dólares para carreteras, más de 240 millones en puertos, 3 mil millones en aeropuertos, 65 mil millones en conectividad a internet y más de 8 mil millones en sostenibilidad y protección de recursos hídricos. 

En el plano internacional

La caótica retirada de Afganistán sin duda marcó el primer año de Biden profundamente. Mientras él manifestó que dicha retirada se haría de forma segura y ordenada, lo que se ha visto es que el movimiento talibán ha asumido el poder rápidamente e instaurado sus normas en todo el país. En este momento, el país se encuentra en una crisis humanitaria con fuerte sufrimiento y represión de la población. El gobierno de la Casa Blanca congeló 9.500 millones de dólares del Banco Central Afgano y esto ha impactado en una hambruna generalizada en el país. 

En política internacional, Biden se enfrentará a varios desafíos en 2022. Las tensiones en Ucrania y Taiwán, las negociaciones con Irán y la carrera armamentística de Corea del Norte; le harán medirse el pulso a Estados Unidos con Rusia y China.

 Por otra parte, en el continente americano, durante el último año impuso varias sanciones económicas a países de centro y sudamérica para ejercer presión. De hecho, este año se dieron debates en la Asamblea General de la ONU para que Estados Unidos levante sus bloqueos a Cuba, que llevan más de 60 años, respaldado por 184 estados. Sin embargo, como es costumbre, la decisión recae en Estados Unidos y sus instituciones, que tienen un poder superior. Sus relaciones con Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Honduras, Haití, El Salvador y Guatemala son tensas, y sus gobernantes cada vez tienen más conversaciones con el gobierno Chino. 

¿Qué ha pasado con la toma del capitolio?

El pasado 6 de enero se cumplió un año desde la toma del capitolio, en el que seguidores de Donald Trump irrumpieron en la sede del Congreso, cuando se certificó que había ganado Joe Biden. Todo fue motivado porque Trump aseguró que las elecciones habían sido robadas. El suceso terminó siendo un episodio de terror y violencia, en el que murieron 5 personas.

La Oficina del Fiscal Federal para el Distrito de Columbia y la Oficina de Campo de Washington del FBI, han realizado investigaciones para identificar a los participantes y su grado de implicación con el acto. A la fecha, se han procesado a más de 725 personas por participar en dicha toma. De estas, 75  personas  han sido acusadas de usar un arma mortal o peligrosa, lo que señala la importancia del debate sobre el porte de armas en el país. A pesar de los hallazgos, el expresidente sigue sin responder por su responsabilidad y continua insistiendo en que hubo un fraude. De hecho, se estima que un 70%  de los republicanos creen en dicho fraude y no reconocen la legitimidad de Biden. Lo más peligroso es que los republicanos están haciendo discursos para legitimar todo tipo de actos en pro de la “salvación” del país.