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El lado bueno de la escasez de microchips

La escasez de microchips también ha tenido consecuencias positivas para los consumidores.

Placa de circuito electrónico

Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Juan Manuel Londoño

La escasez de microchips es uno de los efectos secundarios de la pandemia del coronavirus que más ha llamado la atención. Ha generado que, por ejemplo, el precio de los electrodomésticos se haya disparado a nivel mundial. También ha hecho que conseguir una consola de videojuegos de última generación sea virtualmente imposible. Sin embargo, en estos últimos días, hemos visto el lado bueno de la poca oferta de microchips, con algunos cambios que benefician al consumidor.

Canon y los cartuchos de terceros.

Por años, los usuarios de impresoras han tenido que lidiar con un problema: que sus máquinas no aceptan cartuchos a menos de que sean de la misma marca que la impresora. Esta es una práctica que utilizan todas las empresas que venden estos elementos para garantizar una recompra.

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Para obligar a los usuarios a utilizar productos de su marca, Canon utilizaba chips que autentican los cartuchos. Un cartucho perfectamente funcional de otra empresa sería leído como vacío por el aparato gracias a esta tecnología. Sin embargo, gracias a la crisis de la COVID-19, Canon se ha visto obligado a explicarle a los usuarios cómo saltarse esta “barrera” ya que no pueden imprimir sus nuevos cartuchos con estos microchips.

“Debido a la persistente escasez mundial de componentes de semiconductores, Canon se enfrenta actualmente a problemas de abastecimiento de ciertos componentes electrónicos que se utilizan en nuestros consumibles para nuestras impresoras multifunción (MFP). Estos componentes llevan, por ejemplo, funciones como la detección del nivel de tóner restante. Para garantizar un suministro continuo y fiable de consumibles, hemos decidido suministrar consumibles sin componentes semiconductores hasta que se restablezca el suministro normal.” informó la compañía en su página de soporte al cliente.

Aumentó el precio de los carros usados.

La escasez de microchips ha resultado en un fenómeno extraño. Por lo menos en los Estados Unidos, algunas personas han logrado vender sus vehículos por el mismo precio con el que lo compraron.

Esto se debe a que los fabricantes de automóviles han tenido que dejar de fabricar nuevos vehículos, por esta misma escasez de suministros. Muchos modelos de coches incorporan los chips para hacer de todo, desde controlar las ventanas hasta los sistemas de navegación. Por esta razón, ahora es el mejor momento para vender un carro usado. La demanda por este bien está más grande que nunca, especialmente si consideramos que el transporte público enfrenta la crisis del coronavirus.

No se sabe por cuánto tiempo durará esta crisis de chips, pero lo cierto es que hay que aprovechar esta tendencia de automóviles usados con precios altos mientras se pueda. La crisis podría durar mucho más tiempo de lo esperado.

Lo dijo el mismo Toyota en un comunicado de prensa que salió este año: “dado que esperamos que la escasez de semiconductores continúe a largo plazo, consideraremos el uso de sustitutos cuando sea posible”.