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¿Pagar por arrancar el carro? Los horrores que planea la industria automovilística

Los servicios de suscripción son el triste futuro de la industria automovilística.

Tablero de mando en el carro

Un portavoz de Toyota confirmó en varios medios que los usuarios de vehículos Toyota construidos del 2018 en adelante no podrán arrancar su carro con su llavero si no pagan el servicio de suscripción de la compañía. Foto: Unsplash

LatinAmerican Post| Juan Manuel Londoño

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Hace unos días, Toyota hizo uno de los anuncios más extraños (e inesperados) que hemos visto este año en el mundo de la tecnología. Un portavoz de Toyota confirmó en varios medios que los usuarios de vehículos Toyota construidos del 2018 en adelante que estén equipados con las funciones de Toyota 's Remote Connect no podrán arrancar su carro con su llavero si no pagan el servicio de suscripción de la compañía. Estos usuarios, que probablemente ni siquiera se daban cuenta que esta función era parte de un paquete de suscripción, tendrán que pagarle a Toyota 8 dólares al mes para acceder a esta y otras funciones. 

Lo extraño es que hay modelos Toyota que tendrán esta función pero no tendrán que pagar por esto. Según ars technica, hay modelos construidos desde antes de noviembre 12 del 2018 que tienen esta funcionalidad y que la van a mantener sin ningún problema. La razón es que estos carros utilizan chips 3G que ya no pueden utilizarse para suscribirse al Remote Connect de Toyota. 

De dueños a suscriptores

Esta decisión puede parecer tonta por parte de Toyota. Sin embargo, hace parte de una tendencia mayor en la industria automovilística de querer incorporar servicios de suscripción a diversas funciones en los autos. 

Volkswagen, por ejemplo, ha sugerido que en el futuro podría cobrar por cada hora que se conduzcan automáticamente sus vehículos. “La conducción autónoma, podría ser encendida por horas. Asumimos un precio de unos siete euros la hora. Entonces, si no quieres conducir tú mismo durante tres horas, puedes hacerlo por 21 euros” dijo en el periódico alemán Die Welt Klaus Zellmer, director de ventas de la marca Volkswagen. El argumento es que cobrar por este servicio podría hacer a los modelos que se conducen solos más accesibles, en comparación al precio de un Tesla. 

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BMW también anunció el año pasado que estaba considerando añadir un servicio de suscripción para alertar al usuario de las trampas de velocidad (también conocidos como retenes en latinoamérica). El servicio costaría 25 dólares por 15 meses de cobertura. Lo irónico es que la aplicación Waze, que es completamente gratuita, ya ofrece esta funcionalidad. El mismo BMW ha considerado cobrar por el control de crucero activo y los asientos calefactables. 

Recordemos que el mismo Tesla, vendido por muchos como el futuro de la industria, limitó en el 2016 la batería de su modelo S 70. La batería que vendían era de 70 kWh, pero los usuarios podían pagar  3,250 dólares para “desbloquear” 5 kWh adicionales.  

Lo cierto es que poco a poco veremos como debemos pagar por más y más funciones que vienen incluidas en nuestros vehículos (aunque el usuario seguirá pagando la gasolina adicional que cuesta llevar estos componentes que no está utilizando). Nos encaminamos gradualmente hacia un futuro en el que no seremos dueños, sino arrendatarios de nuestros propios vehículos. Aunque por ahora las funciones en la mira son secundarias, nadie sabe qué tan lejos puede llegar la codicia de estas compañías.