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¿Realmente funciona la vacuna contra la COVID-19 para evitar hospitalizaciones?

Cama de hospital

Estos datos ponen en tensión al mundo, ante el eventual escenario de que los países deban volver a cuarentenas estrictas para frenar este avance. Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

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Read in english: Does The COVID-19 Vaccine Really Work To Prevent Hospitalizations?

Con la nueva ola de COVID-19 la vacunación obligatoria y su efectividad, la aplicación de terceras dosis y los confinamientos están en el debate público. ¿Realmente funciona la vacuna contra la COVID-19 para evitar hospitalizaciones?.

Con la llegada del invierno, una nueva ola de Coronavirus está amenazando a Europa. De acuerdo al reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de este miércoles 24 de noviembre, los casos subieron un 11% en esta región. De hecho, Hans Kluge, director de la OMS para Europa, advirtió que se deben tomar medidas urgentes, pues si la tendencia continúa como está actualmente, se podría alcanzar los 2.2 millones de muertes para la próxima primavera. 

Estos datos ponen en tensión al mundo ante el escenario de que los países deban volver a cuarentenas estrictas para frenar este avance. Las autoridades de salud recomiendan mantener las medidas sanitarias y seguir avanzando en la vacunación. Sin embargo, las personas que se resisten a ser vacunadas están siendo un gran desafío para los estados.

En este punto, es preciso preguntarse por la efectividad real de la vacuna para evitar las hospitalizaciones y muertes. Pese a que muchos países aún no tienen las cifras exactas sobre la cantidad de personas vacunadas que han muerto o han estado en grave estado, los estudios que se han hecho muestran que las vacunas son exitosas y necesarias. De hecho, los expertos han insistido en que estas cifras se divulguen para motivar a la población a vacunarse y ponerse los refuerzos. 

Un análisis realizado por el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social, con más de 3 millones de personas vacunadas contra el coronavirus, halló que solo 8 personas, de cada 10.000 habitantes con vacunación completa, requirieron hospitalización. De estos, únicamente 1,5 fueron internados en cuidados intensivos. 

Para verificar la efectividad de las vacunas es posible hacer una comparación entre dos países con diferentes tasas de vacunación. Por ejemplo, los datos de España muestran que hay una incidencia de contagios de 132 casos por cada 100.000 habitantes, durante los últimos 14 días y una tasa de vacunación, del esquema completo, de cerca de un 90%. Con estos niveles, se ha registrado una ocupación de camas hospitalarias del 5% y de un 2% en UCI. Además, los datos han demostrado que en el grupo poblacional de 60 a 80 años vacunado, el riesgo de infección disminuye 8 veces. Asimismo, tienen un riesgo de hospitalización 18 veces menor y un riesgo 25 veces inferior de muerte.

En contraste, Austria, que está en crisis nuevamente por la pandemia, tiene un porcentaje de vacunación cerca del 65% y durante las últimas semanas ha tenido una incidencia de cerca de 1.107 contagios por cada 100.000 habitantes. Para octubre, los datos  publicados por la Agencia de Prensa de Austria, mostraron que un 17% de hospitalizaciones fueron de personas vacunadas. 

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Por otro lado, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos han manifestado que aunque las vacunas funcionen bien, no existe ninguna que sea 100% efectiva y algunas personas vacunadas pueden enfermarse. Estos  casos son llamados infecciones innovadoras. Sin embargo, aún en esta situación, se tiende a desarrollar una infección menos severa. Además señala que las personas que tienen el sistema inmunológico debilitado “son especialmente vulnerables al COVID-19 y es posible que no desarrollen el mismo nivel de inmunidad con la serie de vacunas de 2 dosis en comparación con las personas que no están inmunodeprimidas”. 

Las controversias con la vacunación: un dilema por resolver 

Uno de los aspectos que más se ha criticado respecto a la aplicación de las terceras dosis, es la desigualdad frente al acceso de las vacunas en la población mundial. Es decir, que varios países tienen la capacidad de vacunar a su población rápidamente y poner los refuerzos, mientras hay otros estados con menos recursos, que no han podido garantizar la vacunación para su población. De hecho, Our World in Data, registra que un 53.5% de la población mundial ha recibido por lo menos una dosis de la vacuna, pero de este porcentaje solo un 5,2% son habitantes de países con bajos ingresos.

En cuanto a la obligatoriedad de la vacunación que algunos países, como Austria, han decidido o están contemplando implementar hay un debate importante sobre qué derechos deben primar: el de la autodeterminación y la libertad de las personas a decidir sobre su cuerpo o aquellos relacionados con la salud pública. Al respecto, se han registrado fuertes manifestaciones en Bélgica, Austria y Holanda, que incluso se han tornado violentas, en contra de las medidas adoptadas por los países para presionar la vacunación.