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La ‘Maldición’ albiceleste: 28 años sin ganar ningún torneo oficial

En lo que respecta a selección de mayores, Argentina no saborea títulos desde la Copa América de 1993 en Ecuador, pero ¿cuáles han sido las razones de esto?.

Lionel Messi con la camiseta de Argentina

Los ‘albicelestes’ acumulan 28 años sin ser campeones de nada, desde que se adjudicaron la Copa América de 1993 celebrada en Ecuador. Foto: soccer.ru

LatinAmerican Post | Onofre Zambrano

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Argentina es uno de los combinados nacionales con más tradición y logros alcanzados a lo largo de su historia. Sin embargo, los ‘albicelestes’ acumulan 28 años sin ser campeones de nada, desde que se adjudicaron la Copa América de 1993 celebrada en Ecuador.

Desde el 4 de julio de aquel año en Guayaquil, Argentina disputó 17 torneos, siendo siete veces subcampeón.Tres de ellos en años consecutivos entre el Mundial Brasil 2014 (derrota ante Alemania en prórroga por 1-0), y las copas América Chile 2015 y Centenario 2016 perdiendo en ambos casos ante su similar de Chile en la tanda de penales. Pero ¿cuáles podrían ser las razones de esta debacle?, centrémonos en Copa América.

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Presión: caso Copa América

Aunque el talento se ha mantenido intacto, la "Albiceleste" simplemente no ha podido ganar ningún torneo luego de 1993 en su selección mayor y lo cumbre del caso es que no se debe a falta de calidad de sus jugadores precisamente, como si ha ocurrido con otros equipos que entran en sequía porque las generaciones de relevo no son talentosas como las que le preceden.

Nombres que han formado generaciones brillantes surgidas del país sureño como los de los entrenadores Alfio Basile, Sergio Batista, José Pekerman, Gerardo Martino o Marcelo Bielsa, y de jugadores como Hernán Crespo, Juan Román Riquelme, Juan Pablo Sorín, Roberto Ayala, Carlos Tévez, Sergio Agüero y el mismo Lionel Messi, no han podido darle un nuevo título a su país.

Ante este panorama, no es difícil considerar que una de las razones de esta sequía es la presión mediática que se genera en Argentina con la selección por un lógico efecto post Maradona. El querer ganar siempre, y proyectar una sensación de obligación en los jugadores no ha permitido fluir a selecciones que lo tenían todo para titularse campeones de las Copa América en las que han participado. 

Siempre pasa algo que les juega en contra. De hecho, son cuatro finales perdidas en las últimas seis competiciones continentales, y ni siquiera en 2011 cuando fue anfitrión de la Copa pudo levantarla, tras ser eliminado por el a la postre campeón Uruguay en penales en la fase de cuartos de final.

Factor Messi

Messi cumple este mes 34 años de edad, por lo que, por razones naturales, el fin de su carrera está cerca. Esta Copa América es una de sus últimas oportunidades. El problema es que el ecosistema que tiene en la selección no es el mismo con el que cuenta en su club.

En el Camp Nou tiene compañeros de muy buen nivel, con el que hila paredes en mejores condiciones y esos detalles, potencian su calidad. La generación con la que cuenta Argentina desde hace unos años tiene calidad, pero la mayoría no son jugadores de élite como sí lo son en el club azulgrana. Aparte, el hecho de no jugar con ellos con la misma frecuencia dificulta aún más los procesos.  

Aquí, también hay un tema de presión con Messi en la cancha, incluso, la selección sureña ha mostrado pasajes de mayor fluidez en su juego cuando la estrella del Barcelona no está en cancha. Los hinchas de la selección no esperan que nombres como Lautaro Martínez, Ángel Di María, o el mismo Agüero sean siempre decisivos, pero si lo esperan con Leo, y eso genera frustración.

Esa frustración a su vez, afecta a Messi por el tamaño de la responsabilidad que tiene sobre sus hombros tal y como ocurrió en las dos finales cedidas en penales ante Chile, en las que sus discretas actuaciones fueron muy criticadas. Messi falló un penal en la tanda del Levi’s Stadium en 2016 y la derrota posterior lo motivó a anunciar su retiro de la selección, postura que cambió tres meses después.

El astro, que ha pasado más parte de su vida en España que en Argentina, ha solicitado en par de ocasiones que no se destruya todo después de cada derrota. Así pues, viendo el comportamiento de sus seleccionados en finales y la excesiva y desmedida atención que se posa sobre Messi, es la presión -que se potencia por contar con uno de los mejores jugadores del planeta en su nómina- la principal razón de las frustraciones deportivas en las últimas tres décadas.

Es importante recordar que Messi formó parte de la selección que ganó el oro en los JJ00 del 2004 y el Mundial sub20 Holanda 2005, siendo referencia importante junto a Sergio Agüero. Lamentablemente, los éxitos de equipos amateur suelen medir la expectativa que tiene con los grandes futbolistas.