fbpx

Celebridades LGBTI: 5 historias de amor incondicional

Estas celebridades tienen grandes historias de amor y pertenecen a la población LGBTI.

Ellen Degeneres y Portia de Rossi y Sarah Paulson y Holland Taylor

Te contamos la historia de amor de estos famosos que pertenecen a la comunidad LGBTI +. Fotos: IG-portiaderossi, IG-mssarahcatharinepaulson

LatinAmerican Post | Nereida Vega

Escucha este artículo


Read in english: LGBTI celebrities: 5 stories of unconditional love

El acoso hacia personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y demás miembros de la comunidad LGBTI+ no es un fenómeno nuevo. Incluso, existe una amplia conciencia en muchos países de asilo, en el que pueden calificarse como refugiados por la persecusión que sufren en sus naciones donde son atacados y pueden hasta morir. Es por ello que durante el mes del Orgullo Gay, de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y demás se reúnen en una marcha para celebrar que la igualdad no es una opción, es un derecho y un deber que no depende de la orientación sexual o identidad de género de cada individuo.

Boda de granate

Boris Izaguirre y Rubén Nogueira (29 años)

La relación entre Boris Izaguirre y Rubén Nogueira, es una de las más particulares, no solo por el contraste entre la personalidad explosiva de Boris y el temperamento reservado de Rubén, sino porque este último se ha mantenido al margen de la fama desde que están juntos.

 

Boda de marfil

Ellen Degeneres y Portia de Rossi (14 años)

Este amor de película ha durado casi dos décadas. Su amor logró superar todos los obstáculos sociales, personales e incluso profesionales. De esto surgió una bonita amistad que, finalmente, desembocaría en un gran amor. Cuando se conocieron por primera vez, ambas mujeres sintieron una gran conexión.

La presentadora/humorista y la actriz no dudan en acompañarse a los actos. Además, pasean juntas demostrando la complicidad que tienen. Siempre han mostrado ser defensoras de los animales y hacen grandes donaciones de dinero a estas causas benéficas.

 

Boda de barro

Cynthia Nixon y Christine Marinoni (9 años)

Cynthia formó un hogar con Danny Mozes, pero la relación no prosperó, de esta unión quedaron dos hijos: Samantha y Charles Ezekiel Mozes. Sin embargo, años más tarde descubrió su orientación sexual y conoció a la activista Christine Marinoni en la organización Alliance for Quality Education, fundada en Nueva York, con quien se casó.

Por otro lado, Cynthia y Michael han construido una estrecha relación y ella le pidió ser donante de esperta para su hijo. Michael es abiertamente homosexual y tiene su propio esposo, William Bowers, a quien Cynthia le atribuye, de igual modo, la paternidad del pequeño Max, que es uno de los pocos niños con 2 papás y 2 mamás.

Lea también: 10 películas LGBT latinoamericanas que quizás no conocías

Boda de lana

Elton John y David Furnish (7 años)

Furnish es un productor canadiense de 52 años que relata pasajes inéditos de la vida de Elton John. Los gays se conocieron en 1993 por un compañero. Luego de unos meses, se convirtieron en pareja. Formalizaron su relación por medio del matrimonio civil en el 2005. Esto ocurrió el mismo día que entró en vigencia, en Reino Unido, la ley que permite el matrimonio homosexual. En el 1999 intentaron adoptar en Ucrania, pero en dicho país no se reconoce la unión de personas del mismo sexo. En el 2010 presentaron a su hijo y en el 2013 al segundo. La llegada de este segundo hijo los unió más como pareja. En el 2014 se casan tras 21 años de relación estable.

 

Boda de hierro

Sarah Paulson y Holland Taylor (6 años)

Sarah Paulson y Holland Taylor se conocieron en un evento benéfico desde hace 6 años aproximadamente a través de varias amistades en común. Al pasar varios meses, formalizaron su relación. Increíblemente, mantienen una relación estable y abierta. La diferencia de edades entre ellas no ha impedido que su relación se haya convertido en una de las más sólidas de la industria

Ambas se han encargado de confirmar su relación en varias entrevistas, además de mostrar el gran lazo que las une con muestras de afecto frente a las cámaras. En una entrevista, Sarah expresó que las decisiones de su vida son poco convencionales, sin embargo, es la capitana de su propio barco y no depende de nadie para sentirse valorada o para que lee digan que todo va bien. Esta gran historia de mucho valor y respeto inspira y nos invita a reflexionar sobre la lucha para combatir los prejuicios, debido a que ambas rompen estereotipos.