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Jineth Bedoya: La mujer que hizo que Colombia se retirara de una audiencia de la CIDH

La periodista Jineth Bedoya fue secuestrada y violada por miembros de grupos paramilitares dentro de una cárcel de máxima seguridad.

Jineth Bedoya Lima

Es una de las más víctimas de asalto sexual más visible en Colombia y que ha decidido no callar y creó la campaña "No es hora de callar". Foto: Flickr-Heinrich-Böll-Stiftung

LatinAmerican Post | Santiago Goméz Hernández

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Jineth Bedoya es una de las periodistas más reconocidas en Colombia. Lamentablemente no es solo por su trabajo, sino por ser una de las miles víctimas del conflicto interno. Es una de las más víctimas sexuales más visibles y que ha decidido no callar y creó la campaña "No es hora de callar".

Hace más de 20 años, la actual subeditora del diario El Tiempo fue secuestrada y violada por un grupo de paramilitares mientras adelantaba una investigación en plena cárcel La Modelo de Bogotá.  Su caso llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y busca evaluar la responsabilidad del Estado colombiano ante los hechos ocurridos a la periodista.

Mientras se realizaba la audiencia pública virtual, el representante del país andino se retiró recusando a los magistrados al catalogarlos de poco objetivos y de no tener la independencia al momento de dictar sentencia.

Sin embargo, esta "falta de objetividad" de 5 de los 6 jueces, fue por manifestar su solidaridad con la víctima, algo que el mismo Estado colombiano también hizo. Catalina Botero, decana de la facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, manifestó en cu cuenta de Twiter manifestó que "ningún Estado, que yo recuerde, ha abandonado una audiencia de la Corte IDH porque no le gustan las preguntas de los jueces", esto no durante la Venezuela de Chávez y Maduro o el Perú de Fujimori. Solo se tiene recuerdo de ausencias de los Gobiernos antes de empezar las audiencias, pero no retirarse en medio de una para intorpecerla. 

Este hecho deja un precedente del Estado colombiano y es una puerta para posibles impunidades en el marco de los Derechos Humanos. Algo que contrasta con las denuncias que el mismo Iván Duque ha hecho en contra de la dictadura de Maduro ante la Corte Penal Internacional, precisamente, por violación de los derechos humanos de los venezolanos.

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Según los expertos, la decisión de Colombia representa, primero, un retraso en la sentencia, mientras se resuelve el procesamiento de cada juez que fue recusado. Esto, esperando a que ninguno de los jueces se retire del caso, lo cuál implicaría una demora mayor mientras se nombra un juez Ad hoc.

La mujer detrás del evento

Jineth Bedoya es una periodista colombiana que el 25 de mayo del 2000, cuando apenas tenía 26 años, fue engañada para que se dirigiera a la cárcel La Modelo para una entrevista. Bedoya estaba investigando de un supuesto caso de tráfico de armas, desaparición y homicidios que involucraba a miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia. Cuando llegó a entrevistar a miembros del grupo paramilitar en la prisión, fue secuestrada, torturada y violada. Su caso es símbolo de la violencia de género que acompañó (y acompaña) el conflicto interno en Colombia. 

En el 2003, mientras investigaba el control que ejercía la guerrilla de Las FARC en el municipio de Puerto Alvira, Meta, fue nuevamente secuestrada, pero esta vez por el grupo de ideología comunista. Luego de mucha presión de la comunidad, la periodista fue liberada.

Actualmente es la subeditora de uno de los medios más importantes y poderosos del país y continúa buscando respuestas ante el hecho de violación y tortura que vivió en el 2000 y sobre el que aún hoy hay muchas dudas.

¿Por qué demanda al Estado colombiano?

A pesar de que el caso fue puesto en conocimiento antes la Fiscalía General y la CIDH en junio del 2000 (año en que ocurriron los hechos), los avances han sido mínimos. Precisamente, varias organizaciones como Reporteros Sin Fronteras han manifestado su preocupación por el lento avance en estos casos.

En 2014, la CIDH decidió revisar este caso y aceptó a que entrara a consideración de la justicia interamericana. En el 2016, Bedoya prefirió no conciliar con el Estado al no estar satisfecha con las investigaciones hacia los autores .