fbpx

La corta (pero interesante) historia de los latinos en el All-Star

Aunque son pocos los latinos que han llegado al All-Star, su impacto ha sido significativo.

Rolando Blackman y Manu Ginóbili

Aunque no han sido muchos latinos los que han llegado al nivel necesario para entrar en esta competición, aquellos que lo han logrado han marcado el juego de manera significativa. Fotos: Wikimedia-Richard Durrett, Flickr-Michael Tipton

LatinAmerican Post| Juan Manuel Londoño

Escucha este artículo


Read in english: The short (but interesting) history of Latinos in the All-Star

El tradicional Juego de las Estrellas o All-Star, como se le conoce en inglés, se celebrará este domingo. En él se enfrentarán lo mejor de lo mejor de las conferencias este y oeste de la liga.

Aunque no han sido muchos latinos los que han llegado al nivel necesario para entrar en esta competición, aquellos que lo han logrado han marcado el juego de manera significativa. Veamos de quienes se trataron. 

Los latinos en el All-Star

Rolando Blackman

Quizá el jugador latino más viejo en entrar a la NBA, Rolando nació en Panamá en 1959 antes de mudarse a Brooklyn, Nueva York a la edad de ocho años. Rolando jugó la mayoría de su carrera para los Dallas Mavericks, pasando 11 años con ellos desde 1981 hasta 1992, y fue una adición importante, incluso llevándolos a su primera aparición de playoffs en la temporada 1983-1984. Aunque nunca ganó un campeonato, Blackman fue nominado 4 veces al juego de las estrellas en 1985, 1986, 1987 y 1990. 

Su estadía en el equipo se consideró como uno de los mejores momentos en esa organización hasta la llegada de Dirk Nowitzki en 1998. 

Al Horford

El único jugador latino activo que ha sido un All-Star, Horford nació en Puerto Plata, República Dominicana. Horford empezó a jugar para la NBA en el 2007 para los Atlanta Hawks y desde entonces ha jugado para los Boston Celtics, los Philadelphia 76ers y el Oklahoma City Thunder, su equipo actual. 

Horford es un buen ala pívot que ha promediado 14 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias durantes su carrera. Horford es parte del equipo nacional de República Dominicana desde el 2006. Sus 5 apariciones en el All-Star fueron en el 2010, 2011, 2015, 2016 y 2018. 

Aunque su impacto no se nota mucho en las estadísticas (Horford roza un doble-doble con rebotes y puntos en casi todas sus temporadas como All-Star) fue considerado en el momento como un jugador sólido y útil para cualquier equipo. En una entrevista con VICE en el 2016, el coach de los Boston Celtics Brad Stevens resumió la importancia de Horford mejor: 

"Él no tiene que ser el tipo que dispara todo el tiempo que maneja todo el tiempo", dice Stevens. "Es un compañero de equipo y un jugador de baloncesto ganador... Esos muchachos siempre ayudan a tu vestuario, siempre ayudan a las personas que los rodean, siempre son buenos para que los jugadores jóvenes pasen tiempo y aprendan de ellos. Creo que todos se beneficiarán de su presencia".

Lea también: All Star Weekend 2021 de la NBA: una edición no tradicional

Manu Ginóbili

Dejando lo mejor para el final, tenemos al jugador latino más exitoso que ha tenido la NBA en su historia. Se trata del argentino Manu Ginóbili,  quien nació en Bahía Blanca Argentina y a diferencia de Blackman y Horford no se mudó a Estados Unidos hasta que estaba bien establecida su reputación como profesional. 

Ginóbili no solo fue 4 veces campeón de la NBA sino que su habilidad también le permitió estar en el All-Star dos veces, en 2005 y 2011. Su número, el 20, fue retirado por los San Antonio Spurs, el equipo en el que estuvo 16 años. 

El estilo de juego de Ginóbili era como él, una anomalía. Lejos de ser un jugador con fundamentos sólidos, durante los primeros años de su carrera Ginóbili atacaba el aro con fuerza y contorsionaba su cuerpo de maneras poco convencionales. Cuando perdió un poco de ese atletismo en los años tardíos de su carrera, ganó fama como uno de los pasadores más extraños de la liga. Parecía que podía encontrar ángulos de pase de cualquier manera, entre las piernas, por detrás de la espalda e incluso entre las piernas de sus rivales con bastante regularidad.