fbpx

Alimentos transgénicos: ¿realmente son malos o una ventaja?

Los productos genéticamente modificados han generado un debate desde su creación, pero, ¿qué tan buenos o malos pueden ser?.

Tomates, zanahorias y rabanos en una mesa

Es importante que existan entes regulatorios que verifiquen la seguridad de los OGM así como del resto de productos alimenticios. / Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Juan Bacallado

Escucha este artículo


Read in english: GMO foods: are they really bad or a plus?

Mientras por un lado, expertos afirman que el uso de alimentos transgénicos u OGM (organismos genéticamente modificados ) es un herramienta para solventar la escasez de alimentos y hambre mundial, por otra parte, grupos activistas rechazan esta tecnología acusándola de beneficiar solo a las grandes industrias y de dañar el medio ambiente al igual que la salud de las personas. Ambas perspectivas, acompañadas de la poca difusión que existe sobre los OGM, hacen de esta agrobiotecnología un hecho polémico del que aún no existe un acuerdo en común.

¿Qué es un OGM?

De acuerdo con la Organización de Consumidores y Usuarios, los OGM son aquellos que reciben algún cambio genético ya sea para agregar o eliminar alguna característica natural, esta modificación es realizada a través de biotecnología molecular en donde pueden trasladar genes o partes del ADN entre especies distintas, hecho que en una situación natural no es posible, además, al ser un cambio genético, significa que la modificación será transmitida a su descendencia, según la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica de Argentina, ANMAT. 

También es importante no confundir transgénicos con OGM, los primeros son organismos a los que se le agregó una nueva característica, mientras que los OGM solamente se le eliminó o disminuyó, por lo que todos los transgénicos son OGM pero no viceversa.

¿Y para qué hacer esto?

La razón por la que desde 1999 se empezó a utilizar semillas genéticamente modificadas se debe principalmente a mejorar el rendimiento de los cultivos, ya que por medio de estas modificaciones se busca agregar determinados genes que contribuyan a, por ejemplo, resistir los ataques de las plagas, al igual que otros organismos dañinos como hongos, virus o bacterias que afecte el desarrollo de animales y cultivos. Otros usos también son para alargar la maduración y así evitar que algunos frutos se pudran en el traslado, la FAO también reseña que, a través de la modificación genética ,se puede mejorar las propiedades nutricionales de un alimento.

Te puede interesar: Mosquitos esterilizados por radiación: una solución a esta plaga

Los OGM también pueden adaptarse a las condiciones ambientales y así ser más resistentes a las sequías y otros problemas climáticos que perjudiquen la temporada de siembra, así lograría cultivarse en tierras que se creían degradadas o poco fértiles. Por otro lado, al perderse menos cultivos debido a su resistencia a agentes externos, el aumento de producción generada por la modificación de genes entre otras razones, se estima que los precios al consumidor sean más económicos y accesibles. 

Más que alimentos: Usos típicos

Aunque los OGM son utilizados principalmente para la producción de alimentos, como por ejemplo la soya transgénica, que equivale el 50% de los alimentos OGM producidos a nivel mundial, el área de la salud también utiliza estos procesos para fabricar vacunas y medicamentos tanto para humanos y animales, un ejemplo reciente es la vacuna contra el Covid-19 desarrollada por Pfizer, que usa solo algunos fragmentos genéticos del virus, y como ya han explicado los científicos -y que también aplica para cualquier OGM- esta no puede alterar el ADN humano

Los problemas

La Organización de Consumidores y Usuarios reseñan algunos problemas que pueden causar los OGM. En primer lugar está la salud, donde no existe ningún riesgo comprobado, pero se alega que la inexistencia de un estudio lo suficientemente largo para corroborarlo, de igual forma existen instituciones y regulaciones según cada país que deben aprobar antes la venta de alimentos OGM. En Estados Unido,s la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés); la Agencia de Protección Ambiental (EPA); y el Departamento de Agricultura (USDA) garantizan la seguridad de los OGM, el problema es que existen países donde no hay regulaciones y puedan comercializarse alimentos OMG no probados ni seguros.

Ahora bien, los principales inconvenientes de los OGM está en la siembra, puesto que puede haber contaminación cruzada, es decir, que el cultivo modificado genéticamente se mezcle con la misma especie convencional, por lo que es necesario alguna barrera, por otro lado, si algún OGM es resistente a los herbicidas y crecen fuera de su lugar, será más difícil combatirla, en cuanto a su resistencia a las plagas, estas últimas pueden evolucionar y afectar a los animales en su cadena alimenticia.

Por esta razón, ANMAT resalta la importancia de que existan entes regulatorios que verifiquen la seguridad de los OGM así como del resto de productos alimenticios, algunos grupos activistas exigen que los productos genéticamente modificados sean marcados en sus empaques con algún sello que avise ser un OGM. Sin embargo, esto no se ha aprobado. Otro problema es su comercialización, ya que según Sanitas solo unas pocas industrias hacen y distribuyen esta biotecnología, igualmente en muchos casos está patentada, esto puede afectar a los agricultores y campesinos que no puedan acceder a estas semillas, por lo que debe existir un acuerdo internacional que impida las patentes y monopolio de la industria.

Países que los usan

Es posible haber consumido alimentos OGM sin saber, ya que para 2018 había 70 países que usaron OGM para la siembra comercial e importación, con un estimado de 2.500 millones de hectáreas cultivadas con OGM, de acuerdo con Chile Bio. Los 5 países con mayor cantidad de cultivos OGM son Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá e India.