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Estudio brasileño alerta sobre riesgo de diabetes por confinamiento

Las cuarentenas impuestas por la mayoría de gobiernos para disminuir contagio de Covid-19 puede aumentar el riego de padecer de diabetes.

Persona sentada mirando un computador

El confinamiento ha aumentado el sedentarismo, lo que ha influido en que se produce un incremento en el número de casos de Diabetes tipo II. / Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Moisés Campos

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El confinamiento al que ha estado sometida la mayor parte de la población mundial por motivo del coronavirus, ha aumentado el sedentarismo, lo que ha influido en que se produzca un incremento en el número de casos de Diabetes tipo II y que, incluso, haya aumentado los fallecimientos por causa de esta enfermedad, según se desprende de los resultados arrojados por un estudio realizado por la Universidad Estatal Paulista (UNESP) de Brasil.

Los datos fueron publicados por la revista Frontiers in Endocrinology, basados en los números obtenidos por científicos del todo el mundo, y que coinciden con otras investigaciones, como, por ejemplo, la realizada por la Universidad Europea (Metabolic impacts of confinement during the COVID-19 pandemic) y publicada en la revista Nutrients, en el que también se demuestra la asociación existente entre el sedentarismo y el aumento de riesgo de sufrir de Diabetes tipo II.

Sedentarismo durante el confinamiento

En el informe difundido por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP), el coordinador del estudio, Emmanuel Gomes Ciolac, alerta sobre los riesgos del sedentarismo durante los períodos de confinamiento, ya que pueden aumentar los casos de enfermedades metabólicas, como la diabetes.

Según el informe de la Universidad Europea, no solo aumentaron los casos de diabetes durante el confinamiento, sino también los de atrofia muscular. Estas alteraciones provocan que el proceso de envejecimiento natural se acelere. Este desgaste se encuentra asociado con la obesidad abdominal, que es un factor que contribuye a que se genere resistencia a la insulina y que se produzca el síndrome metabólico, lo que a su vez hace que aumente de forma considerable el riesgo de numerosas enfermedades crónicas.

Las cifras actuales que reflejan el porcentaje de personas que no cumplen con la cantidad mínima de ejercicio que es recomendada por la OMS, son:

  • Las personas mayores de 40 años tienen una inactividad del 57,3%.
  • El 57,7% de las personas que presentan un riesgo de diabetes.

Se estima que la falta de actividad física durante el confinamiento puede ser la responsable de que se incremente en un 9,6% (11,1 millones) los casos de diabetes en el mundo y que un 12,5% (1,7 millones) de las muertes que se produzcan en todo el mundo a causa de la diabetes, sean producto del sedentarismo y la disminución de la actividad física, en caso de que el patrón de inactividad se sostenga en el tiempo y no se tomen las medidas necesarias para evitarlo, según se desprende de los resultados del informe.

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Aumento de los casos de Diabetes II

Las personas que sufren de Diabetes tienen más posibilidades de sufrir complicaciones por el coronavirus, además de que tienen un riesgo más alto de fallecer, según explica Gomes Ciolac. Los resultados de estudios previos a la pandemia ya habían demostrado cómo la ausencia de actividad física era la causante del aumento de los casos de Diabetes tipo II, así como también del aumento de las complicaciones y decesos asociados a la enfermedad.

Durante el confinamiento se produjo una disminución de la actividad física, aumentando el comportamiento sedentario en las personas, acompañado también con la adquisición de malos hábitos alimenticios, lo que afecta el metabolismo del organismo.

Las personas que sufren de diabetes tienen una mayor probabilidad de contraer la forma más grave del coronavirus, y en el caso de que no esté controlada de la forma adecuada, las posibilidades de que se produzcan complicaciones aumentan, al mismo tiempo que la probabilidad de fallecimiento.

Ejercicio como prevención

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las personas que se encuentran entre los 18 y los 64 años deben realizar como mínimo 150 minutos de ejercicios aeróbicos de baja o mediana intensidad, alternados con 75 minutos de alta intensidad a la semana.

Esta práctica se hace más necesaria en períodos de confinamiento, debido a que las personas suelen alterar sus hábitos, volviéndose más sedentarias, reduciendo su actividad física en un 35%, según los datos arrojados de encuestas realizadas por 35 instituciones diferentes a nivel mundial.

Las personas pasaron de realizar actividades físicas rutinarias, como caminar, a estar más tiempo acostadas o sentadas, acompañando este comportamiento con cambios negativos en sus hábitos alimenticios, consumiendo menos alimentos saludables.

No se debe tomar el confinamiento como un impedimento para establecer una rutina de ejercicios, las recomendaciones de la OMS señala ciertas pautas que se pueden seguir:

  • Hacer ejercicios a través de clases en línea, que se pueden conseguir de forma gratuita en muchos sitios web, existiendo una gran cantidad de rutinas de ejercicios para hacer en casa.
  • Cuando se deba estar sentando o acostado, levantarse para hacer actividades como caminar, bailar o jugar con las mascotas.
  • Realizar actividades domésticas de alta intensidad, como por ejemplo actividades de limpieza y la jardinería; caminar dentro o alrededor de la casa, en caso de que exista la posibilidad, subir y bajar escaleras o hacer ejercicios de estiramiento.
  • Asumir una dieta saludable, rica frutas y verduras, principalmente, evitando lo más que se puede el consumo de alimentos procesados.

Las recomendaciones de Gomes Ciolac, quien es profesor del Departamento de Educación Física de la UNESP y su grupo de trabajo, es realizar ejercicios que usen su propio peso corporal, con la finalidad de fortalecer los músculos, como, por ejemplo, abdominales, sentadillas y flexiones, además de realizar actividades aeróbicas cerca de casa, que se puedan realizar de forma segura y sin contravenir las disposiciones que se haya implementado. Y si se quiere permanecer dentro de la casa, hacer saltos de cuerda o trote estacionario.

Los ejercicios físicos no solo previenen los efectos que se producen en el organismo debido al sedentarismo y a la disminución de la actividad física, sino que puede ayudar a paliar el impacto psicológico que produce el confinamiento, todo esto debe estar acompañado además de hábitos de alimentación saludables. Estas recomendaciones no deben ser aplicadas solo en el periodo de confinamiento, sino incorporarlas a la actividad diaria, para prevenir la aparición de la diabetes y de otras enfermedades similares.