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¿Latinoamérica está preparada para la vacuna contra el COVID-19?

Problemas logísticos y acceso a equipos son los principales retos a los que deberá enfrentarse la región para la vacunación contra el COVID-19.

Joven médico sostiene una jeringa con guantes

La llegada de la vacuna a Latinoamérica supone fallas en la logística para aplicarla a toda la población. / Foto: Freepik

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Read in english: Is Latin America ready for the COVID-19 vaccine?

Las noticias de la aprobación de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech en el Reino Unido surgen como la luz al final del tunel que tanto estaba esperando el mundo. Se calcula que los británicos inicien su programa de vacunación en diciembre y posteriormente le sigan otros países.

Sin embargo, la fecha para empezar a vacunar en Latinoamérica es incierta debido a las aprobaciones científicas de cada Estado. Todos los países han logrado acuerdos con las farmacéuticas que tienen sus vacunas en las últimas etapas. Algunos Gobiernos consiguieron acuerdos por separados y muchos otros decidieron hacer parte del acuerdo Covax Facility y adquirir sus dosis de manera equitativa.

Por ejemplo, Venezuela acordó con Rusia las dosis de la vacuna Sputnik, mientras que países como Brasil y México ya tienen firmados preacuerdos por separado con varias de las farmacéuticas.

El Gobierno de Manuel López Obrador (México) tiene previsto ser de los primeros en iniciar la vacunación con una adquisición de 10 millones de dosis de Pfizer en diciembre. Adicionalmente tienen, según CNN en Español, acordada la compra de 77 millones inyecciones de AstraZeneca y 35 de la china CanSinoBio que llegaran en el transcurso de 2021.

Colombia hace parte del grupo Covax y recibirá sus primeras dosis hasta marzo. A pesar de que iniciarán el programa de vacunación tarde, en comparación con otros países, el Gobierno del presidente Duque, puede ahorrar tiempo diseñando, capacitando y equipando al personal encargado de la logística y aplicación de la vacuna.

Brasil ya tiene un lote de vacunas del proyecto chino Sinovac y esperan su aprobación que ya se encuentra en la tercera fase. Sin embargo, el presidente Bolsonaro le ha apostado al vacuna de Oxford y AstraZeneca y ya tiene asegurado un lote para los próximos meses de 110 millones dosis para el gigante sudamericano. Sin especificar la vacuna, el ministro de salud del país, Eduardo Pazuello, aseguró que para enero del 2021 iniciarán la vacunación.

El doctor Luis Gonzalo Morales, exsecretario de salud de Bogotá, cree que a pesar de la necesidad de superar la pandemia, es pertinente mantener la calma y no apresurar el inicio de los programas masivos de vacunación. Para el médico colombiano, iniciar más tarde que muchos países, también servirá para prepararse mejor al momento de que lleguen las dosis y poder tomar mejores decisiones viendo los resultados en otros lugares.

Sin embargo, aun hay varias dudas de cómo será el inicio del programa de vacunación en Latinoamérica. Esta región tan diversa, grande y con problemas de infraestructura y con sistemas de salud golpeados deberá afrontar el reto de vacunar a, mínimo, del 50-70% de su población, si quiere superar la crisis de salud que trae el virus.

Los retos de la región

El doctor Morales, quién también es experto en Salud Pública explica que el reto más grande de los gobiernos es el transporte. Esto debido a dos elementos: la geografía y tamaño de los países y las equipos necesarios para transportar las dosis.

Según el diario español El País, las inyecciones de Pfizer, la primera en ser aprobada, tiene una confiabildiad del 95%, pero es necesario mantenerla en temperaturas ultrafrías de menos 70 grados. Para ser transportada, es necesario comprar ultracongeladores.

"Ningún país tiene la logística, especialmente en Latinoamérica, para poder tener una cadena de frío que utilice ultracongeladores. Hasta hace un mes uno de estos equipos  podía costar 10.000 dólares y estaban para entregar en un mes. Hoy, debido a la demanda, los congeladores se triplicaron en precio y la entrega es de 3 a 4 meses", advierte el doctor Morales.

Johan Caldas, profesor de Derecho y Ciencias políticas de la Universidad de La Sabana, advierte que los países de la región carecen de los datos estadísticos que también son necesarios para una adecuada vacunación masiva. A pesar de que se ha avanzado, no se cuenta con información exacta para una discriminación optima. En estos países prima mucha corrupción y veremos a personas que acceden primero a la vacuna aunque no hacen parte de los grupos de riesgo.

Pero no todo es negativo, Morales explica que todos los países de la región "han acumulado mucha experiencia con programas de vacunación de menores. Son países que han aprendido a colaborar entre sí y con la OMS para desarrollar estas campañas de vacunación". El exsecretario explica que países como Estados Unidos, no cuentan con esta experiencia ya, en su mayoría, que manejan programas de vacunación privada.

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Lo que deja la pandemia

Además de economías golpeadas, crisis sociales y alimentarias, y un recrudecimiento de la pobreza la pandemia dejará algunos aspectos positivos. El primero de ellos es la experiencia que se ha venido recolectando y la que se podrá obtener al momento de la vacunación. Esto será beneficioso para fortalecer los sistemas de salud de la región.

Adicionalmente, la compra que se hicieron de ventiladores para tratar a los pacientes críticos quedarán como reserva ante otra eventual pandemia. El exsecretario de salud de la capital colombiana, recordó que esta posiblemente no será la última pandemia a la que se enfrentará la humanidad y los elementos clínicos (así no sean usados diariamente) quedarán en stock y servirán para estar mejor equipados en el futuro.