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Los 4 animales en peligro que son Monumento Natural en Argentina

La ley de Parques Nacionales de Argentina contempla la figura de Monumento Natural.

LatinAmerican Post | Jorgue Guasp

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¿Qué significa la declaración de Monumento Natural Nacional?

El artículo 8º de la Ley Nº 22.351 de Parques Nacionales de Argentina, sancionada en 1980, establece que “serán Monumentos Naturales las áreas, cosas, especies vivas de animales o plantas, de interés estético, valor histórico o científico, a los cuales se les acuerda protección absoluta. Serán inviolables, no pudiendo realizarse en ellos o respecto a ellos actividad alguna, con excepción de las inspecciones oficiales e investigaciones científicas permitidas por la autoridad de aplicación, y la necesaria para su cuidado y atención de los visitantes”.

En el caso de las áreas naturales argentinas, han merecido la denominación de Monumento Natural los Bosques Petrificados, ubicados en medio de la estepa de la provincia de Santa Cruz (15.000 ha, que se suman a las 63.543 del Parque Nacional Bosques Petrificados), y Laguna de los Pozuelos, un cuerpo de agua y su entorno, en la ecorregion de la Puna de la provincia de Jujuy, a 3500 m.s.n.m., un territorio que también es Reserva de la Biósfera (programa MAB de UNESCO) y sitio RAMSAR (convenio internacional sobre humedales). 

 

Las poblaciones animales están disminuyendo a un ritmo alarmante

“La nueva entrega del estudio científico Informe Planeta Vivo 2020 concluye con un terrible dato: entre 1970 y 2016 las poblaciones de especies de vertebrados en el mundo han disminuido una media del 68%” (Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF).

“La pérdida y degradación de los hábitats afecta al 40% de los mamíferos del planeta. Reviste un carácter más grave en América Central y del Sur, África Occidental, Oriental y Central, Madagascar, y en el sur y el sudeste de Asia. La caza y explotación insostenible afecta a los grandes mamíferos, especialmente en el sudeste asiático, pero también en ciertas regiones de África y Sudamérica” (La Lista Roja de la UICN revela la crisis de los mamíferos del mundo, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, 2008).

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Especies de fauna que son Monumento Natural en Argentina

Aunque las declaraciones legales no garantizan la supervivencia de los animales involucrados, contribuyen a crear consciencia sobre el estado de ciertas especies, y permiten un control más efectivo de actividades concretas como la caza, los procesos productivos en áreas habitadas por estas especies, el tráfico de fauna, etc. Las declaraciones de Monumento Natural están sujetas a la Ley de Parques Nacionales, la cual prevé esta categoría.

Las especies de fauna que, por su situación crítica, han sido declaradas Monumento Natural en Argentina, son las siguientes:

  • Yaguareté: Fue declarado Monumento Natural por Ley 25.463 de 2001. “Este gato, cuyo nombre científico es Panthera onca, es el felino más grande del continente americano y tercero en corpulencia a escala mundial, después del tigre de bengala y el león. Se destaca por su aspecto robusto y la cabeza proporcionalmente grande con poderosa estructura mandibular. Los machos alcanzan los 2,50 metros de longitud, incluida la cola, y hasta 140 kg de peso” (Conociendo al Yaguareté, Fundación Vida Silvestre Argentina).

“Arrinconado en las Yungas de Salta y Jujuy, una porción cada día más modificada del chaco seco y en lo que queda de la selva Misionera, la situación del Yaguareté en Argentina es complicada; de hecho, se encuentra en PELIGRO CRÍTICO de extinción, esto significa que de no modificarse ciertas amenazas que enfrenta actualmente, podría extinguirse en los próximos años” (Fundación Red Yaguareté).

  • Ballena Franca Austral: En el año 1984 se sancionó la Ley 23.094 que declara Monumento Natural a esta especie. “Las ballenas francas fueron cazadas hasta ser llevadas al borde de la extinción. Fueron protegidas internacionalmente en 1935 y esta prohibición de la caza comercial trajo una esperanza para su supervivencia”. (Instituto de Conservación de las Ballenas, Argentina).

Cada año, cientos de ejemplares de ballenas visitan los golfos de la Península Valdés, un área natural protegida y Patrimonio de la Humanidad de la provincia de Chubut, Argentina, donde se reproducen y cuidan de sus crías.

  • Huemul: El Huemul fue declarado Monumento Natural Nacional en el año 1996, por Ley Nº 24.702. “Debido a lo difícil que resulta observar a esta especie, el huemul ha recibido el apodo de ciervo fantasma. Sus amenazadas poblaciones viven fragmentadas en los territorios de ambos países, siendo la expansión de la ganadería la mayor de sus amenazas” (El Huemul: el ciervo fantasma de Chile y Argentina, Mongabay, Agosto 2019).

Aunque el número actual de ejemplares se ignora, se estima que no quedan más de unos 2000 individuos en los bosques andino patagónicos de Argentina y Chile.

  • Taruca: “Declarado Monumento Nacional Natural por el Congreso de la Nación en 1996 (Ley 24.702), la taruca o venado (Hippocamelus antisensis), como se lo conoce localmente, es una de las ocho especies de ciervos nativos de la Argentina y, junto con el huemul (Hippocamelus bisulcus), están completamente protegidos (Ley 22.531) por su relevancia histórica y científica. A diferencia de los otros ciervos del país, la taruca habita exclusivamente las montañas del Noroeste Argentino, en filos y laderas escarpadas desde los 1.800 hasta más de 5.000 metros de altura” (La taruca, un monumento natural del Noroeste Argentino en los nuevos billetes, Juan García Massini, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Argentina, Junio 2017).

 

Monumentos Naturales vivos, que dependen del hombre para no extinguirse

Las especies mencionadas están incluidas en el Apéndice I de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES). También está protegido su hábitat en diversas áreas naturales, tanto en Argentina como en países limítrofes donde viven estas especies.

Aunque la declaración de Monumento Natural contribuye a la conservación de estas especies, su supervivencia está supeditada a lo que suceda con las actividades humanas fuera de las áreas naturales protegidas, pues el territorio de parques nacionales y reservas no es suficiente para evitar su extinción. De nuestra responsabilidad depende, por lo tanto, que estos Monumentos Naturales, declarados por el hombre para resaltar su importancia ecológica y cultural, permanezcan en la naturaleza para que las futuras generaciones disfruten de ellos.

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