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La teoría de Palpatine en Star Wars Episodio IX

Star Wars: Episodio IX – El ascenso de Skywalker cerró muchos interrogantes, pero también plantó otros muy interesantes. ¿Y si Palpatine hubiera logrado su objetivo?

Fotograma del tráiler de la película 'Star Wars: Episodio IX'.

Conoce los pensamientos que dejó la última entrega de la saga de Star Wars. / Foto: youtube.com/Star Wars

LatinAmerican Post | Ariel Cipolla

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El último episodio de la saga galáctica sirvió para cerrar la nueva trilogía a cargo de Disney. Según lo que plantea la web especializada de Metacritic, el Episodio IX de la saga tiene una puntuación de los usuarios de 4.9, ya que muchos de ellos sienten que se intentó dar explicaciones que no tienen fundamento lógico.

Sin embargo… ¿y si todas las pistas siempre hubieran estado en frente de nuestros ojos? Luego de realizar una revisión de todas las películas de la saga, podemos deducir que toda la trama, de una u otra manera, parecían arribar a esta misma conclusión, teniendo como protagonista a una entidad: Palpatine.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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El malvado emperador Palpatine reapareció “de la nada” en el cierre de esta nueva serie de películas, demostrándonos que siempre fue él quien estuvo detrás de las sombras, manejando todos los nuevos sucesos. Algunos fanáticos piensan que su aparición es “puro fan service”, aunque, en realidad, todo tiene bastante lógica.

¿Cuál es la teoría sobre el plan de Palpatine en el Episodio IX?

De acuerdo con lo que menciona el medio Fotogramas, el Palpatine que vimos en el Episodio IX era un auténtico clon, algo que confirma el propio actor Ian McDiarmid, luego de leer una parte del libreto. Esto confirma que, efectivamente, el Palpatine que estaba en el Episodio VI era real, motivo por el cual verdaderamente falleció tras la redención de Darth Vader.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Por lo tanto, una parte de su “esencia” quedó capturada para traspasar al cuerpo de un clon, aunque no era algo sencillo de realizar. Por ejemplo, vemos que Snoke terminó siendo un clon “títere” de Palpatine, que sirvió como excusa para atraer a Rey y a Kylo Ren hasta la situación en la que se encontraban en la actualidad.

También sabemos, de acuerdo con lo que menciona el sitio web HobbyConsolas, que el padre de Rey era un clon fallido del emperador. Esto demuestra que su intención, desde que descubrió las artes de la clonación, era tener el poder para conservar la inmortalidad… y todo tiene su explicación.

Debemos recordar que, para el Episodio III, la República -que luego se transformaría en el Imperio- tenía las herramientas necesarias para clonar, algo que muchas veces se pasa por alto. Es decir, en este caso se usaba para crear el famoso ejército clon, pero luego es probable que toda la tecnología pasase a manos del Emperador, lo cual ayudaría a crear sus propias duplicaciones. Es decir, la clonación ya estaba presente desde las primeras películas.

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Según lo que menciona el todavía canciller Palpatine en el Episodio III en su charla con Anakin Skywalker, el aprendiz de Darth Plagueis (que era él mismo) terminó asesinando a su maestro luego de aprender todos sus conocimientos. Esto no sería importante, de no ser porque él tenía el maravilloso poder de “crear vida”, llegando incluso a salvarla.

Esto explicaría que su nieta, Rey, haya tenido el “gen” de salvar a los demás gracias a la Fuerza, algo que aparece en la película como una innovación. No obstante, de acuerdo con lo que comenta el sitio Cultura Ocio, esta habilidad ya había aparecido en la serie The Mandalorian, todo gracias a Baby Yoda. Por lo tanto, las piezas empiezan a cuajar.

¿Qué otra información tenemos?

Sobre esta trama es que se explica la conversión al lado oscuro de Anakin Skywalker, pues él, en su afán por salvar a Padmé de la muerte (como ocurrió con su madre) decide unirse a sus filas. No obstante, lo que él nunca supo es que todas esas visiones que tenía en su mente eran causadas por el malvado Palpatine, que podía influir sobre la mente de las demás personas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Pues bien, saber todo esto nos da un panorama un poco más amplio sobre los sucesos de la última película de Star Wars. En un primer lugar, podemos entender un patrón recurrente en Palpatine a lo largo de todas las películas: que él incite a los demás a “destruirlo” para que se pasen al lado oscuro. Lo vimos con Anakin en el Episodio III y con Luke en el Episodio VI, pero nunca comprendíamos su importancia.

En realidad, todo parece indicar que el propósito no solamente era tener un súbdito que se pase al lado de mal, sino que también, en el hipotético caso de que la persona lo atacase e hiriera de muerte con odio, la esencia de Palpatine podría pasar a un cuerpo mucho más estable, dominándolo. Es lo que volvió a intentar con Rey, a la que quería convertir en su emperatriz.

Esta información viene de la mano con lo que vimos cuando descubrió que Kylo Ren y Rey eran una auténtica “diada de la fuerza”, algo que fortalecía su propio cuerpo al absorber sus energías. No obstante, vemos después que esta situación desembocó en la propia destrucción del Emperador. Pero… ¿y si este era su plan desde el principio?

Como comentábamos, el hecho de que Palpatine pudiera influir sobre la mente de los rivales, creando falsos pensamientos, lo ayudó históricamente a lograr sus objetivos. Si te lo pones a pensar, él necesitaba salir de ese cuerpo clonado fallido… y pudo haberlo conseguido tras hacerle creer a Rey que todos los jedis estaban a su favor, algo que también explicaría que no apareciesen sus fantasmas de la Fuerza.

Por lo tanto, el malvado Palpatine podría haber logrado sus objetivos y regresar en una hipotética continuación de toda esta historia. Al fin y al cabo, él siempre se especializó en “tenerlo todo precisamente planeado”, y esta podría no ser la excepción.