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Danza y violencia sexual: una relación poco explorada

Esta entrevista con Catherine Busk, realizada durante el desarrollo de mi tesis de grado, habla sobre la importancia que el movimiento puede tener al tratar a mujeres víctimas de violencia sexual en el contexto del conflicto colombiano.  

Mujer usando una falda y practicando ballet.

Mujer usando una falda y practicando ballet. / Foto: Pexels - Imagen de referencia

The Woman Post | Luisa Fernanda Báez Toro

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Catherine Busk, bailarina profesional graduada del Central School of Ballet en Londres, es experta en danza clásica,  danza contemporánea  y Pilates. Desde el 2011 trabaja como psicoterapeuta de danza y movimiento con diversas comunidades, buscando beneficiar la salud mental y el desarrollo cognitivo y emocional por medio del movimiento corporal. Actualmente se desempeña como docente en la Pontificia Universidad Javeriana, así como orientadora y psicoterapeuta de danza y movimiento en la Fundación Proyecto de Vida en Soacha.

The Woman Post: ¿Qué nos dice el cuerpo sobre nuestro estado metal y nuestra salud física? 

Catherine Busk: Yo creo firmemente en lo que muchas de las teorías de danza terapia dicen y es que un cambio en un patrón de movimiento puede significar también un cambio en el psique, así que entonces el estado mental claramente va a estar en muchos casos reflejado en el cuerpo. 

En cuanto lo que se habla de Laban, si hay muy poco rango de movimiento, pocas cualidades o posibilidades de movimiento, suele significar que esa persona está en un estado atrapado, así que puede ser que está reflejando una mente muy estancada, con problemática. Claramente si tú lo buscas, la depresión clínica y la esquizofrenia clínica, tienen tendencias de ciertos patrones de movimiento. Una persona con una depresión clínica suele tener un movimiento menos activo, es más pasivo y sostenido, más contenido y con un peso más ligero, muchas veces debido a los antipsicóticos, que afectan el movimiento al inhibir las neuronas. 

Creo que un cuerpo que no está sano refleja una mente que no está sana y, necesariamente, hay que hablar de lo no verbal ahí. Porque el cuerpo habla sin palabras sobre el estado mental. Sólo que justificamos mucho con la palabra. Por eso, me parece que el trabajo, la intervención con el cuerpo son sumamente poderosas, porque uno está yendo a un nivel no verbal así que, así uno se defienda con todas las palabras del mundo, el cuerpo revela el estado real de mi ser.

TWP: ¿Puedes explicarme qué es exactamente la técnica Laban?

CB: Laban es una metodología, un análisis de movimiento de un señor que se llamaban Rudolf von Laban. Específicamente él, entre muchas otras cosas, construyó una metodología para analizar el movimiento. La relevancia de esto es que él, a través de los estudios, nombró cuatro esfuerzos de movimiento que son tiempo, espacio, peso y flujo y así mismo cada esfuerzo tiene una polaridad y esos son nuestros rangos de movimiento. 

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Es decir, que una persona que puede manejarse y autorregularse bien, su parte mental, su salud mental, tendrá acceso a estas ocho polaridades, es decir que su relación tiempo, espacio, peso y flujo puede fluctuar dependiendo del contexto: el contexto le pide cierto perfil de movimiento y la persona puede. 

Luego, en sus estudios más recientes, se juntó con una pareja de psicoanalistas y conectó los esfuerzos con los cuatro conceptos de conciencia. Si soy una persona con muchas limitaciones en mi rango de movimiento, lo que está relacionado con lo que Jung refería en la conciencia como thinking, feeling, intuiting and sensing, estas partes de mi conciencia también estarán poco desarrolladas. Basado en eso hemos podido comprobar que a través de intervenciones que se hacen por medio del cuerpo, digamos en danza y movimiento, podemos amplificar el rango de movimiento y a la vez amplificamos la manera en que somos capaces de ser conscientes, conectándolo con los conceptos de Jung.  

TWP: ¿De qué forma, entonces, puede el movimiento constituirse en un instrumento de lucha y sanación? 

CB: Está ya comprobado que el trauma se guarda en la memoria de las células; es decir, si yo tengo una experiencia física, sobre mi cuerpo, estas células van a recordarla, entonces claro que la intervención no puede ser solo verbal, sino que a través del cuerpo tengo que re construir mis patrones, mi manera de moverme, mi mundo.

Yo no soy muy fan de la palabra sanación porque yo creo que hay heridas que no se sanan, simplemente percibo yo que el poder del cuerpo, del movimiento y la danza es poder estar, poder autorregularme. Si a mí me ha pasado algo totalmente traumático como una violación, no sé si a uno lo sana, pero a través de un tipo de terapia que trabaja con el cuerpo, se puede estar con ese trauma en vez de dejar que ese trauma me maneje. Tiene que ver con poder estar bien con lo que tengo y lo que me ha pasado, que hace parte de mí. 

TWP: ¿Crees que el gobierno colombiano se ha quedado corto en materia de reparación a mujeres víctimas de violencia sexual?

CB: Yo he trabajado en este país desde el 2008 con niños en sectores muy complejos, personas que se han desmovilizado, gente que ha vivido toda su vida en un barrio con condiciones muy precarias y dentro de eso he trabajado con mujeres que han sido violadas, muchas, lastimosamente.

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Aunque no me siento la persona más idónea hablando de conflicto armando, si he tenido contacto con muchas personas afectadas por la violencia. No te puedo hablar de mujeres víctimas en el conflicto, pero si de mujeres víctimas de violación y ¿cuáles recursos? Específicamente trabajando cuatro años en un barrio entre Soacha y Sibaté, un barrio ilegal donde hay mucha influencia de las Bacrim, la violación es normalizada y existen muy pocos recursos para la prevención y para el después.

TWP: ¿Qué herramientas usas a la hora de entrar a una práctica con mujeres víctimas?

CB: Esas mujeres han revelado lo que les ha pasado ya después de mucho tiempo y muchas sesiones. Ha sido difícil porque la consistencia es muy regular, lo que significa que el proceso con el cuerpo es mucho más lento. Pero para mí es volviendo a los ejercicios básicos que promueven las ocho cualidades de movimiento. Tengo que leer a las personas en términos de su movimiento, en término de lo que ellos traigan. 

Las personas quieren ir a la palabra muy rápido porque hay algo muy delicado con el cuerpo y es que les toca revisar las sensaciones, mientras que la palabra las salva de hacer este trabajo. Hay que fomentar una serie de ejercicios que puedan comunicar qué hay en su cuerpo sin sentirse muy expuestas. La sensibilidad y la escucha son las bases de la intervención con el cuerpo. 
 

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