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Históricas condenas a sacerdotes por abuso sexual

Nicola Corradi y Horacio Corbacho no solo eran sacerdotes sino que también se se dedicaron a abusar niños en Mendoza Argentina durante los años 2005 y 2016.

Sacerdote sosteniendo la biblia.

Sacerdote sosteniendo la biblia. / Foto: Pexels

LatinAmerican Post | Alberto Castaño Camacho

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Nicola Corradi y Horacio Corbacho pasarán a la historia como dos hombres que decidieron dedicar su vida a Dios a través del sacerdocio y que paralelo a su dedicación eclesiástica, también se dedicaron a abusar niños en Mendoza Argentina durante los años 2005 y 2016. Pero por si fuera poco este execrable hecho, aquellos niños a quienes abusaron estos dos representantes de Dios en la tierra, tenían discapacidades auditivas.

Corradi nació en Próvolo en Verona hace 84 años y fue en esa misma ciudad en donde este guía espiritual agredió sexualmente a varios menores, en 2014 un grupo de ellos se reunió con el Papa Francisco para entregarle un documento en el que se consignaron los nombres de más de una veintena de curas acusados de actos delictivos sexuales contra menores de edad. Sin embargo, en ese entonces no fue juzgado ni investigado, el Vaticano decidió enviarlo al otro lado del mundo, al país natal de Francisco, para evitar la situación.

Tal vez Corradi no contó con que sería Argentina el país en el que escucharía a su avanzada edad la condena a 42 años de prisión por haber sido encontrado culpable de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia preexistente con menores, en concurso real con corrupción de menores”.

Fue en el año 2016 cuando la investigación dio inicio a razón de las denuncias que un exalumno sordo interpuso contra el otro sacerdote, Horacio Corbacho, quien además de la violación, realizaba grabaciones con la cámara de su computador y según las versiones ofrecidas por los denunciantes, Corbacho, después de abusarlos, los expulsaba de la habitación con formas violentas.

Corbacho recibió la pena más alta por haber sido el sacerdote de mayor jerarquía dentro de los acusados, 45 años, pues cuando las víctimas, de entre 5 y 17 años, sufrieron estos vejámenes, se desempeñaba como ministro de culto y esto jugó en la decisión como agravante.

Uno de los casos más aberrantes de los que se tenga conocimiento y que hizo parte de la condena a estos dos ministros de la iglesia fue el de un joven, que en el momento tiene 23 años, de extracción muy humilde, quien ingresó al instituto religioso para niños sordos Antonio Próvolo de Mendoza Argentina cuando tenía apenas 8 años.

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Esta víctima denunció haber sido abusado por Corbacho, pero aparte de haber tenido que soportar la violación por parte de quien era el encargado de impartir educación, también fue el jardinero del instituto quien se aprovechó sexualmente obligando al niño a sus deseos sexuales.

Fue violado en al menos ocho oportunidades por el jardinero Armando Gómez, condenado también en este proceso a 18 años de prisión y según su propio relato, algunas veces se desmayaba del dolor que causaban las aberrantes prácticas sexuales de su abusador.

Esta víctima narró también que producto de las violaciones, terminaba con afectaciones físicas a tal punto que debían ser atendidas por un médico, cuidadosamente elegido y siempre lejos del Instituto. Es ahí donde entran el entonces Monaguillo Jorge Bordón, condenado tiempo atrás por otros 11 abusos sexuales y cuya culpabilidad aceptó reduciendo su pena a 10 años en un juicio abreviado, también la monja Asunción Martínez investigada judicialmente por omitir estas conductas y no denunciarlas. Ellos dos eran los que se encargaban de llevar al niño a la atención médica.

Como resultado de este juicio, adelantado por el juzgado penal segundo de Mendoza, Corbacho fue condenado a 45 años, Corradi a 42 y Gómez, el jardinero, a 18 años de prisión y mientras la fe Católica y el Vaticano son liderados por un argentino, que lo único que hizo fue enviar a un acusado de abusos sexuales en Italia hacia su natal Argentina, fue allá en donde encontró la justicia del hombre que a sus 84 años lo condenó al considerarlo culpable de haber arruinado la vida de unos muchas personas desde la más tierna edad. ¿Cuál será el castigo divino?

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