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Así afecta nuestra dieta al medio ambiente

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Lo que comemos tiene un impacto sobre el planeta y nuestra salud que no siempre es positivo. Aquí te contamos cuál

Así afecta nuestra dieta el medio ambiente

Toda acción tiene una consecuencia. Esa misma lógica se aplica para el consumo de alimentos, pues todo lo que ingerimos deja una huella en el medio ambiente y en nuestro cuerpo. Productos como los derivados de animales y alimentos cultivados con químicos suelen causar un impacto negativo sobre el planeta.

El consumo de carne

Seguro has escuchado que consumir carne, especialmente de vaca, es nocivo para el medio ambiente. A pesar de que muchos lo consideran un mito, o una guerra comercial contra la industria ganadera, el consumo de carne es de hecho una de las prácticas más contaminantes a nivel mundial.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Según Green Peace, la ganadería es responsable del 18% de las emisiones de gases invernadero a nivel global. Esto significa que esta industria es una de las grandes contribuyentes al cambio climático. Es tal la cantidad de gases invernadero que producen las vacas, que la ONU ha dicho que si estos animales conformaran un país este sería el tercero más contaminante.

Además de contaminar nuestros aires con gases como el metano, la ganadería produce que se reemplacen bosques y selvas por pastizales. Este reemplazo genera deforestación y desplazamiento de comunidades que habitan estas regiones, como pueblos indígenas y afrodescendientes.

Otro de los factores que hacen que comer carne sea nocivo para la Tierra es la gran cantidad de agua que se emplea para la ganadería. ¿Puedes creer que se emplean 1695 litros de agua para producir una sola hamburguesa?

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Pero la cosa no para ahí. El consumo de carne también es perjudicial para la salud humana. La OMS advierte que el consumo excesivo de carne puede resultar en enfermedades como el cáncer, razón por la cual la carne de vaca ha sido calificada como un producto carcinógeno. Ingerir carne también puede resultar en enfermedades cardiovasculares, sobrepeso, entre otras.

En ocasiones, como explica ONU Medio Ambiente, los medicamentos –especialmente antibióticos- utilizados en las vacas terminan en los productos que se venden en el mercado. Cuando se consume carne de este tipo, la persona pude desarrollar resistencia a los antibióticos utilizados para enfermedades humanas, lo que hace que ciertos padecimientos no se puedan tratar.

¿Entonces, debería dejar de comer carne?

Hoy en día existen varias alternativas como el vegetarianismo y el veganismo. Opciones que pueden ser más amigables con el planeta. Sin embargo, dejar de consumir carne puede ser una tarea muy difícil de cumplir y la dieta vegetariana no satisface a todo el mundo.

Lo que puedes hacer es consumir de forma responsable y tratar de reemplazar la carne de vaca por opciones menos contaminantes como el pollo. También puedes darle una oportunidad a carnes vegetarianas hechas con granos como garbanzos, lentejas y frijoles.

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Si quieres seguir comiendo carne de vaca puedes contribuir al planeta de dos formas. Por un lado, compra filetes o hamburguesas producidas en granjas ecológicas en vez de granjas intensivas. Por otra parte, puedes apoyar e incentivar iniciativas gubernamentales y privadas que promuevan la ganadería responsable de forma que se logre un equilibrio ecológico. Adicionalmente, puedes apoyar estudios e investigaciones que propongan modelos más equilibrados de consumo.

Productos cultivados con químicos

No solo el consumo de carne es nocivo para el planeta y nuestra salud. Comprar e ingerir alimentos cultivados con químicos o modificados genéticamente es perjudicial para el planeta y el ser humano.

La Revista Crítica explica que el uso de pesticidas se ha convertido en una práctica común y, muchas veces alabada, porque aumenta la productividad de los cultivos. Por ejemplo, el uso de fertilizantes inorgánicos produce eutrofización en las aguas. Esto significa que los cuerpos de agua se llenan de nutrientes superiores a los necesarios, ocasionando que el equilibrio y salud de los ecosistemas y especies que habitan en ellos se vean altamente afectados.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Otros tipos de contaminación a causa del uso de pesticidas y químicos así como la agricultura y la minería son la salinización de los suelos y la contaminación por metales pesados. En el primer caso, las plantas pierden nutrientes, no crecen como deberían y las plantas devuelven el agua al suelo. En el segundo caso, absorber metales resulta altamente peligroso para plantas y consumidores. Las plantas se pueden volver tóxicas y en los humanos se pueden desarrollar enfermedades como cáncer, daño renal, hipertensión, malformaciones óseas, entre muchas otras.

Con los suelos contaminados el resultado directo es que los alimentos cultivados también lo estarán. Es por esto que comprar y consumir productos orgánicos, que no hayan crecido gracias al uso de pesticidas y fertilizantes, es una alternativa para ayudar al medio ambiente y evitar ingerir químicos y metales que afectan nuestro bienestar. Adicionalmente apoyarás el comercio local de tu país y región.

Al igual que con el consumo de carne, puedes colaborar en iniciativas que establezcan formas más sostenibles y responsables de cultivar y producir alimentos.

 

LatinAmerican Post | Marcela Peñaloza

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