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¿Por qué Cuba y México no tienen rivales en los Juegos Centroamericanos?

Culminó la XXIII edición de los juegos en Barranquilla sin sorpresas, pues los dos mencionados países volvieron a hacer el 1 y 2 en el medallero

¿Por qué Cuba y México no tienen rivales en los Juegos Centroamericanos?

Después de haberse celebrado 23 ediciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, pareciera que el puesto de ganador estuviera reservado eternamente a dos naciones: Cuba y México. Los antillanos, que antes competían en disciplinas como boxeo, atletismo y voleibol en el marco de los Juegos Olímpicos, han triunfado en 12 ocasiones, mientras los aztecas lo han hecho en 11.

Read in english: The reason why Cuba and Mexico are the only ones winning the Central American Games

Es preciso acotar que, en la más reciente versión de los juegos disputada en la ciudad de Barranquilla, México alcanzó algo que no lograba desde la edición de 1966 en San Juan (Puerto Rico). Logró vencer a su principal rival, Cuba, en condición de participante. Es importante recordar que en San Salvador 2002 y Mayagüez 2010 los aztecas se coronaron, pero sin la presencia de las delegaciones cubanas. Esto se debe a que en el 2002 los cubanos no asistieron por falta de seguridad para sus atletas y ocho años después, por rechazo al maltrato que sufrieron atletas y directivos.

Lo cierto es que, cuando Cuba no asistió, ni Venezuela ni Colombia, pudieron superar a México. En el medallero histórico de preseas doradas, ya con la actualización de Barranquilla 2018 incluido, Cuba acumula 1956 medallas de oro, contra 1499 de México, 589 de Venezuela, 530 de Colombia y 363 de Puerto Rico. Tanto venezolanos como colombianos parecen tener la capacidad para superar a antillanos y aztecas en algún momento: pero ¿Cuándo?

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No hubo sorpresas 

En Barranquilla, se preveía a una Cuba no tan fuerte como en otras ediciones, y se pensaba que Colombia, estando en casa, competiría hasta el final con México. Lo anterior tan solo se dio en la primera semana de competición. Es posible que el desempeño del gigante centroamericano haya superado las expectativas tras el decepcionante segundo lugar como anfitriones en Veracruz hace cuatro años. Colombia, parece ser hoy el candidato para tumbar esa hegemonía. Sobre todo, por el notable desarrollo de sus atletas, que ya advirtieron de lo que son capaces de hacer con una extraordinaria actuación en los Juegos Olímpicos de Río 2016 con tres medallas de oro y una respetable posición 23. Lo de Venezuela luce complicado principalmente por la dura crisis socio económica que atraviesa.

Inversión y desarrollo

Muy bien, pero ¿Por qué nadie ha podido derrumbar a México y Cuba? El primer punto es que Cuba históricamente ha sido exitosa en los deportes debido a los desarrollados programas provenientes de una fuerte inversión del estado que incluso fueron modelos para el mundo entre 1980 y 2000. Es cierto que hoy en día, ya no dominan con la misma facilidad en esta zona, ni destacan tanto en la cita olímpica, por la huida de muchos de sus habitantes deportistas a destinos con mejor calidad de vida. Pero, aun así, les alcanza para seguir en lo alto, más allá de los esfuerzos del resto de naciones.

En los años recientes, México ha destacado en gran medida, programas de formación deportiva infantil respaldados, además, por una amplia población que permite tener mayor material disponible para ejecutarlos. El caso de Paola Longoria en el raquetbol, quien ya ocupa el primer puesto del mundo en esa disciplina, así como el de los atletas de saltos ornamentales, lo corroboran. Tienen el talento, la fuerza económica y la población suficiente para seguir creciendo en lo deportivo y desbancar a Cuba. Es de hecho, el único país de los restantes participantes en estos juegos, que cuentan con las tres mencionadas condiciones para lograrlo.

¿Es más fácil sin Brasil y Argentina?

Claro que, si estos juegos permitieran la participación de dos gigantes de Sudamérica como Brasil y Argentina, la historia sería totalmente diferente y seguro “la torta” se repartiría en más porciones. Hay que respetar los límites de la geografía sí, pero hagamos un ejercicio sobre la base de supuestos. Ambas naciones se han acostumbrado a ser competitivas en la cita máxima de las Olimpiadas, gracias a la diversificación (presencia de deportistas en muchas disciplinas) y sobre todo los amazónicos (puesto 13) en Río, se ubicaron por delante de Cuba (18) y México (61). En Londres 2012, Cuba (16) apenas sacó dos de oro de diferencia a Brasil (22), mientras los aztecas se posicionaron en la casilla 38. Para Cuba, después de los Olímpicos, la competencia de mayor relevancia siempre serán los Centroamericanos y del Caribe, y allí radica, en alguna medida también, la importancia y la inversión del estado hacia sus atletas para mantenerse en el tope.

 

LatinAmerican Post | Onofre Zambrano