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Plataformas digitales: una alternativa viable ante el costo de la educación formal

Cuando acceder a una educación de calidad por un precio razonable es imposible, las nuevas tecnologías son las aliadas de quienes desean perseguir sus metas laborales

Plataformas digitales: una alternativa viable ante el costo de la educación formal

Acceder a una educación superior de calidad en Colombia cada vez se torna más difícil. De hecho, según datos revelados por el diario Portafolio, un estudiante paga en promedio 9 millones de pesos para ingresar a un programa en una universidad privada, un 20% más que hace nueve años. 

Además, según el Ministerio de Educación, la segunda variable de deserción es la socioeconómica y la primera son “motivos personales” que también incluyen la dificultad para financiar los ridículos costos educativos en un país donde el 80 por ciento de los trabajadores ganan hasta 2,2 salarios mínimos. 

Por su parte, las universidades públicas compiten en calidad con las privadas y manejan unos precios mucho más razonables, pero, según cifras del observatorio laboral, las posibilidades de empleo una vez obtenido el grado varían dependiendo de la carrera y la institución; por ejemplo, un ingeniero industrial obtiene una remuneración de 2‘875.850 pesos (875 dólares), si estudió en la Universidad de los Andes y 1‘578.515 pesos (530 dólares) si se graduó de la Nacional, aproximadamente.

Otros países de Latinoamérica enfrentan esta misma situación: en Chile el costo anual de una carrera como medicina es de aproximadamente 8 mil 471,22 dólares mientras que en Perú, el ciclo completo de la carrera puede llegar a costar  48 mil 700 dólares. 

Sin embargo, pese al triste panorama, cada vez son más las herramientas tecnológicas que los jóvenes pueden usar en pro de su crecimiento profesional, dado que algunas de las universidades más prestigiosas del mundo ofrecen cursos gratuitos a través de la red, acompañados de material audiovisual y lecciones de expertos, que les permitirán a los interesados aumentar su nivel educativo. 

Según La Vanguardia, Standford y MIT tienen catálogos amplios y variados con cursos en ciencias exactas, análisis de datos, marketing digital, entre otros, que son considerados igual o incluso superiores en calidad que los de algunos programas de pregrado. 

Por su parte, un curso en línea con certificación oficial puede estar costando alrededor de 7 mil dólares, que son aproximadamente dos semestres de estudio en una institución privada. Por ejemplo, Georgia Tech College of Computing ofrece la posibilidad de hacer una maestría en “ciencia en informática” por esta suma de dinero.

Aunque la validez de este tipo de cursos pueda ser cuestionada, datos del Observatorio de Empleabilidad del Ministerio de Educación, citados en un informe de Portafolio, muestran que los titulados por programas virtuales tienen un 88-90% de opciones de ingreso al mercado laboral, lo que indica que estudiar a distancia no reduce las posibilidades de conseguir trabajo. 

El Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) también ofrece, según El Tiempo, más de 2 millones de cursos y capacitaciones vía web gratuitos, incluidas 6 carreras tecnológicas, 2 especializaciones tecnológicas, 10 niveles de inglés y más de 300 programas en formación complementaria. 

Existen también plataformas digitales que acompañan a los jóvenes estudiantes en su búsqueda de oportunidades en el exterior. Mi Beca, por ejemplo, es una app que reúne ofertas para estudiar en más de 170 países y arroja resultados según áreas de interés, nacionalidad y país de destino. Además, por solo 3 dólares al mes, los usuarios pueden acceder a consejos y recibir apoyo para preparar una buena solicitud. 

En definitiva las plataformas digitales, aunque cuestionadas en ocasiones por su validez, al usarse de forma correcta son buenas aliadas a la hora de enfrentarnos con los retos que el mundo profesional tiene para nosotros, incluyendo los altos costos de la educación formal.

 

LatinAmerican Post | Equipo Editorial
 

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