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Venezuela: ¿es viable la dolarización?

Esta propuesta puede llegar a ser muy arriesgada para un país que necesita reconstrucción

Venezuela: ¿es viable la dolarización?

El pasado 20 de mayo fueron las elecciones presidenciales en Venezuela. Con un resultado de 67,84%, Nicolas Maduro gobernará el país para el período 2019-2025. Dichos comicios carecían de garantias y de reconocimiento por parte de la comunidad internacional. Sin embargo, el candidato opositor, el exalcade del estado Lara, Heri Falcón, logró el 20,93%.

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Henri Falcón desconoció los resultados e hizo un llamado a nuevas elecciones para el mes de octubre mostradose dispuesto a participar "sin ventajismo y sin chantaje". Las declaraciones de Falcón estuvieron acompañadas de denuncias sobre delitos electorales con respecto al voto asistido y de esta forma el candidato desconoció el proceso electoral y lo calificó de ilegítimo. 

Aunque el panorama es complicado para unas próximas elecciones en Venezuela, Henri Falcón parece estar dispuesto a participar y queda la interrogante de si su campaña mantendria el mismo norte y sin el apoyo de la oposición del país. Recordando primordialmente que la campaña presidencial del exalcalde giró en torno a su plan de gobierno de Salvación Nacional y, por supuesto, de un tema controversial para el país latinoamericano: la dolarización. Henri Falcón ha dejado claro que el primer paso para salir de la crisis económica y parar la hiperinflación es por medio de la dolarización. Se habla de un salario mínimo de 75 dólares que espera subir a los 300 dólares para el cuarto año de mandato.

La propuesta de dolarización es la respuesta del candidato hacia una economía que él caracterizó como golpeada por las sanciones de EE.UU., la especulación y el sabotaje. Cuenta con el apoyo del asesor y economista Francisco Rodríguez. No es la primera vez que se habla de una propuesta de dolarización por parte de un candidato de la oposición. En el 2015, el candidato a las elecciones parlamentarias Tomás Guanipa también presentó la idea de dolarizar.

El escenario es diferente en esta oportunidad. Para hablar de una dolarización en Venezuela con la crisis económica, social y humanitaria, el país debe adquirir una deuda de hasta 100.000 millones de dólares por medio de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) que no visita el país latinoamericano desde el 2004.

Henri Falcón y su equipo calculan en uno 3.000 millones de dólares el cambio de todos los bolívares que se encuentran en circulación, pero deja la interrogante de cuál será el valor para el cambio. ¿Seguirá los números de DolarToday o de cuántos puntos menos se hablará?

La referencia de dolarización en Latinoamérica son los casos de Panamá, Ecuador y El Salvador que, aunque han mantenido una economía establece y lograron frenar la inflación en su momento, puede que no sea la misma situación con Venezuela.

Venezuela tiene una producción concentrada en una sola materia prima, el petróleo, cuyo mercado es muy volátil. Un país dolarizado bajo esta condición está expuesto a shocks externos y una completa dependencia de la Reservas Federales de Estados Unidos.

Si es cierto que la dolarización en Venezuela frenaría la hiperinflación y el banco central quedaría sin la posibilidad de imprimir billetes inorgánicos, esta es una medida que afecta el crecimiento de la economía en un momento en el que el país necesita ser reconstruido.

A la pérdida de una tasa de cambio para contrarrestar shocks externos, también se le une la necesidad de una responsabilidad fiscal muy alta para denominar la dolarización al 100%, tomando en cuenta que el candidato Henri Falcón se ha referido a una dolarización “voluntaria”.

El informe del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales “¿Por qué la dolarización es más una camisa de fuerza que una salvación?” hace referencia a que la dolarización solo tendría sentido en:

  1. Países con economías estrechamente ligadas a Estados Unidos y que por lo tanto experimenten shocks muy similares
  2. Países con economías pequeñas en las que la mayoría de los precios son fijados en dólares y en las que la mayoría de los bienes se transan en el comercio internacional
  3. Países con mercados laborales flexibles
  4. Países donde no se pueda confiar en que el banco central maneje su propia moneda.

Esto pone en duda si la dolarización es la solución adecuada para la economía en crisis de Venezuela.

Latin American Post | Diana Ramos