¿De qué se trata el nuevo orden mundial chino?

El dragón encuentra nuevos aliados en Latinoamérica

¿De qué se trata el nuevo orden mundial chino?

Luego del encuentro de la presidente de Chile Michelle Bachelet y el Ministro de Relaciones Internacionales Wang Yi, a finales de enero del presente año, se conoció que el acuerdo de la “Ruta de seda” incluiría a 32 miembros del CELAC. Cabe resaltar que Venezuela no está incluida.

El acuerdo “One Belt – One Road” (OBOR), también conocido como la “Ruta de seda”, pretende unir a países de Europa, Asia y Latinoamérica en una sola comunidad comercial. Aunque no hay un acuerdo firmado formalmente entre China y Latinoamérica, Wang Yi ofreció una “estrategia de beneficio mutuo y ganancia compartida”.

Hasta el momento, el único país firmante de la “Ruta de seda” es Panamá, mientras que las exportaciones desde Chile y Perú hacia China ya superan los 200 billones de dólares, con un crecimiento anual del 35%. Esta cifra las convierte en fuertes aliados comerciales.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, el interés de China en la región se enfoca en aceite y minerales, cuyo precio ha aumentado. Además, la nación asiática está interesada en los préstamos que sostiene con todos los países en Latinoamérica, montos que superan los 9 billones de dólares con inversiones de 250 billones para el 2018.

China tenía un interés especial en Venezuela, pero debido a la situación actual que atraviesa el país y, su alto nivel de endeudamiento, la nación asiática puso sus ojos en Brasil; allí, ha comprado plantas eléctricas. Adicionalmente, en Argentina, China construye una vía ferroviaria de alto nivel. Entre sus inversiones también incluye a Colombia con el desarrollo de una carretera al puerto de Buenaventura en el pacífico.

El Secretario General de Relaciones Exteriores de Brasil, Marcos Galvao, dijo a finales de enero, a la agencia Reuters, “nuestras relaciones con China son muy amplias, la CELAC es un camino más para que Brasil trabaje con China y juntos identificamos más áreas de cooperación”.

La “Ruta de seda” es un proyecto económico – político que el secretario del Partido Comunista de China, Xi Jinping, inició hace 5 años, dando su primer paso al visitar Rusia con el fin de abrir nuevas rutas comerciales entre Asia, Europa y África. Lo anterior con el fin de expandir el mercado por fases: la comunicación política, la circulación monetaria, fortalecer la amistad entre naciones, la conectividad vital y fluidez. Para algunos analistas la situación parece “el nuevo orden mundial chino”.

El ambicioso proyecto chino va más allá de inversiones en infraestructura. La idea es crear una “Ruta de seda” no solamente terrestre sino también marítima con 60 países en todo el mundo.

La idea de “Ruta de seda” no es nueva. En el siglo XIX, el Geólogo Ferdinand Richtofen propuso el nombre a propósito de los 8.000 kilómetros comerciales entre Asia y Turquía. En esta ruta se transportaba la seda proveniente de China, cuya fabricación se mantenía en secreto y motivó el conflicto entre el imperio romano y el imperio parto, el cual era conformado por lo que hoy es el norte de Irán.

Esta nueva alianza comercial nace como respuesta a las restricciones del ex presidente de Estados Unidos Barack Obama. El ex mandatario expulsó a China, excluyéndola del Acuerdo de Asociación Transpacifica. La decisión llevó a China a buscar nuevos lazos con Latinoamérica y Rusia.

La “Ruta de seda” está planeada para completarse en el 2049, año que también se celebra los 100 de la Revolución China.

 

Latin American Post | Luis Alfonso Fernández
Copy edited by Marcela Peñaloza

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