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Yoga caliente: Una práctica de alto rendimiento

Noventa minutos a una temperatura de cuarenta y dos grados centígrados: ¿lo haría?

Yoga caliente: Una práctica de alto rendimiento

El yoga no es un deporte como muchas personas lo consideran. Por el contrario, se trata de una disciplina que consiste en cuidar tres elementos fundamentales del ser humano: el cuerpo, la mente y el alma. En cambio, el deporte se enfoca específicamente en el desarrollo corporal, esa es la diferencia entre estas dos concepciones.

Esta práctica, que se desarrolla a través de la meditación, nació en India y es un hábito o una costumbre muy común de la cultura hindú, de la cual se han encontrado numerosos beneficios para el ser humano. Practicar yoga genera un bienestar personal, puesto que la mayoría de las personas diariamente están expuestas al estrés, la contaminación, la fatiga etc., en ese sentido, encontrar un espacio de armonía, paz y relajación favorece a la salud mental del practicante, mejorando su estilo de vida y haciendo que se sienta mejor consigo mismo.

De ese modo, el yoga es considerado “un refugio de paz interior” gracias a la conexión del cuerpo y la mente por medio del ejercicio y la concentración. Llevar a cabo este hábito se ha vuelto tendencia en diferentes culturas del mundo, pues se han encontrado unos resultados sorprendentes que, por ende, hacen que cada vez más gente se una a la meditación física y mental. Su principal objetivo es enseñarles a los practicantes que la relajación es igual de primordial al ejercicio físico. Además, favorece en la regulación del peso corporal como el estado de ánimo. También regenera la circulación sanguínea y la correcta actividad del organismo, evitando la aparición de posibles enfermedades. A nivel emocional el yoga logra mantener a los seres humanos con una felicidad infinita, permitiendo que nos alejemos de las distracciones que nos hacen daño en la cotidianidad.

¿Yoga caliente?

Es una práctica de alto rendimiento, exigente y que por el momento se podría considerar reservada para un reducido grupo de personas. Esta experiencia fue desarrolla en la India por Bikram Choudhury, la cual se implementa en Estados Unidos aproximadamente en 1973 y a su vez, se ha ido expandiendo por otros países del continente americano. Ahora bien, también es conocida como Bikram Yoga (en honor a su fundador), pero ¿cómo es el proceso de esta práctica?

Esta lleva un proceso estructurado. Antes de iniciar, el practicante obligatoriamente debe tomar al menos tres litros de agua y como recomendación debe dejar a un lado la cafeína; no debe comer ningún tipo de alimento tres horas antes; los hombres y mujeres deben estar semidesnudos, solamente en ropa interior. Luego, el primer paso es neutralizar el pensamiento; es decir, poner la mente en blanco. Posteriormente, se entra en un proceso de relajación a una temperatura de 42 grados centígrados durante un período de tiempo de 90 minutos.

Cabe destacar, que durante el hábito del Bikram Yoga es común que se presenten efectos secundarios debido a la intensidad de la práctica. Normalmente los participantes presentan mareos, nauseas y taquicardia. Sin embargo, los expertos afirman que no es una situación por la que deban preocuparse, ya que son experiencias pasajeras. No obstante, antes de iniciar yoga caliente, la persona debe mostrar una certificación médica y conocer perfectamente los requerimientos en su salud.

Así que si desea practicar el yoga caliente es indispensable que tenga en cuenta esta información.

 

Latin American Post | Brandon Martínez Salazar

Copy edited by Laura Rocha Rueda